Escobar Gaviria enfrenta un nuevo juicio por abuso a un menor de edad

Escobar Gaviria

Juan Diego Escobar Gaviria enfrenta un nuevo juicio por abuso a un menor de edad.

El cura Juan Diego Escobar Gaviria está, desde el 21 de abril de 2017, en la Unidad Penal de Victoria, bajo prisión preventiva hasta que su sentencia quede firme -ahora, se abrió la instancia de un recurso extraordinario federal y su caso lo analizará la Corte Suprema de Justicia de la Nación-, y en el ínterin será juzgado nuevamente, en un trámite que se ha venido demorando: el juicio tuvo cuatro aplazamientos previos.

Este miércoles volverá, desde las 9, volverá a someterse a juicio por una nueva causa por abuso a un menor de edad que se abrió en su contra. El debate se extenderá jueves y viernes. El juicio debió comenzar el lunes 11 de mayo, pero la situación extraordinaria derivada de la pandemia obligó a posponer el trámite, informó Entre Ríos Ahora.

Para juzgar a Escobar Gaviria se conformó un tribunal integrado por los jueces de la jurisdicción de Gualeguay, Alejandro Calleja y  Alejandra María Cristina Gómez. Y un magistrado de la jurisdicción Gualeguaychú, Mauricio Daniel Derudi.

Precisamente la conformación del tribunal que debía juzgar a Escobar Gaviria fue lo que generó la primera postergación de la fecha de inicio del juicio, que debió realizarse entre el 12 y el 13 de noviembre de 2018.

Originariamente, el tribunal que debió juzgar al sacerdote quedó conformado por los jueces Calleja, Gómez e Ignacio Boris Telenta, pero el magistrado concurso y ganó el cargo de juez de Garantías de Gualeguaychú, y por tanto dejó su puesto de juez de Garantías en Gualeguay. Los otros magistrados de Gualeguay quedaron afuera por cuanto ya habían actuado en el primer juicio: María Angélica Pibas, Darío Crespo y Javier Cadenas. Tampoco pudo ser incluido Dardo Tortul porque si bien ahora es juez de juicio, actuó en el debate contra Escobar Gaviria en representación del Ministerio Público Fiscal y llevó adelante la acusación.

Las audiencias de debate habían sido fijadas para una nueva fecha, los días 23 y 24 de mayo de 2019, pero el querellante Mariano Navarro pidió aplazar el trámite en función de la imposibilidad del denunciante, Santiago Tavares., un muchacho de 19 años, de asistir al tribunal.

Pero antes de comenzar las audiencias el trámite fue suspendido nuevamente. El aplazamiento fue pedido por el abogado querellante, Mariano Navarro, en función de que la víctima que denunció el quinto caso de corrupción de menores del cura Escobar Gaviria, no está en condiciones de salud psicológica como para afrontar el juicio.

La tercera programación del juicio se fijó para los días 4, 5 y 6 de diciembre de 2019. Pero hubo una tercera suspensión.

Pero en noviembre de ese año se conoció la decisión de postergar las audiencias.

El horror

El viernes 18 de agosto de 2017 Santiago Tavares viajó desde Buenos Aires hasta su pueblo, Lucas González, a 133 kilómetros de Paraná, en el departamento Nogoyá, para asistir a una jineteada, pero también para declarar como testigo en el juicio contra el cura Juan Diego Escobar Gaviria, finalmente condenado a 25 años de cárcel por abuso y corrupción de menores. En Lucas González se encontró con Alexis Endrizzi, víctima del sacerdote, y charlaron largas horas, y de esa charla surgió un dato certero: que Santiago también había sido víctima de los abusos del cura.

-Yo llegué como monaguillo porque me gustaba. Al principio, iba todo bien. Pero con el pasar de los meses ahí adentro empezaron a cambiar las cosas. Ya no era el Juan Diego que yo conocí. Tenía actitudes que eran diferentes. No era la persona seria que yo había conocido. Un día yo estaba jugando junto a otros chicos en el comedor y me llama Juan Diego. Me pide que lo acompañe a la pieza. Cuando entro, cierra la puerta con llave y me empieza a hablar. En la pieza tenía una computadora donde preparaba la predicación de la misa de la tarde, así que nosotros íbamos y jugábamos en esa computadora. Pero ese día me empezó a tocar. No me gustó. Me levanté y me fui. Fui a la otra computadora, y no dije nada. No le conté a nadie. Fui como si nada. Después me empezó a hablar, a explicar con chamuyos lo que había pasado. Entonces, vinieron hechos más graves.

