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Martínez Garbino: “La gente termina cayendo en la trampa de la polarización”

Emilio Martínez Garbino

Emilio Martínez Garbino analizó el escenario político frente al proceso eleccionario.

El dirigente de Gualeguaychú, Emilio Martínez Garbino, analizó el escenario político nacional de cara a las elecciones de agosto y octubre.

En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio De la Plaza), Martínez Garbino aclaró que adhiere “a la figura de Roberto Lavagna”. “Si bien se habla de una gran polarización, donde las terceras fuerzas prácticamente no tendrán ninguna incidencia, pero creo que Lavagna es la figura mejor preparada y además que por una cuestión aritmética no voy a renunciar al trabajo que hemos hecho desde años, de plantear una tercera vía”, explicitó.

“Aunque supuestamente en las elecciones la gente expresa su desencanto frente a la política y los políticos, termina cayendo en una trampa que es la polarización”, alertó.

En ese marco, sostuvo que “la fórmula Fernández-Fernández no ha esbozado una estrategia de campaña coherente, hay distintos discursos, y no esbozan una idea concreta de qué van a hacer hacia adelante, porque un programa de gobierno no puede consistir en decir vamos a volver”. En contraposición, dijo que “por otro lado hay un oficialismo, con Cambiemos, que representa un intento liberal de modernización del Estado y de la Argentina –que en los anuncios supuestamente lo está logrando- pero que en lo económico está dejando mucho que desear”.

El dirigente consideró que “ése es el gran problema que tenemos: todavía el bolsillo sigue siendo el mandamás en nuestro país, pero también hay un fuerte sentimiento de no volver para atrás”.

“Esto será muy reñido y todo preanuncia que habrá ballotage, aunque la incorporación de (el senador Miguel Ángel) Pichetto ha producido en el tiempo un efecto más duradero de lo esperado en la recuperación de algunos sectores del peronismo, y de muchas figuras que fueron aletargadas o puestas en un sótano durante la etapa kirchnerista. Ahora parece que se ha levantado la etapa de ese sótano y emergen. No sé qué efecto electoral tiene todo eso, pero al gobierno le ha servido de mucho”, reflexionó.

En tanto, sostuvo que la de Cristina Fernández “es una figura dominante que de alguna manera marca el eje” pero aclaró que “eso no significa que la va a tener fácil con Alberto Fernández si llega a ser el presidente, porque Alberto tiene su personalidad y tiene una larga y rica experiencia”.

De todos modos, reiteró que al candidato “le está costando hoy actualizar su discurso y su actualidad política con lo que manifestaba hace algunos años cuando se alejó del kirchnerismo”.

Situación de la justicia

En cuanto a lo sucedido en las causas por delitos de corrupción que investiga la Justicia provincial, donde los abogados defensores del ex gobernador Sergio Urribarri presentaron pedidos para postergar el inicio del juicio de la “causa de la vaca”, Martínez Garbino analizó que “en el ejercicio de la profesión muchos hacen una larga experiencia de chicanas y el éxito de su desarrollo profesional depende de que sepan demorar y desviar”.

“Esto es connatural hoy en esta provincia a cómo la Justicia se manifiesta frente a ese ejercicio profesional, que va en descredito de la profesión”, sentenció el dirigente.

“Acá está más latente, más potente, está más a la vista, es más grosero, pero en el fondo subyace lo que está pasando a nivel nacional con muchos jueces. El resultado electoral es el desiderátum de esta historia: todo el mundo confía en que un resultado electoral favorable a sus intereses les va a ayudar en la defensa de quienes defiende. De acuerdo al resultado electoral se acelera o desacelera todo”, reflexionó.

Agregó que “los jueces son muy sensibles a lo que está ocurriendo en el mundo de la política, y más en un proceso electoral de esta índole: donde más allá de los supuestos programas políticos y económicos se está resolviendo qué tipo de sociedad queremos”.

“Estas PASO no tienen el valor de otras PASO, son muy importantes. Una parte de la sociedad no se percata lo que puede resignarse en este país. La gente apostó a darle apoyatura electoral a la grieta donde el fundamento electoral es la eliminación del otro, todo lo demás es un canto de sirena”, consideró.

"Se ha judicializado demasiado la política y esto es muy nocivo", sentenció.

Sobre Botnia

Consultado respecto del anuncio de Botnia de instalar una segunda pastera en Uruguay, Martínez Garbino recordó que “esto ya venía preanunciado” y destacó que “la licitación más importante que hizo el gobierno uruguayo en los últimos es el ramal ferroviario que va a concretar la nueva planta con los centros de producción forestales y los puertos, con lo cual no me extraña para nada”.

En ese sentido, sostuvo que “que la lucha de Gualeguaychú se inscribe en la lucha contra la agresión ambiental a que es sometido el Planeta permanentemente” y cuestionó que los gobiernos “firman grandes pronunciamientos internacionales contra el cambio climático pero en los hechos concretos terminan aprobando estos proyectos que son los que han generado ese cambio climático”.

“A esto hay que anotarlo dentro de la pelea desigual que se produce entre los grandes centros o poderes financieros, económicos, los grandes capitales frente a los poderes políticos, que hoy es estrictamente local, no trascienden la frontera de los países, mientras los grandes capitales están por encima de las fronteras y son los que gobiernan”, analizó.

Y advirtió que “si acá no nos ponemos de acuerdo todos los países en conformar un bloque que se oponga a estas cosas es una crónica a la muerte anunciada” y agregó que “esto trae aparejado claras definiciones de las autoridades nacionales, porque van a ser grandes demandantes de madera”.

En el mismo sentido, apuntó que “Botnia toma miles de millones de litros diarios de agua de Uruguay a una temperatura y devuelve casi el 80 por ciento, pero con unos grados más de temperatura, lo que por el efecto acumulativo debe producir una degradación en el medio ambiente”.

Por último, recordó las declaraciones que realizó el presidente del Banco Mundial que se retiró días pasados de la seccional Argentina de la entidad y dijo en un reportaje que “Argentina tiene que tomar conciencia que la degradación ambiental en este país representa ocho puntos del Producto Bruto Interno, y eso está relacionado directamente con su modo de producción –obviamente vinculada al sector agropecuario-. Mientras Argentina no esté decidida a abordar esto seriamente, tendrá un serio problema”.

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