En una jornada marcada por un profundo análisis de la realidad económica nacional y un repaso detallado de los logros locales, el intendente de Feliciano, Damián Arévalo, dejó formalmente inaugurado el período de sesiones ordinarias 2026 del Concejo Deliberante. El discurso combinó la autocrítica constructiva y la firmeza política. Arévalo ratificó que su gestión continuará priorizando la inversión social, la transparencia y la obra pública con recursos propios.
Gestión frente a la crisis: "La primera trinchera"
Arévalo no esquivó la coyuntura nacional y provincial, describiéndola como un "escenario apremiante que golpea directamente el bolsillo de las familias". "A los intendentes nos toca poner la cara por las falencias de lo que falta de Nación o Provincia. No golpean la puerta de la Casa Rosada, o la Casa Gris nos golpean la puerta a nosotros", sentenció. Subrayó que el municipio se ha convertido en la "trinchera" que contiene la emergencia social, educativa y de salud.
En ese sentido, destacó que "mientras programas nacionales como el Pro Huerta fueron desmantelados, el municipio de Feliciano asumió el compromiso con fondos propios para entregar más de 1.400 kits de semillas, garantizando la soberanía alimentaria local y el desarrollo horticola".
"Del relato a la realidad"
El intendente dedicó un tramo central a contrastar las críticas con "resultados tangibles", enumerando "hitos que marcaron un antes y un después en la ciudad".
- Vivienda: se entregaron 80 viviendas del programa Reconstruir, ejecutadas íntegramente por personal municipal y contratados locales, sin empresas externas.
- Infraestructura histórica: se pavimentaron calles críticas como Illia, el recambio de redes cloacales en barrios postergados y la creación del nuevo Corsódromo y el Predio Multieventos.
- El acuerdo histórico con el Frigorífico San José, que pasó de ser un conflicto judicial de años a ser un activo y desarrollo para la ciudad mediante sus gestiones.
Transparencia y austeridad
Con un presupuesto aprobado para 2026 de $8.590.117.732,96, Arévalo anunció la baja de las tasas municipales en "la energía eléctrica, gracias a una reducción en las contribuciones que el municipio cobra a la empresa Enersa". Además, celebró que "por primera vez en la historia, las comisiones de los corsos y la Fiesta del Ternero presentan balances aprobados por revisores de cuentas, garantizando transparencia absoluta".
En un gesto de inusual sinceridad política, el mandatario enumeró los desafíos pendientes para este año, incluyendo "el cerramiento del cementerio local, la finalización de la planta de separación de residuos y la culminación de la terminal de ómnibus". "Es fácil señalar lo que falta; nosotros contestamos con hechos. Saben que cuando nos comprometemos, cumplimos", afirmó.
Un cierre con fe en la gente
Hacia el final de su discurso, el intendente llamó a la unidad y a dejar atrás las "mezquindades" y las fake news. "No pedí que me voten para quejarme de la situación del país o de lo que pasó antes. Vine a contarles la realidad y lo que espero para el futuro", expresó.
Con el lema "creo en mi tierra, creo en su gente", reafirmó que Feliciano seguirá siendo "un ejemplo de resiliencia y trabajo colectivo en tiempos de incertidumbre con respeto y transparencia para los contribuyentes y todos los vecinos".
Por último reflexionó sobre el "gesto" que necesita el vecino de la política y de los funcionarios que la gobiernan: "¿Qué debe quedarse afuera? La falta de compromiso con el vecino, los privilegios, el nepotismo, las comodidades, la conflictividad política en detrimento del bienestar de la comunidad, las disputas personales absurdas, el egoísmo que nos condenan al estancamiento, la desidia, la ausencia de espacios de diálogo y el bloqueo a la renovación de la política. Estos son los verdaderos enemigos que obstaculizan el desarrollo".