Contó Santiago Tavares.

Declaró como testigo en el juicio al cura Escobar Gaviria, pero mientras los fiscales Dardo Tortul -hoy juez de juicio – y Federico Uriburu escucharon su testimonio cayeron en la cuenta de la situación y dispusieron la apertura de una nueva causa contra el sacerdote. En el escrito de remisión de la causa a juicio, el fiscal Uriburu detalla de modo descarnado de qué modo Escobar Gaviria concretaba la corrupción de Santiago. Y se explaya en que “todas esas conductas fueron llevadas a cabo en dependencias de la casa parroquial ocupada por el cura en la localidad de Lucas González pero también efectuó acciones similares en oportunidad de realizar viajes con sus monaguillos con motivo de las misas celebradas fuera de dicha localidad”.

El 15 de mayo de 2018, el juez de Garantías de Nogoyá, Gustavo Acosta, rseolvió elevar la causa a juicio. Pero el juicio fue suspendido en cuatro oportunidades.

La sentencia

El cura fue condenado el 6 de septiembre de 2017 por haber abusado a cuatro menores. En tres casos se lo acusó de promoción de la corrupción de menores reiterada, agravada por su condición de guardador; y en uno por abuso sexual simple agravado por ser cometido por ministro de culto.

El fallo, que se conoció de forma íntegra el jueves 14 de septiembre de 2017, contiene 304 páginas, en las que se encuentran todas las actuaciones del caso. Desde las primeras testimoniales tomadas a los menores cuando denunciaron los abusos, hasta las declaraciones de testigos –familiares, amigos, colaboradores de la parroquia-, y otros elementos que le permitieron al Tribunal llegar a la conclusión de que Escobar Gaviria cometió abusos, condenándolo a una pena proporcional a la gravedad de los delitos: 25 años de prisión efectiva.

La presidenta del Tribunal que lo juzgó a Escobar Gaviria, María Angélica Pivas, fue quien realizó el voto al que adhirieron los vocales Roberto Cadenas y Darío Crespo. Entre las frases más contundentes de la resolución se encuentra la siguiente: “Las conductas reprochadas fueron realizadas personal y directamente por el acusado (art. 45 del C.P), como así también las mismas se perfeccionaron con el pleno conocimiento y la voluntad de realización de actos de contenido sexual que contaban con las características exigidas por los tipos. Escobar Gaviria actuó, en todos los casos,  con  intención y voluntad, en todos los casos, quiso lo que hizo e hizo lo que quiso”.

El nuevo caso de abuso y corrupción de menores, que involucra a ST, un adolescente de 17 años, se el sábado 19 de agosto de 2017, en Lucas González, apenas días antes del comienzo del juicio en el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguay. “Pasaba una semana y me empezaba a llamar por teléfono, me pedía disculpas, me escribía por whatsapp, me decia que me quería mucho, que le hacía mucha falta, que no me aleje de Dios”, contó ST respecto del acoso que soportaba de parte del expárroco de Lucas González.

En el escrito de remisión a juicio, el fiscal Uriburu detalla de modo descarnado de qué modo Escobar Gaviria concretaba la corrupción de ST. Y se explica en que «todas esas conductas fueron llevadas a cabo en dependencias de la casa parroquial ocupada por el cura en la localidad de Lucas González pero también efectuó acciones similares en oportunidad de realizar viajes con sus monaguillos con motivo de las misas celebradas fuera de dicha localidad».

La condena a Escobar Gaviria fue confirmada en Casación, pero cuando el caso se debatió en la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ), el alto cuerpo anuló una parte de la sentencia y ordenó al Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay computar de nuevo la pena. Fue sentenciado por tres casos de corrupción de menores y uno de abuso sexual simple. Este último caso por el que fue condenado encontró una anulación en el STJ.

El caso, por lo demás, ya está en la Corte. La defensa de Escobar Gaviria acudió a la instancia federal para conseguir la libertad del sacerdote, preso en la cárcel de Victoria desde 2017.

Por Joaquín Morales Solá
Por Waldemar Oscar von Hof (*)
Por Luis María Serroels (*)

Provinciales

Jorge Lacoste

“La cantidad de accidentes de tránsito, muchos de ellos con pérdidas de vidas humanas, impone la necesidad de encontrar una rápida solución para el cruce de la RN 127 y la RP 32 que es de vieja de data”, dijo Lacoste.