La periodista leyó un cartel que insultaba al presidente Javier Milei y pidió disculpas públicas.
La periodista Sonia Fernández difundió este domingo un comunicado de aclaración y disculpas luego de un episodio ocurrido durante la última noche de la Fiesta Nacional del Mate, en Paraná, donde leyó en voz alta un cartel del público con un insulto dirigido al presidente Javier Milei.
Según explicó, el hecho tuvo lugar en el marco de una convocatoria “verdaderamente multitudinaria” y reconoció que no debió haber leído el mensaje, aun cuando —señaló— hubo insistencia de parte de numerosos asistentes para que lo hiciera. “No estuvo bien. Me considero una persona muy respetuosa y una profesional con fuertes convicciones, que he dejado claras durante 40 años de trayectoria”, sostuvo.
En ese contexto, Fernández ofreció “públicas disculpas a la investidura presidencial”, más allá de sus posiciones personales, y también a los organizadores del festival, quienes le confiaron —junto a otra colega— la conducción de un evento oficial. Aclaró que su decisión no responde al miedo ni a la autocensura, sino a la coherencia con sus principios.
La periodista indicó además que, si bien es profundamente crítica de los insultos del presidente a distintos sectores de la sociedad, considera que repetir ese tipo de expresiones no forma parte de su manera de ejercer el periodismo ni de sus convicciones personales. “Asumo que hice lo mismo y eso no va conmigo”, afirmó.
Fernández agradeció las muestras de apoyo recibidas en redes sociales y medios nacionales, aunque reconoció que no se siente cómoda con la exposición alcanzada por este episodio. Al mismo tiempo, valoró los mensajes críticos recibidos, especialmente de quienes conocen su trayectoria y su mirada política, a la que definió como ligada a la defensa de lo nacional, lo popular y la cultura.
Finalmente, expresó que le hubiese gustado que la repercusión pública se hubiera centrado en otras ideas y posicionamientos que manifestó durante el festival, y dio por cerrado el tema, poniendo fin —según sus palabras— a las consecuencias del episodio.




