"Tanto en lo nacional como en lo provincial el nombre va a ser determinante a la hora de ver la potencialidad que puede llegar a tener de éxito. Más el nombre propio del dirigente que las ideas que traiga", opinó Majluff.
El titular de la Consultora Grupo Mercado, Jorge Majluff, analizó las últimas mediciones de opinión pública que muestran una caída de la imagen del Presidente Javier Milei y su afectación a la imagen del gobernador Rogelio Frigerio. También evaluó el posicionamiento del peronismo y de terceras fuerzas ante las elecciones de 2027.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Majluff sostuvo que entre los temas de preocupación de la gente “sigue siendo primero la cuestión económica, vinculada tanto a la precarización o falta de trabajo, porque preocupa que no alcanza la plata, y en segundo lugar y subiendo, está el tema de la corrupción. En los focus group, las encuestas y los comentarios de la gente en la calle, se escuchaba hasta hace un par de meses que la gente decía ‘tengo que trabajar más para vivir igual’. Y, desde marzo más o menos a estos días, ya la gente dice ‘tengo que trabajar más para vivir peor’, que no casualmente es un punto bastante consensuado por varios colegas. A partir de ese periodo en nuestra provincia, y las provincias de la región del centro del país, el diferencial de imagen de Milei se ha transformado en negativo, cuestión inédita desde el inicio de gestión hasta ahora”.
“Para hacer un número bien práctico, en mayo del año pasado tenía la imagen en la mayoría de las localidades de la provincia, el 57.58% positiva y 40 negativa, o sea un diferencial 18 puntos. Y ahora es común verlo con un diferencial negativo de 7 u 8 puntos, 44-45% positiva, y 50 a 56% negativa, o en algunos casos, con mayor diferencial negativo todavía. Es decir que ha habido un quiebre significativo desde marzo a esta parte”, puntualizó.
En cuanto a la imagen del gobernador Rogelio Frigerio, indicó que “la gente lo diferencia de Milei, pero hay pormenores, porque en opinión pública nada es blanco o negro, hay matices, y dentro de esos matices yo he visto –si bien no es algo que esté probado ni estudiado, pero empíricamente lo he visto- que cuando hay mal humor general, afecta un poco a los oficialismos. Por supuesto, si el mal humor es por cuestiones vinculadas a errores de gestión de lo nacional, afecta de lleno a lo nacional, pero en menor medida el mal humor también afecta a los oficialismos provinciales y locales. Y en Frigerio se ve una leve caída de imagen positiva, pero aún con amplio diferencial de imagen positiva, en la provincia anda superando siempre 57% de valores positivos y los valores negativos no llegan al 40, así que siguen siendo cifras competitivas, pero con una pequeña merma, más que nada por el malhumor nacional provocado por las cuestiones económicas que por cuestiones puntuales de Frigerio”.
Consultado por una posible estrategia de Frigerio para despegarse de la figura de Milei, el consultor evaluó que: “No creo que la mayoría de la gente haga una vinculación demasiado estrecha de Frigerio con Milei; si preguntás qué tan cerca o tan lejano lo ves, la gente dice cerca, pero no necesariamente eso signifique que lo ponen en la misma bolsa, en cuanto a que lo califiquen de la misma manera. En cuanto a lo que haría Frigerio, yo interpreto que por un lado, poniendo en la balanza las necesidades que tiene de llevarse bien con el gobierno central y el costo que eso le puede llegar a originar, por más menor que sea esa vinculación, calculo que se va a mover en esa línea delgada lo más que pueda. Sabemos la necesidad que tienen los gobiernos provinciales sin demasiada autonomía financiera, de estar con un buen vínculo nacional, como es el caso Entre Ríos, y, por otro lado, a ningún dirigente provincial o gobernador del país le gustaría estar estrechamente vinculado con un dirigente como Milei, que es una timba de opinión pública que no se sabe lo que va a decir. Es una apuesta demasiado riesgosa tener vinculación directa y muy exhibida con Milei”.
En ese marco, consideró que “desdoblar las elecciones ensancha esa delgada línea”. “Fundamentalmente cuando hay una elección provincial, cuando se adelantan las elecciones, la botonera, los tiempos, y otras cuestiones las maneja el oficialismo de turno; cuando te subís a la elección nacional, el humor nacional se lleva puesto todo. Toda la comunicación política, todas las acciones comunicacionales, las estrategias que un gobernador pueda llegar a hacer en una elección dentro de la elección nacional pasa a segundo plano porque es arrolladora la maquinaria nacional a través de los medios nacionales, a través de las redes, que las redes en definitiva son multiplicadores de los medios nacionales, de los medios generales y particularmente los medios nacionales. Entonces en ese sentido, la elección nacional, la gran cantidad de comunicación, de mensajes que se ven en ese ámbito, es una ola que tapa todo lo que uno puede llegar a crear desde una oficina de comando de campaña local o provincial, así que –a mi entender- claramente siempre le conviene a un gobernador adelantar elecciones porque tiene más firme la sartén por el mango”, explicitó.
