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Los “Miércoles Mayores”: un espacio para dialogar, celebrar la vida y derribar prejuicios sobre la vejez

La Mesa de diálogos “Miércoles Mayores” aspira a ser, precisamente, uno de esos lugares donde la palabra circula, las historias se comparten y la vejez se reconoce no como un final, sino como una hermosa y valiosa etapa de la vida misma.

El próximo miércoles 25 de marzo a las 17 se llevará a cabo en Paraná una nueva propuesta destinada a pensar, compartir y resignificar la experiencia de envejecer. Se trata de la Mesa de diálogos “Miércoles Mayores”, un encuentro abierto a la comunidad que contará con la participación del doctor Arsenio Mendoza y otros invitados, y que tendrá lugar en “Casa Grande”, ubicada en Andrés Pazos 35.

La actividad es organizada por el Programa “Adulteces y Vejeces” de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales (FHAyCS) de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER), con el propósito de habilitar un espacio de encuentro, circulación de la palabra e intercambio entre personas mayores y la comunidad en general.

En tiempos donde el envejecimiento poblacional avanza de manera sostenida en la Argentina y en gran parte del mundo, este tipo de iniciativas buscan aportar nuevas miradas sobre una etapa de la vida que durante mucho tiempo fue reducida a estereotipos y prejuicios.

Lejos de los discursos que asocian la vejez exclusivamente con la pérdida o el deterioro, la propuesta invita a reflexionar sobre lo que muchos especialistas denominan “la nueva vejez”: una etapa vital que puede ser profundamente activa, creativa y socialmente significativa. En esa línea, el encuentro propone cuestionar el llamado “viejismo”, un conjunto de representaciones negativas que tienden a discriminar, infantilizar o invisibilizar a las personas mayores.

El viejismo se expresa en múltiples formas cotidianas: desde comentarios aparentemente inofensivos hasta actitudes que limitan la participación social de quienes han llegado a edades avanzadas. Combatir esos prejuicios implica, ante todo, generar espacios donde las personas mayores puedan expresarse, compartir experiencias y ser reconocidas como sujetos de derechos y protagonistas de la vida social.

La Mesa de diálogos “Miércoles Mayores” se inscribe precisamente en esa perspectiva. El diálogo, entendido como ejercicio de la palabra y también de la escucha, se convierte aquí en una herramienta poderosa para construir lo que muchos pensadores contemporáneos llaman “la cultura del encuentro”. En ese marco, cada voz cuenta, cada historia suma y cada experiencia aporta una perspectiva valiosa sobre la vida.

Además, este tipo de espacios adquiere especial relevancia frente a un fenómeno cada vez más visible: la llamada “soledad no deseada”. Diversos estudios en gerontología advierten que el aislamiento social puede tener efectos profundos en la salud física y emocional de las personas mayores. Sin embargo, iniciativas comunitarias basadas en el diálogo, el intercambio y la participación pueden convertirse en un antídoto eficaz frente a ese problema, además de fortalecer a las propias familias.

El espíritu del encuentro también propone revisar la manera en que la sociedad comprende el curso de la vida. Así como la infancia, la juventud y la adultez constituyen etapas con características propias, la vejez también forma parte de ese recorrido vital. Pero, a diferencia de otras edades, trae consigo una dimensión singular: la sabiduría que se construye a partir de la experiencia.

Quienes han atravesado décadas de vida acumulan memorias, aprendizajes, vínculos y trayectorias que conforman un capital humano y cultural de enorme valor para la comunidad. En ese sentido, la vejez no debe pensarse como un tiempo de clausura, sino como una etapa propicia para compartir lo vivido, transmitir saberes y, también, seguir proyectando nuevos deseos.

Desde esa mirada, “Miércoles Mayores” propone vivenciar la vejez como una edad en la que también es posible “agradecer y celebrar”. Celebrar la vida recorrida, los vínculos construidos y las experiencias acumuladas; agradecer el camino transitado y, al mismo tiempo, abrir nuevas posibilidades de encuentro.

 

 

Este encuentro de diálogo llamado “Miércoles Mayores” llega de manera propicia y fecunda, porque es fácil advertir que -lamentablemente- el Estado aún presenta deudas importantes en materia de políticas públicas orientadas a la población mayor. La falta de programas integrales que aborden problemáticas como el maltrato, el acceso a espacios de participación, el acceso a la creatividad o el acompañamiento frente al aislamiento social constituye un desafío creciente para las sociedades contemporáneas.

En ese escenario, iniciativas impulsadas desde el ámbito universitario y comunitario adquieren un valor significativo. No sólo permiten abrir instancias de diálogo y reflexión colectiva, sino que también pueden brindar herramientas para identificar y enfrentar situaciones de mal trato, destrato o desvalorización que afectan a muchas personas mayores.

El objetivo, en definitiva, es contribuir a derribar aquellas miradas que reducen la vejez a una etapa de fragilidad o dependencia. Por el contrario, se busca reconocer el potencial fecundo que todavía tienen quienes han construido una vida llena de experiencias, aprendizajes y vínculos.

La invitación, entonces, es abierta a toda la comunidad. Porque hablar de vejez no es un asunto exclusivo de quienes ya han llegado a esa etapa, sino un desafío que involucra a toda la sociedad. En la medida en que se generen más espacios de diálogo, escucha y encuentro, será posible avanzar hacia una cultura que valore todas las edades de la vida.

La Mesa de diálogos “Miércoles Mayores” aspira a ser, precisamente, uno de esos lugares donde la palabra circula, las historias se comparten y la vejez se reconoce no como un final, sino como una hermosa y valiosa etapa de la vida misma.

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