
El decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), Sebastián Pérez, se refirió a la situación del sector ante el recorte de recursos y la pelea por un aumento del presupuesto.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza), Pérez sostuvo que el ajuste de recursos del gobierno nacional implicó “dos tipos de ajuste, uno que tiene que ver con los gastos de funcionamiento, que nos dieron la misma partida que en 2022, y se logró después de la marcha federal del 22 de abril una actualización por inflación hasta diciembre y hasta el momento se viene cumpliendo. Y lo que repercutió muchísimo es la masa salarial del personal administrativo y servicios y docentes, que ha tenido una pérdida del 52% de diciembre pasado a esta parte, que fue lo mismo en todo el país por el momento económico que estamos viviendo, y el docente ha perdido más que el empleado público nacional en general que ha tenido algunas mejoras”.
Graficó que “esto repercute en que muchos docentes universitarios estén debajo de la línea de pobreza; un docente con dos cargos, con dedicación parcial o semi completa con un año de antigüedad no llega a los 500.000 pesos de sueldo, o al límite de la canasta alimentaria que está en 450.000 y está en la mitad de la canasta básica total que está en los 912.000 pesos. Eso hace que los profesores que han hecho cursos, posgrados, capacitaciones, prefieran otro trabajo. Comparando con otros gremios relacionados con la actividad comercial del país, hemos quedado muy por debajo, en el caso del empleado de comercio un 70% abajo, cuando antes muchas veces eran muy similares a las categorías docentes”.
Comentó asimismo que “dos profesores que tomaron la palabra en la clase pública que se realizó ayer contaron que se quedaron con un cargo mínimo en la facultad porque en el sector privado les han ofrecido trabajos mejor remunerados. Y ahí estamos perdiendo calidad, estamos perdiendo profesionales capacitados, que han hecho todo tipo de cursos, que se forman, hacen proyectos de investigación, y tener 12 o 15 años de antigüedad en la Universidad hoy no te incrementa el salario, y por una cuestión familiar recurren a otros trabajos”.
En este marco, en la comparación salarial con la universidad privada sostuvo que “siempre en la universidad pública, donde se accede por concurso, estuvo un poquito por encima de la universidad privada y tengo entendido que ahora estamos por debajo. El Consejo de Rectores comparó a nivel nacional con UCA Buenos Aires y otras universidades privadas, y estamos muy por debajo, un 20% abajo en la mayoría de los cargos”.
De cara al presupuesto del año próximo, Pérez apuntó que “el panorama es tan angustiante como el actual. El sistema universitario pide un presupuesto de 7,2 billones de pesos y el presupuesto indicado en la propuesta que llegó al Congreso es de 3,6 billones, el 50%. La verdad es que es muy angustiante”.
“La Universidad viene perdiendo en salario de un tiempo a esta parte, pero si se ven los gráficos de 15 años a esta parte, el porcentaje en PBI del sistema universitario llegó a cerca del 0,9 en 2015 y desde ahí fue bajando; este año tenemos un 0,67 y para el año que viene es un 0,52 del PBI total del país. Y cuando uno escucha a los legisladores, con algunos de ellos hablamos de cara al presupuesto 2025, no hay mucho margen de maniobra en esa propuesta de presupuesto, así que es alarmante la situación. La Universidad ha tenido distintos embates, en los 90, en el 2001, en el 2017, y cada tanto se repiten en el sentido de que lo que nosotros llamamos inversión en educación pública, algunos gobiernos lo ven como un gasto, quizás innecesario, y nosotros entendemos claramente que es una herramienta de ascenso social”, evaluó.
Acotó que “muchas de las cosas que dice el Presidente a nosotros no nos pasan; no vienen hijos de ricos a la facultad, por las estadísticas que tenemos un 33% de los estudiantes que tenemos están con sus familias por debajo de la línea de pobreza, no tenemos miedo de que nos auditen. Hoy nosotros tenemos la Auditoría General de la Nación que audita las Universidades, teníamos la SIGEN a través de la Unidad de Auditoría Interna (UAI) que en 2022 Zanini por un decreto la quitó y pese a ello la UNER firmó un convenio con la SIGEN para que sigan colaborando con el control, y otras 26 universidades sobre 57 firmaron esos convenios”.
En este sentido, reflexionó: “Nos dejamos controlar y queremos que nos controlen porque sabemos que nos mejora, tenemos un control interno muy eficiente, tenemos los alumnos que decimos tener porque el sistema estadístico lo maneja la Secretaría de Educación del Ministerio de Capital Humano, así que nosotros en estos días lo que estamos haciendo es contar que todo lo que dice a nivel nacional no nos pasa a las Universidades, no es verdad lo que dicen y creo que es una estrategia para denigrar, para devastar y para tener fundamentos luego, cuando el presupuesto sea menor”.
Finalmente, planteó que “se está dando que los estudiantes de la universidad privada, se pasan a la pública, estamos incrementando la matrícula. En 2018 teníamos inscriptos un promedio de 600 ingresantes por año en las tres carreras que había en ese momento, y hoy tenemos un promedio de 1.200 ingresantes. Y esto se debe al incremento de la oferta académica porque tenemos dos carreras más, pero también por chicos que se iban a la UCA Santa Fe y ahora estudian en Paraná, chicos del interior de la provincia que lamentablemente no se pueden pagar un departamento para vivir en Paraná y hoy eligen el estudio virtual. Ha cambiado el sistema educativo universitario con respecto a eso”.