Un panorama sobre el peronismo
En cuanto al análisis de la situación del peronista nacional y provincial y la ausencia de dirigentes de peso para disputar una elección, Majluff apuntó que “hoy (Axel) Kicillof es el que más mide, el que más se nombra, pero sería un error tomar decisiones con los números de hoy y tener solamente una visión cuantitativa de la cosa como para ver quién tiene más potencialidad electoral de cara al 2027. Yo creo que hay que tener una visión más cualitativa y más pensando en proyección y sabiendo quién puede llegar a medir más o a medir menos. Si bien Kicillof mide más que cualquier otro, esto es por su nivel de conocimiento comparado a los otros posibles candidatos por ocupar el cargo tan importante de gobernador de la provincia de Buenos Aires”.
No obstante, advirtió que “Kicillof tiene un enorme problema, que yo honestamente no le veo solución. Para la mayoría de los kirchneristas, Kicillof no es kirchnerista, y para la mayoría de los no kirchneristas, Kicillof es kirchnerista. Entonces eso espanta a los dos grandes núcleos políticos si se hace una segmentación ideológica. Le veo esa gran complejidad. Yo creería, y mi primera opinión con respecto a esto, es que sería mucho más recomendable entrar a posicionar un dirigente más fresco que una figura que tiene esa gran desventaja. No sé quién será, hay nombres demasiado incipientes, pero yo honestamente no le veo a Kicillof una gran potencialidad electoral de cara al 2027”.
Respecto del peronismo en la provincia, sostuvo que “en el mundo de la opinión pública de los entrerrianos, del electorado entrerriano, hay totalmente una discusión ausente. Y desde el punto de vista de la política, se están acelerando los tiempos y se están haciendo movimientos como para que, en no mucho tiempo, haya más claramente un par de nombres que puedan llegar a participar con intenciones serias en tratar de arrebatarle el gobierno a Frigerio el año que viene. Se habla de nombres como el de la intendenta de Paraná, Rosario Romero, que por peso propio puede llegar a ser una; el intendente de Uruguay, José Lauritto, puede llegar a ser otro; Guillermo Michel ya ha dicho que no públicamente, pero también puede ser. Y por más que se diga que no hay nombres definidos, lo que uno ve es que hay movimientos”.
“Yo creo que tanto en lo nacional como en lo provincial el nombre va a ser determinante a la hora de ver la potencialidad que puede llegar a tener de éxito. Más el nombre propio del dirigente que las ideas que traiga. Me parece que estamos en una etapa a nivel no sólo nacional, provincial, sino hasta mundial, de que los mensajes son más que nada los candidatos por el poco tiempo que la gente le dedica a escuchar los mensajes políticos. Yo creo que, si no hay una buena cara que diga algo, difícilmente la opinión pública lo escuche”, advirtió.
En este panorama, ahondó que “no aparece para nada una tercera fuerza, ni a nivel nacional ni provincial. Estaría bueno tener una tercera opción, pero lamentablemente las terceras fuerzas de la provincia no han superado nunca los 20 puntos de intención de voto, ni el Nuevo Espacio, ni el Peronismo Federal, ni la Lista 100. Siempre han sido radicalismo/PRO y el peronismo los protagonistas de la elección. Y la última con la inserción, por supuesto de La Libertad Avanza”.
Sobre la preocupación de la gente respecto de la corrupción, explicitó que “tiene que ver con un mix entre la causa Adorni y el malestar económico, porque el malestar económico hace que la corrupción tome mayor relevancia. Si hubiera un bienestar económico más claro, o si lo hubiera en concreto, porque no lo hay claramente, la situación de la corrupción siempre se manifiesta en forma exponencial; cuando la gente está más tranquila en lo económico es más tolerante a las noticias de corrupción y desciende en el ranking de los problemas cuando uno lo pregunta en las encuestas”.
Sobre el crecimiento de la figura de Miriam Bregman en algunas encuestas, admitió: “Nosotros honestamente a Bregman no la medimos. Acá en la provincia debe tener un nivel de conocimiento no mayor al 15%. La gente estaba hiper disconforme con la política tradicional y salió para la derecha, porque había una opción de derecha que era disruptiva, que era Milei. La gente sigue descontenta con la política en general y ahora no está contenta con Milei, puede que busque otros disruptivos y salga para la izquierda. Yo creo que al triunfo de Milei le aplica más el concepto que la gente votó enojada y en contra de, más que el que la gente buscó un candidato de derecha. Es más, históricamente las disrupciones venían por la izquierda en la historia del mundo, no sólo en la Argentina. Así que es probable, es una posibilidad que empiece a crecer, yo no le veo todavía mucha robustez a esa posibilidad, pero es una posibilidad que ante el descontento tanto con la política como con Milei, y si el contento para con Milei continúa y si no logra ese cambio en forma positiva, puede haber espacio para esa oferta de Bregman. Hoy no está, pero puede suceder si se dan estas condiciones”.
Por último, respecto de la figura de Dante Gebel, sostuvo que “las tendencias son reales. Si hace dos años a Gebel no lo conocía nadie, hace un año un par de locos –entre los que me incluyo- lo nombraban como algo posible que tome volumen, y ahora en cada nota que me hacen, me preguntan por Gebel, creo que algo está pasando. Está tomando algo de volumen, así que a partir de ahora lo voy a empezar a medir para ver qué nivel de conocimiento y qué imagen tiene”.






