Exequiel Bastidas analizó su gran victoria en tierras sanjuaninas en la Clase 2 del Turismo Nacional.
Luego de un fin de semana soñado en San Juan, Exequiel Bastidas no ocultó su satisfacción. El triunfo en la Clase 2 del Turismo Nacional no solo fue una demostración de manejo, sino un alivio para el paranaense que ya cuenta con la victoria necesaria que exige el reglamento para coronarse campeón.
Al analizar las claves de su dominio en El Villicum, Bastidas hizo foco en el rendimiento de su unidad: “El auto funcionaba muy bien en todos lados, sobre todo en la parte trabada. Ahí podíamos aprovechar para hacer la diferencia antes de entrar a la recta larga, donde por ahí el Peugeot y el Nissan son más rápidos por derecho que el Yaris", explicó en declaraciones a Mundo Sport Extra.
La final no fue sencilla. A pesar de liderar, el paranaense tuvo que lidiar con el ingreso del Auto de Seguridad en dos oportunidades, lo que lo obligó a reenfocarse: “Clasifiqué todas las vueltas, venía con lo justo, no tenía más. Con los dos Pace Car se hizo un poco difícil porque había que volver a estirar la diferencia, pero por suerte lo pudimos hacer”.
Además del trofeo, el triunfo representa un envión anímico fundamental para el resto del calendario. “Anímicamente ayuda muchísimo para pelear un campeonato. Pudimos sacarnos esa mochila de ganar temprano y, de ahora en más, empezaremos a laburar para seguir descontando puntos”, señaló Exequiel, quien ya se ubica en los puestos de vanguardia del certamen.
Sin embargo, el piloto de Paraná mantiene los pies sobre la tierra y reconoce que el esfuerzo también es debajo del auto: “Estamos trabajando mucho en la parte presupuestaria. Ojalá podamos concretar todas las carreras que quedan. Estamos en un gran momento y esperamos poder continuar todo el año”, concluyó.






