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Una nueva estimación privada aseguró que la pobreza supera el 43 por ciento

Un estudio metodológico reciente advierte que la pobreza en Argentina podría ser considerablemente más alta que la reportada oficialmente. Al actualizar la Canasta Básica Total (CBT) y corregir la subdeclaración de ingresos, la tasa de pobreza para el semestre octubre 2024-marzo 2025 se ubicaría hasta 8,6 puntos porcentuales por encima de la cifra oficial.

 

El análisis, realizado por Lorenzo Sigaut Gravina, Sebastián Lastiri, Gonzalo Carrera y Micaela Bassi, de la consultora Equilibra, se enfoca en dos aspectos centrales: la actualización de la CBT y la corrección de la subdeclaración de ingresos en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Según los autores, la metodología oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) sigue utilizando ponderadores de gasto de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2004/05, lo que no refleja los cambios en los patrones de consumo ni en los precios relativos de los últimos años. Esta falta de actualización genera una subestimación de la línea de pobreza, especialmente en un contexto de alta volatilidad macroeconómica y transformaciones en los hábitos de consumo.

 

El debate se da mientras el Indec prepara una nueva canasta para medir el Índice de Precios al Consumido (IPC) que mide la inflación. La actualización más reciente se realizó en 2016, aunque con datos de la encuesta de hogares de 2004. Se espera que se implemente el año próximo.

 

“La medición oficial de la incidencia de la pobreza en Argentina enfrenta diversos problemas que conviene corregir para obtener una serie más precisa de su evolución”, destacaron desde Equilibra.

 

“Además de una mayor tasa de pobreza (+8,6 p.p. en el último semestre móvil), se observa que la reducción del último año y medio ha sido menor, pues el flagelo de la pobreza se ubica en línea con el los últimos meses de la administración de Alberto Fernández (43,5% entre abril y sep-23)”, agregaron.

 

“La línea de pobreza estimada es superior a lo largo de todo el período, aunque en algunos momentos puntuales se achica considerablemente, como en el pico del primer semestre de 2024 (55,9% Vs. 53%, respectivamente). La mejora de la pobreza desde dicho máximo fue mucho más marcada en la versión oficial por una reducción de la subcaptación de ingresos de la EPH (por menor inflación y mayor precisión -nueva preguntas- de la EPH) que no implica un descenso real de la pobreza”, detalló la consultora que fundaron Martín Rapetti y Diego Bossio.

 

El informe

 

La revisión de la CBT de Equilibra se llevó a cabo utilizando los datos de la ENGHo 2017/18, que muestran una reducción significativa en la proporción del gasto destinado a alimentos y bebidas: del 38,4% en 2004/05 al 27,7% en 2017/18 para el segundo quintil de ingresos. Este cambio implica que la Inversa del Coeficiente de Engel, utilizada para calcular la CBT, es ahora un 49,9% mayor en promedio para 2024 en la región del Gran Buenos Aires.

 

Como resultado, la CBT para un hogar tipo de cuatro personas en marzo de 2025 asciende a $1.705.068,18, frente a los $1.100.265,57 de la metodología oficial, lo que representa un incremento del 54,96%.

 

El estudio también aborda la problemática de la subdeclaración de ingresos en la EPH, un fenómeno que afecta la precisión de las estadísticas sociales. Se aplicaron dos tipos de correcciones: una fija, basada en los coeficientes estimados por el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS) para 2022, y otra dinámica, que ajusta los ingresos declarados en función de la evolución del ratio entre los salarios formales registrados en el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y los reportados en la EPH.

 

Los coeficientes de ajuste muestran que la subdeclaración es más pronunciada en los extremos de la distribución del ingreso y varía a lo largo del tiempo, especialmente en períodos de alta inflación y cambios en la captación de ingresos por parte de las encuestas.

 

Al combinar ambas correcciones —la actualización de la CBT y el ajuste dinámico por subdeclaración de ingresos—, la nueva estimación de la pobreza para el semestre octubre 2024-marzo 2025 alcanza el 43,3% de la población urbana, frente al 34,7% reportado oficialmente. En promedio, la diferencia entre la línea de pobreza oficial y la nueva metodología es de 5,1 puntos porcentuales a lo largo del período analizado, con el mayor desvío (8,6 puntos) en el último semestre disponible. El estudio destaca que, aunque la tendencia general de la pobreza se mantiene, la magnitud y la pendiente de la evolución difieren, reflejando con mayor precisión los cambios en los ingresos y los patrones de consumo.

 

La importancia de contar con mediciones más precisas de la pobreza radica en su impacto directo sobre el diseño y la evaluación de políticas públicas. Los autores subrayan que conocer con mayor exactitud el nivel y la evolución de la pobreza constituye un insumo central para la toma de decisiones en un entorno económico caracterizado por la volatilidad y la incertidumbre. Además, advierten que la falta de actualización de la canasta de consumo y la subdeclaración de ingresos pueden distorsionar el diagnóstico social y comprometer la efectividad de las intervenciones estatales.

 

El contexto metodológico de la medición de la pobreza revela que la periodicidad de actualización de las encuestas de gasto e ingresos de los hogares es inferior a las recomendaciones internacionales, que sugieren revisiones al menos cada diez años. La ENGHo 2017/18, última disponible, permite reflejar mejor los cambios en los hábitos de consumo, como el mayor peso de servicios y nuevas demandas vinculadas a tecnología y transporte. Sin embargo, la metodología oficial aún se basa en datos de hace dos décadas, lo que limita la representatividad de la CBT y, por ende, la validez de los indicadores sociales derivados.

 

La investigación también señala que la mejora reciente en la captación de ingresos en la EPH, atribuida tanto a la desaceleración inflacionaria como a cambios en el cuestionario de la encuesta, ha influido en la dinámica de la pobreza reportada. No obstante, la comparación con fuentes administrativas como el SIPA y la Anses muestra que la recuperación de ingresos declarados en la EPH ha sido más rápida que la observada en los registros oficiales, lo que refuerza la necesidad de aplicar ajustes dinámicos para evitar subestimaciones.

 

Infobae

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