Adorni, catalizador de un desgaste persistente
La llegada de Diego Santilli busca dar un giro de gestión, aunque los problemas estructurales superan la figura de cualquier funcionario.Tras más de 100 días corrosivos para la imagen del Presidente y los niveles de aprobación de gobierno, la virtual parálisis de la gestión fruto de la gravitación excluyente del “Adornigate”, y una última semana