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“Semaforeada” en Oro Verde: estudiantes de la UNER visibilizan el paro contra el ajuste universitario

En el marco del paro universitario de una semana que atraviesan las casas de estudio públicas del país, facultades de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) con sede en Oro Verde llevaron adelante este jueves una actividad de visibilización denominada “semaforeada”, con el objetivo de difundir entre la comunidad los motivos de la medida de fuerza y advertir sobre el impacto del ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei.

La iniciativa, organizada de manera interfacultades, involucró a estudiantes, docentes y no docentes de las facultades de Ingeniería y Agronomía, ambas ubicadas en el campus de Oro Verde. Aprovechando el alto tránsito de la ruta que conecta la localidad con Paraná, los participantes se apostaron en la vía pública para dialogar con automovilistas y vecinos, entregar material informativo y exponer la situación que atraviesa el sistema universitario.

Juan Fernández, presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la UNER, explicó en dialogo con el programa Un martillo para darle forma - Radio Plaza, que la actividad busca “salir a mostrar esta realidad hacia la sociedad”, en un contexto donde —según remarcó— el conflicto universitario no logra aún la masividad esperada en términos de acompañamiento social.

“El estudiantado ve que todo el mundo la está pasando mal y eso no impulsa a movilizarse, sino que genera una especie de resignación”, señaló. En ese sentido, describió un clima marcado por comparaciones entre distintos sectores sociales que, a su entender, termina debilitando la capacidad de organización colectiva.

Fernández fue más allá al analizar el trasfondo político del conflicto y consideró que las medidas del gobierno nacional no constituyen “un ligero ajuste presupuestario”, sino “un ataque directo” a la universidad pública. “La plata que no se pone en las universidades se está destinando a otros lados”, afirmó, al tiempo que cuestionó que el debate público se desvíe hacia discusiones sobre el uso de los recursos, en lugar de centrarse en la importancia estratégica del sistema universitario.

En esa línea, advirtió que los recortes impactan no solo en el funcionamiento institucional, sino también en las condiciones de vida de docentes y estudiantes. “Hoy sostenerse en la universidad es cada vez más costoso, incluso siendo gratuita”, indicó.

El dirigente estudiantil también puso el foco en el carácter estructural del sistema universitario en localidades como Oro Verde, definida como un “pueblo universitario”. Según explicó, una eventual profundización del ajuste podría afectar directamente la dinámica económica y social del lugar, altamente dependiente de la actividad académica.

Asimismo, describió cambios en la composición del estudiantado en los últimos años. Si bien no se observa una caída general de la matrícula, sí señaló una transformación en los perfiles de ingreso, con mayor presencia de estudiantes de cercanía geográfica y un crecimiento de carreras cortas vinculadas a la informática, en detrimento de trayectos más extensos. “Se busca obtener un título lo más rápido posible, en función de la situación económica actual”, explicó.

Juventud, política y participación

En el tramo final, Fernández reflexionó sobre la participación juvenil en la vida política universitaria y reconoció una merma en los niveles de involucramiento. “Ese espíritu combativo se está perdiendo un poco en las juventudes”, sostuvo.

A su entender, el contexto actual, atravesado por el individualismo y la virtualidad, contribuye a debilitar los lazos comunitarios dentro de la universidad. “Se pierde el contacto humano y con eso el sentido de comunidad universitaria”, afirmó. También advirtió que las divisiones internas y el clima social fomentado desde el discurso político terminan fragmentando al propio estudiantado.

En ese escenario, la “semaforeada” aparece como una estrategia para reconstruir vínculos con la comunidad y reinstalar en la agenda pública el debate sobre el rol de la universidad pública, en medio de un conflicto que, según los organizadores, trasciende lo presupuestario y pone en discusión su función como herramienta de desarrollo e inclusión social.

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