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Soda Stereo volvió con “Ecos” y revolucionó el Movistar Arena: emoción total y tecnología inédita

Soda Stereo volvió con “Ecos” y convirtió el Movistar Arena en el epicentro de la emoción y la tecnología.

Con un Movistar Arena colmado y una alfombra roja con figuras del espectáculo, Soda Stereo presentó “Ecos”, un show que combina archivos originales y tecnología de vanguardia para integrar la presencia de Gustavo Cerati y volver a reunir al trío en escena, en un regreso que agotó funciones y ya sumó nuevas fechas.

Soda Stereo regresó a los escenarios este sábado en el Movistar Arena de Buenos Aires con “Ecos”, un espectáculo que combinó tecnología de última generación, archivos originales de Gustavo Cerati y la ejecución en vivo de Zeta Bosio y Charly Alberti. Con entradas agotadas, una alfombra roja repleta de celebridades y una puesta que recreó la presencia del líder fallecido en 2014, el show marcó uno de los acontecimientos musicales más relevantes del año en Argentina.

La expectativa era alta y se cumplió, “Ecos” no fue un recital tradicional, sino una experiencia conceptual que buscó reconfigurar el vínculo entre memoria, tecnología y música en vivo. Desde la previa, el evento ya se perfilaba como un hito, con diez funciones agotadas en el Movistar Arena y más de 500.000 entradas vendidas en toda la región .

Horas antes del show, el predio se transformó en un punto de encuentro para la escena cultural y mediática local. La red carpet reunió a músicos, actores, empresarios y figuras del espectáculo, consolidando el carácter de evento social además de musical. La presencia de referentes de distintas generaciones evidenció el alcance transversal del legado de Soda Stereo .

Entre los asistentes se destacaron los familiares de Gustavo Cerati, cuya presencia aportó un fuerte componente simbólico a la velada, junto a personalidades del ámbito cultural, mediático y musical como Santiago Bilinkis, Martín Ciccioli, Walas Cidade, Emiliano Brancciari, Leo García, Lara Gianina, Andrés Gil, Alejandro Lerner, Dai Lombardi, Guillermo “El Pelado” López, Eleonora López Caressi, Daniel López Rosetti, Marcelo Moura, Martín Palermo, Cucho Parisi, Gabriela Radice, Paprika, Horacio Cabak, Tomi Rayos y Mateo Sujatovich, entre otros. La previa estuvo marcada por un clima de expectativa y emoción, en el que la alfombra roja funcionó como una antesala simbólica de una noche que buscó volver a poner en escena a una de las bandas más influyentes del rock en español.

Pasadas las 21, las luces se apagaron y comenzó el espectáculo con “Ecos”, canción que da nombre al show y que marcó el tono conceptual de la propuesta. La apertura, sin discursos ni introducciones, apostó a lo sensorial: sonido, imagen y memoria como ejes de una experiencia inmersiva.

La puesta incluyó un despliegue visual cuidadosamente diseñado, con pantallas, efectos de profundidad y sincronización milimétrica entre los músicos en vivo y el material audiovisual. Desde el inicio, quedó claro que no se trataba de un homenaje convencional.

El elemento más disruptivo fue la recreación de Gustavo Cerati. Lejos de un holograma clásico, la producción utilizó imágenes y registros reales del músico, combinados con tecnología visual para integrarlo en escena junto a Bosio y Alberti. La voz y las guitarras corresponden a grabaciones originales, no a inteligencia artificial .

La primera aparición de Cerati ocurrió durante “Hombre al agua” y generó una de las reacciones más intensas de la noche. El público respondió con ovaciones que evidenciaron el impacto emocional de la propuesta.

El repertorio incluyó 19 canciones que recorrieron distintas etapas de la banda, desde “Juegos de seducción” hasta “De música ligera”, pasando por clásicos como “En la ciudad de la furia”, “Prófugos” y “Primavera 0” .

A lo largo del show, la narrativa estuvo atravesada por una tensión constante entre lo real y lo virtual. Mientras Bosio y Alberti ejecutaban en vivo con precisión, la figura de Cerati aparecía como un puente entre el pasado y el presente.

El espectáculo también propuso una experiencia distinta para el público: se pidió explícitamente evitar el uso de celulares para priorizar la conexión directa con el momento. La iniciativa buscó recuperar una lógica de recital más cercana a otras épocas, centrada en la vivencia y no en el registro.

En ese sentido, la propuesta dialoga con una tendencia creciente en la industria musical global, donde algunos artistas promueven limitar el uso de dispositivos para reforzar la experiencia en vivo.

Desde lo técnico, “Ecos” evidenció un alto nivel de producción, aunque con decisiones estéticas que priorizaron la narrativa conceptual por sobre el impacto visual constante. La iluminación, el sonido y la sincronización fueron claves para sostener la ilusión escénica.

La reacción del público fue diversa pero mayoritariamente positiva. Para muchos jóvenes, fue la primera oportunidad de “ver” a Soda Stereo en vivo, mientras que para quienes conocieron a la banda en su etapa original, el show funcionó como un reencuentro emocional.

La propuesta no estuvo exenta de interrogantes. La utilización de tecnología para recrear a un artista fallecido abre debates sobre los límites entre homenaje, espectáculo y simulación. Sin embargo, el proyecto evitó plantearse como reemplazo y se presentó como una nueva forma de experiencia.

La propia familia de Cerati respaldó la iniciativa, destacando que el objetivo no era sustituir al artista sino permitir que su obra continúe dialogando con nuevas generaciones.

En términos musicales, la solidez de Bosio y Alberti fue determinante. Su ejecución sostuvo el peso del show y permitió que la integración con el material de archivo resultara coherente.

El cierre con “De música ligera” sintetizó el espíritu de la noche: miles de personas cantando al unísono, en una escena donde la ausencia se transformó en presencia colectiva. “Ecos” confirma que Soda Stereo sigue siendo un fenómeno vigente. Más allá del formato, la potencia de sus canciones y su impacto cultural permanecen intactos.

El regreso no fue literal, pero sí simbólico. En un contexto donde la tecnología redefine los límites del espectáculo, Soda Stereo volvió a escena con una propuesta que interpela tanto a la memoria como al futuro.

Apenas finalizada la primera función, la magnitud del fenómeno quedó en evidencia. El debut de “Ecos” marcó el inicio de una serie de diez shows completamente agotados en el Movistar Arena, consolidando un regreso que fue presentado como histórico dentro de la escena musical argentina.

El anuncio posterior reforzó ese impacto, la producción confirmó nuevas fechas para el 11 y 14 de junio, con entradas disponibles a partir del 23 de marzo, en respuesta a una demanda que superó ampliamente las expectativas iniciales.

 

Fuente: Perfil. 

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