"Me hubiese interesado escuchar cuál va a ser el rumbo de la economía y de eso no se habló. No hubo anuncios que sean importantes tampoco. Y más allá de todos los exabruptos, de los insultos, de las chicanas, hoy los problemas en la Argentina siguen", afirmó Bordet.
El diputado nacional Gustavo Bordet (PJ-Entre Ríos) criticó el discurso del Presidente Javier Milei en la apertura de sesiones legislativas y planteó que “no hubo anuncios de importancia” ni marcó “cuál será el rumbo de la economía”.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Bordet consideró que el de Milei “fue un discurso que estuvo perfectamente planificado, guionado y actuado también. No fue casualidad, no es que hubo exabruptos, de ninguna manera. Fue algo que estuvo pensado para ir a un discurso confrontativo, que desvíe un poco los grandes ejes que era lo que uno esperaba escuchar en un discurso de apertura de sesiones, porque desde un comienzo hubo una actitud de provocación permanente que hizo que se desnaturalice lo que sería un discurso habitual de apertura de sesiones en el Congreso”.
“La verdad que es una pena, porque a mí me hubiese interesado escuchar cuál va a ser el rumbo de la economía y de eso no se habló. No hubo anuncios que sean importantes tampoco. Y más allá de todos los exabruptos, de los insultos, de las chicanas, hoy los problemas en la Argentina siguen. Hoy el costo de vida sigue subiendo permanentemente; la inflación que este gobierno presenta como un logro, la verdad es que desde mayo viene subiendo sostenidamente y no hay miras de que pueda bajar, al menos en estos meses inmediatos, y uno ve que está en los mismos valores que hace varios años atrás, con la gran diferencia que ahora hay inflación y a la vez hay estancamiento, que es lo que se conoce como estanflación, y esto perjudica notoriamente a las familias argentinas. Me hubiese gustado saber qué es lo que iban a proponer en materia económica. La verdad que es muy poco, un discurso que estuvo montado más para un show en el prime time de la televisión, y me fui con esa desazón”, describió.
En ese sentido, lamentó que “lo que se puede advertir y ver es que hay un gran deterioro de las instituciones, una falta de respeto y esta suerte de guarangadas que hace un Presidente, la verdad, es que no le hace bien a nadie”.
“Se eligió un discurso confrontativo y si uno lo analiza y lo ve con detenimiento, por lo menos fue la impresión que a mí me dio de verlo en vivo, sobre todo cuando hacía el acting dirigiéndose hacia la oposición, hacia donde estábamos nosotros, era algo que estaba pensado, no es algo que surge espontáneamente. Y si uno analiza y ve las cosas que decía, eran repetitivas y eran prácticamente las mismas”, criticó.
Bordet advirtió que “la provocación empezó por parte del Presidente. La bancada nuestra estuvo relativamente tranquila, pero, cuando a uno lo insultan y le dicen todos los epítetos más descalificativos que puede haber, por supuesto que hubo diputados que reaccionaron. Pero las provocaciones empezaron por parte del Presidente, claramente; y hubo destinatarios: a toda la oposición política, a un grupo de empresarios que los ha tomado como enemigos. Como dice el famoso ensayo de Humberto Eco de construir un enemigo, es lo que hace el Presidente continuamente; construye un enemigo para polemizar, para denigrar, pero, en definitiva, lo que acá se está ocultando es otra cosa. Acá se está ocultando que hay una situación económica que cada vez es más penosa, hay dificultades que cada vez son más grandes, hay una especulación financiera que viene creciendo permanentemente y a esta historia ya la conocemos. Entonces, a mí lo que me preocupa es eso, no me preocupan los insultos, los agravios, a eso uno lo toma como de quién viene”.
“Ya estamos acostumbrados, si uno lo analiza, esto es una constante. Fue permanente esto de montar este tipo de espectáculos, de show, que evidentemente algún resultado en la opinión pública le da, no lo discuto, pero los problemas de fondo no se solucionan y eso, en definitiva, a la larga es lo que prevalece y lo que determina hacia dónde va una sociedad”, apuntó.
Criticó asimismo que “el discurso duró más de dos horas y se repetía lo mismo, volvía a decir sobre las mismas cosas y varias veces se tocaron los mismos temas. Creo que hubo una decisión de fidelizar a sus propios seguidores y, por otro lado también, usó los mismos latiguillos en materia económica, pero no hubo anuncios. No se anunció absolutamente nada, se habló de que se iban a hacer reformas, que se iban a enviar al Congreso, pero apenas se esbozó algo de la modificación del Código Penal, muy por arriba, muy genérica, y creo que después nada más, no hubo otro tipo de anuncio. La verdad es que, para ser una apertura de sesiones, estuvo muy fuera de lo que debió haber sido”.





