Sección

Mercado Libre vs Libre Mercado

Los nervios llegaron a la oficina de Marcos Galperín. en Punta del Este, algo pasado mayo del 2025. Sus analistas le fueron reportando el detalle del crecimiento de venta “puerta a puerta” de parte de las plataformas internacionales, sobre todo las chinas. En agosto de ese año, el dueño de Mercado Libre, que apoyó la liberalización económica que propuso el presidente Javier Milei y rápido se transformó en su ceo fetiche, fue a golpearle la puerta al Estado para pedirle un rescate y regulaciones para frenar a los orientales. Hoy, esas ventas chinas crecen arriba del 200 por ciento.

Con acceso privilegiado, Galperín presentó ante la Secretaría de Comercio nacional una denuncia por competencia desleal contra Temu. Lo impresionante es que, en tiempo récord, el gobierno de Milei ordenó que los chinos cesen la promoción en Argentina y empezó a investigar a esa empresa, lo que motivó que Temu presente una medida cautelar para que ese pedido quede sin efecto.

En las últimas horas, el caso -una guerra comercial con tintes de debate político y sistemas económicos- se hizo conocido porque Defensa del Consumidor y la Justicia empezaron a analizar el tema. Fuentes al tanto del tema confirmaron a Página I12 que el asunto ya está en manos de la Corte Suprema, que deberá decidir si es un caso para el fuero Civil y Comercial o Contencioso Administrativo. El caso llegó a Mesa de Entradas e ingresó con el número 129/2026. Se especula, de todos modos, con que el máximo Tribunal le pida un dictamen no vinculante al procurador.

Asimismo, según supo este diario los operadores de Galperín empezaron a filtrar supuestas maniobras de los chinos, algunas de ellas que parecen ser simples promociones comerciales, no diferentes a las de Mercado Libre.

El tema abrió, también, un debate amplio porque expone cómo los empresarios emblema que bancan una economía libre-mercadista quedaron entrampados pidiendo beneficios, como pasó hace unos días con Paolo Rocca y Techint en la licitación del gasoducto que perdió a manos indias. Además, en el caso de Galperín, desató la bronca de sus competidores y de los empresarios que él mismo critica, por una razón sencilla y millonaria: desde la pandemia a hoy, Mercado Libre se llevó más de 370 millones de dólares en subsidios estatales correspondientes a los beneficios que otorga la Ley de Economía del Conocimiento, cuando la empresa de Galperín es una plataforma de venta on line.

Las increíbles excusas de Galperín

En la denuncia que le presentó al gobierno de Milei, Mercado Libre argumenta que los chinos de TEMU están “destruyendo el entramado pyme”. Agrega que hay publicidad engañosa y que no cumplen con los precios que prometen.

Una de las frases más increíbles de la denuncia de Mercado Libre contra Temu es que, palabras más o menos, la empresa dice que las quejas contra Temu no tienen nada que ver con el impacto de la apertura importadora que ellos apoyan. Sino que es contra Temu, que hace básicamente el mismo nivel de penetración publicitaria en redes que Meli, tal el nombre de mercado de Mercado Libre. Esto es casi una broma: los problemas de Galperín empezaron, precisamente, cuando se abrieron las importaciones. De hecho, en 2003 Mercado Libre prácticamente no existía y antes de la llegada de Mauricio Macri al Gobierno se transformó en un Unicornio con apoyo estatal, conquistando mercados de envergadura, como Brasil. Galperín se hizo millonario, en pocas palabras, con la protección estatal a la economía nacional y está jaqueado por la apertura de la misma.

En la denuncia, además, se especifica que Temu otorga descuentos falsos de 80, 90 y 100 por ciento y hasta algunos productos “gratis”. Y que recién cuando se acerca el final de una compra, aparecen costos ocultos que encarecen el producto final y tiran por la borda esas promociones.

La denuncia apunta a puntos ocultos o anunciados de forma tardía, con montos mínimos de compra y costos adicionales al valor del producto que aparecen al final de la operación, como el del envío; con el uso de juegos como ‘la ruedita’, sorteos y dinámicas lúdicas que prometen premios o regalos, pero que exigen requisitos poco claros que se suman en el proceso, generando presión psicológica para seguir interactuando o comprar.

En el texto se especifica, también, que Temu usa algo que técnicamente se conoce como “Gamificación engañosa”. Disponer de juegos que atraigan a clientes que, para seguir jugando en el celular, ven varias veces la publicidad de Temu y hasta son redireccionados a plataformas desde las que se baja la aplicación de compra on line de la firma. Hablan de “presión psicológica”, según contaron a este diario fuentes que están al tanto del asunto.

Un “Planero” VIP

Juan Martín de la Serna, el ceo de Mercado Libre, ya había adelantado, meses atrás, el malestar de la empresa con la invasión de productos chinos. Y también vio el resquicio para pasarle factura al Gobierno de Milei.

En una charla en el foro ABECEB, el empresario aseguró que “es importante tener un buen marco regulatorio que sea igual para todos los que compiten, tanto en comercio como en finanzas”. Y allí mismo adelantó que se vendría un daño a la cadena de pymes locales, con consecuente impacto en el empleo.

“Si una compañía asiática realiza envíos por barco, ese empleo se genera en China, no en la Argentina”, remató, por entonces, De la Serna, el delfín local de Galperín.

Aquella declaración alteró los ánimos de los crecientes enemigos de Galperín, entre ellos los empresarios clásicos, los textiles (muy atacados por él acusados, precisamente, de pedir protección estatal a las importaciones) y hasta los bancos, negocio al que Mercado Libre se metió por la ventana y sin regulaciones vía Mercado Pago.

Hay aquí un hecho que casi que justifica los cuestionamientos al doble estándar de Galperín. Su empresa es la firma privada que más dólares se lleva en concepto de exenciones impositivas estatales. Los números, que aparecen identificados en el último balance de la empresa, son realmente impactantes.

En 2020 y 2021 Mercado Libre recibió 59 millones de dólares de subsidios, 14 de los cuales fueron Impositivos y 45 beneficios de la Seguridad Social. En 2022, en tanto, cosechó 81 millones de dólares, 27 millones impositivos (Ganancias, Ingresos brutos, etc) y el resto de seguridad social. En el 2023 hizo el pico de asistencia: cobró del Estado 109 millones de dólares, casi la mitad fueron Impositivos.

En 2024, ya con Milei, percibió 57 millones. El año pasado, en tanto, subieron a 67 millones. Esos subsidios son parte de la ley de promoción de Economía del Conocimiento. El asunto allí es que Mercado Libre es la empresa más grande de Argentina y la competencia le achaca que ya debería dejar de cobrar ese dinero.

Edición Impresa

Edición Impresa