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Bahillo: “Frigerio tiene que instalar la reforma de la Constitución porque no tiene otra cosa que mostrar”

Juan José Bahillo.

“En los dos años de gestión de Frigerio no hubo diálogo institucional entre oficialismo y oposición”, criticó Bahillo.

El diputado provincial Juan José Bahillo (PJ-Gualeguaychú) se refirió a la reunión que mantuvieron el gobernador Rogelio Frigerio y el actual diputado nacional, exgobernador, Gustavo Bordet, y criticó la falta de diálogo institucional de la actual gestión. También cuestionó el planteo para reformar la Constitución provincial. 

En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Bahillo sostuvo que “más allá de una foto entre un gobernador y un ex gobernador, que es importante, obviamente, desde el punto de vista institucional, y si bien es cierto que en 20 años de gobierno del justicialismo no se veía una foto de un gobernador con un ex gobernador, quiero remarcar una diferencia importante entre la gestión de Gustavo Bordet con la actual de Frigerio. Bordet convocaba a la oposición a hablar, la oposición le pedía audiencia o a veces Bordet tomaba la iniciativa y los convocaba. Yo como ministro de Producción fui a varias reuniones con legisladores de la oposición exclusivamente, donde ellos llevaban una agenda de problemas, temáticas o de puntos que querían información y el gobernador junto con los ministros le dábamos respuesta y había un diálogo institucional entre el oficialismo y la oposición. Ese diálogo institucional en estos dos primeros dos años de Frigerio no se vio”.

Al respecto, ahondó en que “no se vio con los diputados provinciales, no se vio con los legisladores nacionales, se vieron algunas gestiones en particular en el Senado, teniendo minoría Frigerio, para generar acuerdos y consensos para lograr la sanción de las leyes, pero eso es un diálogo por oportunidad, por conveniencia. No digo que esté mal ni que sea un delito, pero es un diálogo forzado por una determinada conveniencia y oportunidad, no es un diálogo institucional. Esta provincia en los últimos dos años ha carecido totalmente de diálogo institucional entre el oficialismo y la oposición, cosa que no pasaba en los años anteriores, por lo menos en las gestiones de Bordet”.

“Con la importancia que tiene Gustavo Bordet como exgobernador, no podemos decir que hay un diálogo institucionalizado ya, con una agenda entre el oficialismo y la oposición. En este caso sería un paso, pero es absolutamente insuficiente. A mí me preocupa mucho la situación en la cual quedó el gobierno provincial a partir de las elecciones legislativas del año pasado, donde por un acuerdo con La Libertad Avanza, el gobernador de Entre Ríos, por primera vez se queda sin senadores en la Cámara de Senadores de la Nación, porque a estos senadores los puso La Libertad Avanza y responden al presidente Milei y a las políticas de Milei. Eso no es ninguna novedad, ya se sabía de antemano, pero no van a priorizar los intereses de los entrerrianos, sino las cuestiones que les pide Milei, y en Diputados tiene una franca minoría el gobernador actual”, cuestionó.

Por otra parte, consultado por el costo impositivo y la pérdida de 80 mil millones de pesos al año que tendría la provincia por la reforma laboral, que minimizó el senador oficialista Rubén Dal Molín (JxER-Federación), Bahillo analizó: “Con todo el respeto que tengo por Rubén Dalmolín, sé que es un estudioso de los números y habla con seriedad y no improvisa, pero la experiencia y el conocimiento que tiene (el diputado nacional) Guillermo Michel del sistema impositivo y previsional argentino, debe haber muy pocas personas que lo tengan y que conozcan en la profundidad y en el detalle que conoce Guillermo Michel, y si él hace estos cálculos, yo confío absolutamente en su análisis y en su expertise. Creo que el análisis o el cambio de opiniones entre Dal Molin y yo, no es lo importante; acá lo que se tiene que hacer es que el gobernador convoque a los legisladores nacionales para analizar estos números”.

“Si el diputado nacional Guillermo Michel le plantea esto y le pide una reunión de manera muy seria y responsable porque le preocupa que le van a faltar estos números a la provincia, creo que el gobernador, de mínima, tiene que convocarlo y preguntarle de dónde saca esos números y cómo llega a esa conclusión. Porque si nos faltan 80.000 millones, no le te faltan a Frigerio, que es el mayor responsable, le faltan fundamentalmente a los entrerrianos y a la administración pública provincial, que después tiene serios inconvenientes para dar respuesta en todo lo que sea obra pública, políticas de salud, educación”, planteó.

