Por el homicidio hay dos personas detenidas: un hombre con antecedentes y una mujer.
La madrugada en Paraná volvió a teñirse de violencia al registrarse un crimen que, por sus contornos aún difusos, mantiene en vilo a los investigadores. El hecho se registró aproximadamente a las 2:15 cuando un llamado a la Sala 911 activó el protocolo para el despliegue policial hacia una vivienda de calle Base Marambio, en el barrio Antártida Argentina. Al llegar, el personal de la Comisaría Quinta se encontró con una escena que ya no admitía urgencias médicas: un hombre de 32 años yacía gravemente herido por un arma blanca.
La víctima fue identificada como Enrique Fabián Ramírez. Minutos después, sería trasladado al Centro de Salud “Ramón Carrillo”, donde los profesionales confirmaron lo irreversible: había ingresado sin signos vitales. La muerte, violenta y repentina, abrió de inmediato un abanico de interrogantes.
Bajo la órbita de la fiscal Valeria Vilchez, la investigación avanzó con rapidez. Se convocó al médico policial, a la División Homicidios y a los peritos de la Policía Científica, quienes trabajaron durante horas relevando indicios en el interior de la vivienda y en varios puntos del barrio. El cuerpo fue luego derivado a la Morgue Judicial de Oro Verde, donde se realizará la autopsia de rigor que permitirá precisar la mecánica del ataque y la data exacta de la muerte.
Una de las consecuencias iniciales de la rápida intervención policial derivó en la detención de dos personas. Se trata de un hombre que posee antecedentes penales y una mujer, cuyas identidades se mantienen en reserva para preservar el curso de la investigación. La principal hipótesis, aún en construcción, sugiere que el hecho se habría desencadenado en un contexto de conflicto interpersonal, aunque no se descartan otras líneas.
Mientras tanto, la Justicia busca reconstruir las últimas horas de Ramírez, pieza clave para entender cómo y por qué la violencia terminó por imponerse en la madrugada del barrio Antártida Argentina de Paraná.






