Sección

Mamdani asumió como alcalde de Nueva York: “Fui elegido como un socialista demócrata y gobernaré como tal”

Arropado por los dos tótems progresistas del partido demócrata —Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez—, Zohran Mamdani tomó las riendas de Nueva York a la vez que asumía el peso de demostrar que existe una alternativa factible desde la izquierda a las promesas, por el momento incumplidas, de Donald Trump. Mano izquierda sobre un Corán, este jueves al mediodía el socialista de 34 años dejaba para el recuerdo una imagen histórica en la ciudad al convertirse en el primer alcalde musulmán.

“Atenderemos a todos los neoyorquinos, no solo a los multimillonarios de la oligarquía que creen que pueden comprar la ciudad. Gobernaremos sin vergüenza ni inseguridad, sin disculparnos por lo que creemos. Fui elegido como un socialista demócrata, y gobernaré como un socialista demócrata. No abandonaré mis principios por miedo a ser tachado de radical”, ha prometido Mamdani a los más de ocho millones de neoyorquinos que viven en la ciudad, lo hayan votado o no. “Os prometo esto: si eres un neoyorquino, soy tu alcalde, aunque estés o no de acuerdo conmigo, te protegeré”.

“Como dijo una vez el gran senador de Vermont [Bernie Sanders], lo que es radical es un sistema que da tanto a tan pocos y niega a tantas personas las necesidades básicas de la vida. Cada día nos esforzaremos por asegurar que ningún neoyorquino quede excluido del acceso a ninguna de estas necesidades básicas”, ha remarcado el socialista, que ha hecho hincapié en que, a partir de ahora, su administración afrontará la cuestión de “¿a quién pertenece Nueva York?” desde la perspectiva de las clases populares. “Durante demasiado tiempo la respuesta del Ayuntamiento ha sido simple: que solo pertenece a los ricos y a los bien conectados”, publicó elDiarioAR.

El senador Bernie Sanders es quien ha oficiado la jura del cargo, escenificado también el relevo generacional del liderazgo del alma más a la izquierda del partido demócrata. Sanders fue quien señaló lo que el establishment del partido no quiso ver en la derrota electoral de las presidenciales de 2024 —la desconexión con las clases trabajadoras del país—, ahora traslada a Mamdani la responsabilidad de ejecutar ese análisis.

En un discurso dirigido directamente a los neoyorquinos, lleno de referencias a la diversidad cultural y gastronómica de la ciudad, Mamdani ha proyectado un nuevo gobierno “ambicioso y audaz”. Las expectativas son altas para el nuevo alcalde, pero eso no lo ha achantado: “Quizás no triunfemos, pero nunca podremos ser acusados de no haber tenido el coraje de intentarlo”.

Sin necesidad de meterlo con calzador o convertirlo en un tema central, la diversidad de la ciudad se ha visto reflejada en cada una de las líneas de su discurso. Mamdani ha hablado como la representación misma de una ciudad construida por los inmigrantes y ha hecho referencia a sus raíces indias. Incluso ha citado unas palabras en urdu de su tía pakistaní desde el atril.

Mamdani, que ha establecido una nueva forma de comunicación política, también pretende sentar cátedra en una nueva manera de gobernar. “La mayoría no utilizará el lenguaje que a menudo esperamos de quienes ejercen influencia. Doy la bienvenida a este cambio. Durante demasiado tiempo, aquellos que dominaban la buena gramática de la civilidad han usado el decoro para enmascarar agendas de crueldad”.

Elegir “el coraje frente al miedo”

En palabras de la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, quien ha pronunciado el discurso de apertura, el triunfo de Mamdani ha supuesto elegir “el coraje frente al miedo”. El alma más izquierdista del partido saborea ahora una victoria simbólica frente al establishment de la formación. Nueva York puede ser el gran escaparate desde donde el sector más residual de la familia demócrata demuestre la viabilidad de su estrategia. Siempre y cuando Mamdani logre cumplir con lo prometido. “Con Zohran Mamdani hemos elegido a un alcalde que se dedica incansablemente no solo a hacer posible la vida para la gente trabajadora, sino también hacer realidad sus aspiraciones”.

La ceremonia de este jueves pretende ser un rayo de esperanza después de un 2025 ensombrecido por las acciones autoritarias de Trump. No pasa por alto que la era Mamdani que estrena Nueva York coincide con el inicio de un nuevo año electoral en el Congreso federal donde los demócratas podrían recuperar al menos el control de una de las cámaras. La popularidad de Trump se encuentra en uno de sus momentos más bajos desde que regresó a la Casa Blanca, hace casi un año, debido a la frustración material de sus votantes.

Las promesas de abaratar el costo de vida no se han materializado entre los ciudadanos: mientras que las bases rurales que lo votaron se han convertido en daño colateral de la guerra arancelaria del magnate, el consumidor ya empieza a notar el impacto de los impuestos a las importaciones. La situación es tal, que este mismo jueves, la administración emitió un comunicado anunciando que aplazaba el aumento de aranceles para determinados muebles. La acumulación de stock previo al inicio de la guerra comercial por parte de las compañías, que aún están absorbiendo parte del golpe para no subir los precios al consumidor, ha amortiguado el impacto por el momento. Pero el impacto real llegará en cuanto se agoten esos stocks.

La luna de miel posterior a la victoria electoral, da paso al momento de bajar al barro para cumplir con la promesa de hacer de Nueva York una ciudad asequible para las clases medias y trabajadoras.

Las expectativas son altas para el carismático nuevo alcalde, que tras la victoria de noviembre ha seguido demostrando que es el candidato de lo improbable. En el cara a cara que protagonizó con Trump, quien durante todos los meses de campaña lo vilipendió como “lunático” y “comunista”, Mamdani hizo gala del poder de su sonrisa imbatible. El republicano dejó a la prensa atónita con sus elogios al joven socialista. “Creo que tendrán, esperamos, un alcalde realmente fantástico”, decía un Trump que guiñaba el ojo a su supuesto rival en una escena que seguramente provocó un ataque de celos al vicepresidente JD Vance.

La conquista de Mamdani en la alcaldía de Nueva York se sostiene sobre una serie de promesas vinculadas a la vida de muchos vecinos de la ciudad: unos alquileres cada vez más asfixiantes, unas tarifas de transporte público que se encarecen y una vida que cuesta cada vez más con unos sueldos que permanecen igual. Gran parte de los planes de Mamdani para solucionar las desigualdades económicas se sostienen en la recaudación mediante un aumento de impuestos al 1% más rico de la ciudad.

Primeras medidas

Mamdani firmó tres órdenes tras su toma de posesión: una para revitalizar la Oficina de protección de inquilinos, y otras dos para establecer equipos de trabajo centrados en evaluar propiedades públicas aptas para construir vivienda y aligerar la burocracia y acelerar los proyectos.

Asimismo, nombró a Cea Weaver, activista de la vivienda asequible, como directora de la Oficina mencionada, que defenderá a los inquilinos frente a los arrendadores y velará por la rápida actuación de las agencias de la ciudad en lugares con condiciones no seguras o ilegales, indica un comunicado.

Mamdani, junto a Weaver, anunció su primera gran acción: intervenir en el proceso de bancarrota de una empresa arrendadora, Pinnacle Realty, con miles de violaciones y denuncias en un total de 83 edificios, y que debe dinero a la Alcaldía, para proteger a sus inquilinos.

Edición Impresa