El río Gualeguaychú con más de 5 metros. En el recuadro azul se donde se habilitó el Espacio ASTRA.
Horacio O. Melo
Con la connivencia de las autoridades municipales, y con el aparente visto bueno de gran parte de la población de nuestra ciudad, y a propósito del inminente arribo de La Renga, destacada banda del rock nacional, se apresura la inauguración parcial del multiespacio ASTRA. Nadie podría negar -que el hecho de que tamaña estampa del rock brinde su espectáculo en Gualeguaychú sea provechoso para la ciudad y sus habitantes.
La ciudad cuenta con un espacio ya habilitado para la ejecución de espectáculos multitudinarios: el corsódromo. Sin embargo, como se ha dicho, el espectáculo se planifica para ser llevado a cabo en un multiespacio en construcción aún.
El mega espacio se encuentra en una zona de la ciudad que es alcanzada por casi todos los repuntes del río, en pleno valle de inundación, el que, además, debería ser considerado río en sentido ambiental y ecológico.
Diferentes administraciones municipales a lo largo de la historia han coincidido en políticas de estado, ejecutando construcciones de viviendas por fuera del valle de inundación, con la consiguiente mejora en la calidad de vida de la población y haciendo economía en los costos que toda administración debe afrontar en casos de inundación. Esas políticas de estado se ven reflejadas en normas provinciales y municipales, tales como la Yagurí Guazú, el plan de ordenamiento territorial (POT), normas provinciales, tales como el Decreto Nº 4977/09, la Constitución Provincial y hasta la mismísima Constitución Nacional.
Un poco de historia: en forma muy silenciosa la construcción comenzó a mediados del 2025 aproximadamente, seguramente con las presentaciones correspondiente ante algunas oficinas competentes del municipio. Actualmente presenta un gran avance de obras. Tal es así que el propietario, en diferentes medios periodísticos da su estado, además promocionando la participación estelar de La Renga para el próximo 2 de mayo. Haciendo además propaganda, que tomará mil operarios, necesarios para recibir no menos de 20000 seguidores.
Unos de los actores necesarios, el mismísimo estado municipal, publicó en su sitio web el día 13 de abril pasado, el estudio de impacto ambiental (EsIA) necesario para este tipo de construcciones y movimiento de suelo, ubicado en un lugar sensible desde lo ambiental y social. Es decir, la obra comenzó, sin la presentación del EsIA antes mencionado. Art. 2 del Decreto 4977/9. “Ningún emprendimiento o actividad que requiera de un Estudio de Impacto ambiental podrá iniciarse hasta tener el mismo aprobado, por la Autoridad de Aplicación.” Que la autoridad de aplicación determinada por el mentado decreto es La Secretaría de Ambiente Provincial, y NO la Subsecretaría de Ambiente Municipal.
Tampoco se cumple con los requisitos legales de la audiencia pública necesaria, Ley General de Ambiente Nº25.675 arts. Nº16 al 21, ni con el art. Nº57 del Decreto Nº4977/09 GOB, que le da licencia social. Para decirlo en forma contundente e inequívoca: la construcción inició en franca violación de las normas nacionales, provinciales y municipales que regulan este tipo de obras, concordante desde la legalidad con una posible asociación Ilícita entre las autoridades municipales competentes y el propietario del espacio.
Una vez más los hechos consumados, vulneran las normas y el derecho a un ambiente sano, para nosotros y las generaciones futuras art. Nº41 Constitución Nacional, y Nº22 de la de Entre Ríos, metodología que los gualeguaychuenses conocemos muy bien por el caso Amarras, UPM, ex BOTNIA.
Constituyendo una costumbre recurrente del ex Intendente de Pueblo Belgrano y actual de Gualeguaychú, en facilitar la construcción de mega obras al margen de las normas.