Destacó también que “esto viene producto de la baja del impuesto a las ganancias a los trabajadores, que no es una mala medida, pero seamos coherentes. Cuando nosotros bajamos el impuesto a las ganancias, estaba mal y éramos unos irresponsables, así que lo restituyeron, ahora lo van a bajar y está bien. La misma medida, cuando la hacemos nosotros, está mal y cuando la hacen ellos, está bien. Ahora, lo que hay que gestionar es cómo se compensan esos 80.000 millones; cómo se pueden gestionar, de qué otra manera se puede neutralizar para que ese impacto sea por lo menos cero o no sea negativo. Y en eso el ‘expertise’ y el conocimiento que tienen Guillermo Michel, el actual senador nacional, Adán Bahl, y el mismo Gustavo Bordet, lo pueden ayudar mucho al gobernador. Me parece que el gobernador de Frigerio debería tomar nota de esto y dejarse ayudar, porque en el Senado no tiene a nadie que defienda la posición de los entrerrianos”.

“Lo que no nos debemos permitir nosotros como espacio político y transmitírselo a la sociedad, que esto fue una reunión entre un gobernador y un ex gobernador, que no está mal, desde lo institucional creo que se tiene que dar esto. Ahora, que el árbol no nos tape el bosque, porque acá no había un problema de diálogo entre el oficialismo y la oposición, acá el verdadero problema es la pérdida de fondos que puede haber para los entrerrianos en las futuras leyes que se lleven adelante en estos últimos dos años, y el gobernador debería establecer una agenda de trabajo con los legisladores que están en el Congreso de la Nación. De la misma manera que debería tener diálogo con todos los sectores de la oposición, y salvo algunas cuestiones con los intendentes, yo no he visto al equipo del gobernador dialogar con la oposición. Ojalá a partir de ahora se inaugure otra etapa, pero a mí me preocupa seriamente”, reiteró.

Asimismo, advirtió que “hay otro título que pone el Poder Ejecutivo de la provincia en la comunicación que llama poderosamente la atención y es que el gobierno provincial esté pensando en reformar la Constitución, con los problemas que tiene la actividad económica, que se traducen en menor recaudación de impuestos, en menor empleo; los problemas del sector del turismo que no la está pasando nada bien, los sectores productivos no la están pasando para nada bien, todos los indicadores de capacidad instalada, de nivel de actividad, de consumo, de actividad industrial, de ocupación en turismo, de obra pública, los jubilados; todos los indicadores son negativos y esa debería ser la agenda del Ejecutivo”.

En ese marco, fue categórico al asegurar que no hay margen para discutir una reforma constitucional: “En cuanto a la reforma constitucional, yo formé parte del proceso que se dio de 2003 a 2007 y lo trabajamos tres años, tres años se dialogó con todos los sectores de la sociedad generando los acuerdos, los consensos, qué puntos había que reformar, qué puntos se definían como núcleo duro o pétreo de la Constitución para no reformar. Fueron tres años en que se recorrió la provincia hablando con distintos sectores de la sociedad civil, con los sectores políticos, y a partir de ahí se fue construyendo una agenda que contuviera un proyecto que declare la necesidad de reformar la Constitución. Pero creo que ahora la urgencia y la prioridad del gobierno provincial debería pasar por otro lado”.

Ante esto, evaluó que “cuando el gobierno provincial plantea esto de la reforma de la Constitución y no tiene en cuenta todos estos inconvenientes que están teniendo distintos sectores de la sociedad entrerriana, me preocupa que haya una desconexión entre lo que el gobierno provincial ve y lo que realmente pasa en la gente”.

“Yo no creo que haya que avanzar en esto. Me parece que para una reforma de la Constitución tiene que haber otro contexto. Lamentablemente, todos los meses estamos un poquito peor, como ya describí, y me parece que la urgencia, la energía y la capacidad de trabajo, que es limitada, en una gestión provincial, debería estar enfocada a resolver esos problemas y no en una cuestión tan de fondo como es la Constitución que requiere otro tipo de trabajo. Me parece que hasta que no se atiendan esas urgencias, hasta que no se marque un punto de inflexión, que se empiece a recuperar la actividad económica, que se empiece a recuperar el poder adquisitivo del salario, los haberes de jubilados, que no se empiece a recuperar la obra pública, no deberíamos establecer este tema en la agenda. Hoy tengo que hacer un esfuerzo importante para encontrar una cuestión superadora de Frigerio en estos dos años en relación a las gestiones anteriores, sinceramente no la encuentro, y creo que por eso tiene que instalar estos temas porque no tiene otra cosa que mostrar”, concluyó.

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