El Estudio Mariana Retamar abrió la segunda jornada de la Fiesta Nacional del Mate.
Desde la mañana, el público ocupó el predio de la Costanera paranaense para asegurar un buen lugar frente al escenario de la Fiesta Nacional del Mate, en una jornada que comenzó con danza y que tiene a Lali Espósito como principal expectativa de la noche.
La segunda jornada de la Fiesta Nacional del Mate comenzó con movimiento sobre el escenario principal Luis “Pacha” Rodríguez. El Estudio Mariana Retamar abrió la programación del sábado con una propuesta de danza, aportando color y ritmo a una tarde que ya mostraba un predio activo y en constante crecimiento.
Mucho antes de que se habiliten los escenarios y comiencen los primeros acordes, la segunda jornada de la 35° Fiesta Nacional del Mate ya estaba en marcha. Desde la mañana, la Costanera de Paraná empezó a poblarse de grupos que llegaron con tiempo, decisión y previsión: reposeras plegables, mochilas, mates listos y la consigna clara de asegurar un buen lugar para ver a sus artistas favoritos.
Las primeras filas detrás del vallado, frente al escenario Luis “Pacha” Rodríguez se completaron temprano. Jóvenes, grupos de amigos ocuparon el espacio y delimitaron su propio territorio de espera, en una escena que se repite en los grandes eventos populares pero que, en esta edición, tiene un nombre que se escucha con insistencia: Lali. Su presencia como figura central de la noche aceleró los tiempos y adelantó la llegada del público al predio.
Camisetas de la Selección nacional, remeras con la imagen de la artista y una diversidad de atuendos intervenidos con brillo y color se mezclan entre la concurrencia, que para amenizar la espera entona cánticos de sus artistas preferidos. También hay grupos que ensayan fragmentos de las coreografías que acompañan las canciones de la artista pop, en una previa que ya anticipa el clima del show.
La dinámica del festival comenzó así a construirse en horas diurnas. Mientras algunos hacían fila para el ingreso al sector preferencial, otros recorrían los puestos, elegían puntos estratégicos en las barrancas o se instalaban en las calles cercanas, donde el acceso es libre y la vista al escenario también forma parte de la experiencia. El mate circuló como hilo conductor, marcando el pulso de una espera compartida.
Propuestas paralelas
Con el correr de la tarde, la Fiesta del Mate empezó a desplegar también su entramado de propuestas paralelas, que ampliaron el recorrido y consolidaron la idea de una celebración que se vive en múltiples planos y en familia. En las inmediaciones de Sala Mayo, las infancias encontraron su propio espacio en Matecito, un escenario pensado especialmente para niñas y niños, donde la música, el juego y las experiencias lúdicas funcionaron como punto de encuentro familiar. En esta jornada, la propuesta incluyó la presentación de Corriendo el Matecito, junto a las intervenciones del Circo Estelar, en un ámbito de acceso libre que invitó a quedarse y participar.
En simultáneo, Casa de la Costa abrió sus puertas a ArteMate, un espacio que incorporó a la fiesta lenguajes de las artes visuales, gráficas y literarias. Con producciones locales, acciones participativas y una feria de editoriales y librerías independientes, el recorrido propuso una pausa dentro del ritmo del festival, donde el público pudo interactuar con el arte desde una lógica colectiva y cercana.
Frente al río, el escenario Pariente del Mar sumó otra textura a la jornada. Este sábado fue el turno de Al+ Studio Crew, acompañado por intervenciones performáticas de Play Flow Performer, en un espacio dedicado a visibilizar la producción artística alternativa de la ciudad y a ofrecer un punto de encuentro con un clima distinto al del escenario principal.
Mientras técnicos ajustaban sonido e iluminación y el público seguía llegando de manera sostenida, la ciudad se preparaba para una noche multitudinaria e inolvidable. La Fiesta Nacional del Mate, en su segunda jornada, volvió a confirmarse como un ritual que no empieza cuando suena la música, sino mucho antes, cuando la gente llega, ocupa el espacio, circula entre propuestas y convierte la espera en parte esencial del festejo.
Lali, la más esperada
La jornada tendrá su punto más alto entrada la noche, cuando el escenario principal Luis “Pacha” Rodríguez concentre todas las miradas. El cierre estará a cargo de Lali Espósito, gran protagonista de esta edición, precedida por una grilla que irá sumando climas y públicos a lo largo de la noche. Antes de su salida a escena, pasarán por el escenario los proyectos surgidos del Premate —Estudio Mariana Retamar, Maniquí, La Tercera Fase del Plan y Pont a Bailar—, además de Gauchito Club, Rombai y Los Caballeros de la Quema, en una secuencia que promete música y movimiento sostenido hasta la madrugada.




