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Murió Darío Lopérfido, exsecretario de Cultura de la Nación y exdirector del Teatro Colón

El exfuncionario Darío Lopérfido falleció en las últimas horas a los 61 años, luego de atravesar una enfermedad neurodegenerativa que había sido diagnosticada en julio de 2024. La noticia se conoció este viernes y rápidamente generó repercusiones en ámbitos políticos y culturales, donde desarrolló gran parte de su trayectoria pública. Lopérfido ocupó distintos cargos vinculados a la gestión cultural tanto a nivel nacional como en la ciudad de Buenos Aires, además de mantener actividad intelectual y periodística hasta sus últimos meses. 

La muerte de Lopérfido se produjo tras el avance de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), enfermedad degenerativa que compromete las neuronas motoras y provoca una pérdida gradual de la movilidad, un diagnóstico que había hecho público tiempo atrás.

A lo largo de su carrera política, se desempeñó como secretario de Cultura y Medios de Comunicación durante el gobierno de Fernando de la Rúa, entre 1999 y 2001. Años más tarde volvió a ocupar funciones públicas, ya que en 2016 asumió al frente del Teatro Colón. Luego, en la ciudad de Buenos Aires fue designado ministro de Cultura durante la gestión del entonces jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta, pero su paso por ese cargo fue breve, ya que renunció a los seis meses en medio de una polémica que se generó por declaraciones en las que cuestionó la cifra de desaparecidos durante la última dictadura militar argentina.

Durante los últimos años integró la Cátedra Vargas Llosa, ámbito del que formaba parte desde hacía aproximadamente cinco años. Incluso después del diagnóstico de ELA continuó desarrollando actividades vinculadas al pensamiento y la comunicación pública. Participaba con una columna radial en un programa conducido por Cristina Pérez en Radio Rivadavia y había estrenado recientemente un ciclo de entrevistas.

Lopérfido había hablado públicamente sobre su diagnóstico y sobre cómo atravesaba ese proceso, asegurando que "tener ELA es una mierda y no por la posibilidad de morir, que me tiene sin cuidado. La vejez me resulta odiosa; morir sin atravesar esa catástrofe humana, en cambio, me parece un alivio".

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