Caso Yedro: la Justicia de Gualeguay confirmó el procesamiento del ex senador justicialista

La resolución de la Cámara de Gualeguay, firmada por los vocales Javier Cadenas, Jorge Torres y Darío Crespo, recuerda que la provincia tomó posesión formal de los fundos a través de Rodríguez Signes y que el ex senador permaneció con sus pertenencias y dependientes en el lugar.

“El hecho de que el Estado provincial haya tolerado esta circunstancia no le daba derecho a Yedro a usufructuarla, por lo que en definitiva se configuró un despojo por abuso de confianza”, argumentaron en el fallo, al que accedió Recinto Net.

El caso

El 13 de mayo la jueza Ríos aceptó darle un plazo de 60 días para que pudiera sacar todas sus pertenencias y los animales allí alojados, y una vez cumplidos esos trámites, ordenó que el campo pasara sin más a propiedad del Estado provincial, tal como había ordenado ya un tribunal en 2005. Pero ya pasaron dos meses y Yedro no se ocupó ni de desalojar el predio ni tampoco de reubicar sus animales.

Enterada de esa situación, la magistrada firmó un nuevo dictamen el 13 de julio en el que ordenó el desalojo sin más trámite, aunque como todavía permanecían animales del ex senador adentro de la chacra, puso a la Policía como custodia de esos bienes, y en la tarea de contar animal por animal. Luego, debía arbitrar los medios para irse con todas sus pertenencias. Pero nada de eso pasó.

El 22 de diciembre de 2006, la Sala Penal de la Cámara de Apelaciones de Concordia condenó a Yedro a una pena de tres años de prisión en forma condicional, una multa de 90.000 pesos, la inhabilitación por el término de diez años para ejercer cargos públicos y el decomiso de un campo de más de 2.100 hectáreas que estaría valuado en 7,5 millones de dólares, ubicado en Raíces Norte.

El traslado del dominio de ese campo de manos del ex senador a propiedad del Estado siguió un camino tortuoso. Recién en 2008 la Fiscalía de Estado tomó efectiva posesión del campo, aunque no bien los funcionarios pusieron pie en el predio, se enfrentaron a la dura batalla judicial de su ex dueño.