(De ANÁLISIS)
Para cumplir con un pedido de Casa de Gobierno, el presidente del Tribunal de Cuentas, Diego Lara, cedió la vacante de la asesoría jurídica del organismo. Pero acto seguido creó una asesoría adjunta y designó allí al abogado Gonzalo García Garro. El letrado, que viene de ser dado de baja de la planta del Senado, integra el Jurado de Enjuiciamiento, órgano en el cual se evalúa la conducta de los miembros del TdC. En una misma maniobra, Lara quedó bien con el gobernador Rogelio Frigerio y se aseguró un voto en el jury si el panorama se le complica.
La saga de acontecimientos se inició semanas atrás, cuando la asesora jurídica del TdC, Clara Basa, presentó la renuncia. Según trascendió, la abogada no tenía buen vínculo con algunas autoridades y eso motivó su alejamiento.
Enterados en Casa de Gobierno de la existencia de esa vacante, emisarios de Frigerio le hicieron llegar a Lara la intención del mandatario de nombrar allí a algún profesional de su confianza.
Si bien es el presidente del Tribunal de Cuentas quien tiene la potestad de realizar nombramientos, el pedido se hizo en calidad de favor político, según pudo determinar ANÁLISIS.
Lara primero dijo que ya tenía hecho el compromiso con otro abogado, lo que motivó una reunión con Frigerio y el ministro de Gobierno, Manuel Troncoso, que se realizó el 19 de abril en Casa de Gobierno.
Luego del encuentro, el presidente del TdC designó como asesora jurídica a la abogada Natalia Mateo, cercana a los equipos de Frigerio.
Lo que se conoció en las últimas horas es que Lara, acto seguido, creó un cargo que en ámbitos del TdC consideran innecesario: una nueva asesoría jurídica “adjunta” en la cual designó al abogado Gonzalo García Garro y, de paso, le quitó algunas funciones a la asesora Mateos.
Multifacético, García Garro de un tiempo a esta parte viene ocupando una serie de lugares en distintos ámbitos.
Por un lado, es parte de la conducción del Colegio de la Abogacía y, en representación de la entidad, integra el Jurado de Enjuiciamiento. De hecho, ante la reciente renuncia a la presidencia del jury de la senadora provincial Patricia Díaz (PJ – La Paz), queda a cargo García Garro, que es vicepresidente.
Él será quien deba convocar a los miembros del Jurado de Enjuiciamiento para definir si aceptan la renuncia de Díaz y, en su caso, definir un nuevo presidente.
La designación de García Garro suscita un conflicto de intereses. El Jurado de Enjuiciamiento, según su ley de creación, es el órgano encargado del análisis de la conducta de los magistrados y funcionarios judiciales y puede disponer su remoción. Y también lo es respecto del fiscal de Estado, contador y tesorero de la provincia, miembros del Tribunal de Cuentas y vocales de los consejos de Educación y del Menor.
¿Está bien que un miembro del Jurado de Enjuiciamiento que lo integra en representación del Colegio de la Abogacía sea funcionario del TdC, organismo respecto del cual tiene la potestad de juicio y remoción? ¿Que actitud adoptaría García Garro si Lara o algún miembro del Tribunal de Cuentas son denunciados ante el jury?
A Lara no se le pudo haber escapado este dato, dado que él fue presidente del Jurado de Enjuiciamiento cuando era diputado provincial. Tampoco a García Garro, que en varios períodos representó al Colegio de la Abogacía en el jury e incluso intervino en el cuestionado proceso que culminó con la destitución de la fiscal Anticorrupción Cecilia Goyeneche, trámite en el cual votó en favor de la remoción de la funcionaria.
De esta manera, Lara quedó bien con Frigerio cumpliéndole el pedido y, a la vez, también cumplió el compromiso que tenía con García Garro. El presidente del TdC viene siendo cuestionado por gastos exorbitantes, uso de viáticos y otras irregularidades en el seno del organismo y, si bien hasta ahora no fue denunciado, si eventualmente tiene que enfrentar un jury tendrá al menos un voto amigo.
García Garro debe estar más que agradecido con el nombramiento que le aseguró Lara, dado que recientemente tanto él como su esposa, la ex funcionaria del área de Género Valeria Migueles, fueron dados de baja de la planta del Senado. Fue en el marco de las revisiones encaradas hace algunas semanas, en las cuales se consideró que los nombramientos de ambos, suscriptos en el último tramo de la gestión de Laura Stratta al frente del cuerpo, eran irregulares.
A la par, García Garro integra el nuevo Consejo Departamental del Partido Justicialista (PJ) que preside el ex vicegobernador José Cáceres. Cumple funciones en el Instituto de Capacitación que trabaja en la reforma política, entre otros temas.