Acá, se aplica la misma lógica, ante la realidad económica social de la ciudad, más el estado de precariedad laboral, con gran avanzada de la changa sobre los empleos registrados, habilita a los “vivos”, supuestos inversores, a jugar con la necesidad de las personas y hasta consiguiendo apoyo social, prometiendo trabajos, precarios en su mayoría.
Párrafo aparte para el estudio de impacto ambiental (EsIA), publicado en el sitio web municipal, viciado de nulidad, al estar comenzada la obra antes de la aprobación del EsIA. Si bien hay un tímido reconocimiento de las inundaciones, no se hace mención a la cantidad de días que el agua permaneció en la zona de influencia del emprendimiento. En esa intención de minimizar y reconocer que la obra se desarrolla en pleno valle de inundación, solo se registra una imagen satelital, correspondiente al 2019, donde las aguas del río solo inundan una muy pequeña porción del espacio proyectado.
Por aplicación de Decreto provincial Nº 4977/09 El emprendimiento es categoría tres. Se deben respetar todas las instancias del estudio de impacto, más su evaluación de impacto ambiental que, debe ser aprobado por La Secretaría de Ambiente Provincial, culminando con el certificado de aptitud ambiental que, también lo debe otorgar la mentada secretaría provincial Decreto Nº3498/16 GOB artículo Nº4.
Ante los hechos consumados, no hay que ser adivino para saber lo que sucederá en un futuro no muy lejano.
Tampoco se reconoce que el mega espacio genera un ordenamiento territorial no deseado, provocando estímulos para construcciones civiles con mayor número de personas en un lugar muy condicionado por las crecientes del río. Seguramente luego tratarán de fomentar obras de ingeniería para mitigar, no teniendo en cuenta un precepto muy aplicable en la actualidad: la mejor forma de prevenir las inundaciones es, justamente, no habitar donde se inunda.
Sin ir más lejos, está tan arreglado el asunto que el espectáculo programado para el próximo 2 de mayo no pagará canon de 5% por espectáculo público. La cuenta es muy fácil. 20000 personas a $88.000 por cabeza da un resultado de $1.760.000.000. Al 5% son $88.000.000 que no abonarán al municipio (Todo con la nuestra, como les gusta decir a los libertarios)
En línea con las cuestiones económicas de los eventos culturales, también hay que recordad que una de las primeras acciones del Intendente Dacico, fue justamente, suspender una fiesta popular la “Del Pescado y el Vino”, aduciendo cuestiones económicas. ¿Ahora sí el estado municipal puede dejar de percibir el porcentaje por espectáculo? En ese mismo sentido nos debemos preguntar. ¿Quién paga las horas extras de los agentes de policía, transito, ambulancias y gastos hospitalarios entre otros?
Considerando la malicia con que se usan los datos de creciente, comparto algunos registros:
La cota que corresponde al emprendimiento casi sobre la calle es de 4 metros. 3 metros en el centro y 2 metros en la parte más deprimida. Si bien, se puede dar el caso que en un año se puedan repetir tres o cuatro veces los repuntes, en 1978 la altura del río fue de 7.28 metros en el puerto local. En 1983 (junio) 4,61 metros. En marzo de 2007, 5,22 metros. En 2013 supera los 4 metros. En 2019, 4,62 metros. Todos datos del puerto local.
Las imágenes satelitales siguientes, dan una mejor idea de la vista del predio, demostrando que el mismo se encuentra en zona inundable:
“Cuando estés acá, tendrás tu espacio”. El espacio en el cual La Renga tocará el 2 de mayo está marcado por la irregularidad, la connivencia y el subterfugio. Teniendo en cuenta la historia de nuestra ciudad, cualquier arremetida contra la salud ambiental de nuestro pueblo es una afrenta contra nuestra identidad. ¿Es este el espacio que quieren tener, cuando estén acá?
(*) Horacio O. Melo es profesor de Geografía y Biología, especialista en Educación Ambiental y un destacado ambientalista.






