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Los astronautas de Artemis 2 ya son los humanos que más lejos han viajado en el espacio

La tripulación de la misión Artemis II es la que más lejos ha viajado de la Tierra (NASA).

Los cuatro astronautas a bordo de la primera misión a la Luna en más de medio siglo han batido un nuevo récord histórico. Los tripulantes de la misión Artemis 2, el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover y los especialistas Christina Koch y Jeremy Hansen, se han convertido en los humanos que más lejos han viajado en el espacio en toda la historia de la exploración espacial.

“Queremos rendir homenaje a nuestros predecesores en la exploración humana del espacio”, ha dicho el especialista Jeremy Hansen al Centro de Control. “Aprovechamos esta oportunidad para retar a la generación actuales y las futuras para que este récord de distancia no tarde mucho en batirse de nuevo”, ha añadido el astronauta canadiense.

Justo después de cruzar la mayor distancia alcanzada por una nave humana se ha vivido uno de los momentos más emotivos en lo que va de misión. Los astronautas han bautizado dos nuevos cráteres de la Luna. El primero lleva el nombre de Integridad, el nombre que los astronautas han dado a su nave. El segundo es Carroll, un nombre que el comandante Reid Wiseman ha deletreado a punto de romper a llorar. Es un homenaje a su mujer, Anne Carroll Taylor Wiseman, que falleció de cáncer en 2020 cuando tenía 46 años. Wiseman y Hansen se han fundido después en un abrazo, consignó el portal del diario El País de España.

Esta misión ha cumplido además otros hitos históricos: Koch se ha convertido en la primera mujer en viajar a la Luna, y Glover en el primer afroamericano. El canadiense Jeremy Hansen es la única persona no estadounidense que se ha acercado al satélite. Hace unos días, estos cuatro astronautas se convirtieron en los que han realizado una órbita más alta de la Tierra y Koch en la mujer que más alto ha estado en el espacio. Ella ya tenía el récord de permanencia en el espacio de forma continuada.

“Hemos entrado en la esfera de influencia de la Luna. Ahora ya estamos cayendo hacia la Luna”, dijo la especialista Koch después de que la nave hubiese cumplido “otro hito alucinante”. Hasta ese momento, el camino de la Orion había estado determinado por la atracción de la gravedad terrestre, que iba debilitándose poco a poco, como quien sube una cuesta arriba cada vez menos empinada. Pasado el momento crucial, la gravedad lunar toma el relevo y el camino ya es cuesta abajo durante todo el sobrevuelo de la Luna. Cuando la nave emerja por el lado contrario del satélite, la gravedad terrestre volverá a tirar de Orion y sus tripulantes comenzarán la vuelta a casa. Toda esta coreografía ha sido perfectamente calculada con las leyes de la mecánica orbital.

Al filo de las ocho de la tarde de hoy en la España peninsular, la nave Orion sobrepasó los 400.171 kilómetros de la Tierra, el anterior récord de distancia que marcó la accidentada tripulación del Apolo 13, lanzada en abril de 1970. La tripulación de aquella mítica misión tuvo que improvisar para usar la gravedad lunar y regresar a la Tierra después de un importante fallo técnico. Todos consiguieron regresar a casa sanos y salvos, y lo que más se recuerda de aquella aventura es la célebre frase: “Houston, hemos tenido un problema. El comandante Jim Lovell, que ideó la forma de salvar a su tripulación, era uno de los astronautas más experimentados del programa Apolo: viajó al espacio cuatro veces, fue el primer humano en ir a la Luna dos veces, pero nunca pudo aterrizar en ella, tal como tenía previsto la misión Apolo 13, publicó el portal del diario El País de España.

Los astronautas de la Artemis 2 han recordado hoy a la tripulación de la misión de los años 70 en conexión con el centro de control de la misión en Houston, en el estado de Texas.

Poco después de las cuatro de la tarde, los astronautas de Artemis 2 han preparado su nave para el clímax de esta misión de 10 días: el sobrevuelo de la Luna, incluida su cara oculta. Las observaciones científicas del satélite comenzarán a las 20:45 de la tarde, hora peninsular. En su máximo acercamiento, los astronautas se turnarán para fotografiar un total de 35 lugares lunares fijados por el equipo científico de la misión, cuyos líderes se encuentran en Houston para darles apoyo directo en este proceso. Mientras un astronauta capta imágenes, otro simplemente mirará por la ventana y describirá lo que ve. La NASA ha dicho en varias ocasiones que da igual lo buena que sea una cámara de fotos, el ojo humano es superior porque tiene una capacidad de visión privilegiada en tres dimensiones de los cráteres, mares y demás accidentes geográficos que los astronautas van a contemplar durante unas seis horas de observación.

Glover, Wiseman, Koch y Hansen serán probablemente los primeros humanos que contemplen parte de la cara oculta de la Luna, pues buena parte de ella permaneció invisible para todas las misiones Apolo de los años 60 y 70.

Uno de los objetivos declarados es el imponente Mare Orientale, un enorme cráter de impacto que apenas es visible desde la Tierra, pues se encuentra justo en el límite de la cara oculta. Es la enorme cicatriz que dejó un meteorito de unos 100 kilómetros de diámetro que reventó contra la Luna hace ahora 3.800 millones de años. En nuestro satélite, un cuerpo sin atmósfera ni geología activa, las montañas son básicamente los bordes de los cráteres —hay millones—; y en este mar oriental, con sus tres anillos concéntricos, están algunos de los más altos, destacó el portal del diario El País de España.

Otro gran objetivo es contemplar el polo sur del satélite, en concreto la cuenca Aitken, donde se encuentran los posibles puntos de aterrizaje de la misión Artemis 4, que se lanzará en 2028 y que será la primera que llegue a la superficie del planeta en más de medio siglo —también es el lugar donde China posó las primeras sondas robóticas de la historia—.

La NASA quiere que sea una mujer y una persona no blanca las que consigan este hito. Estas observaciones van a estar complicadas porque el polo sur se va a encontrar muy cerca del terminador, el límite entre la parte iluminada y oscura, ha explicado Kelsey Young, jefa de observaciones científicas de la NASA para Artemis 2. “En la cara oculta, los astronautas intentarán fijar sus ojos en la región del polo sur. Debido a la iluminación, solo podrán ver el límite de la región polar y de la cuenca Aitken. Este será uno de sus objetivos, ver cuánto pueden observar de esta región situada justo a lo largo del terminador”, ha detallado Young en una rueda de prensa en la madrugada del domingo, hora española.

Al filo de la medianoche sucederá otro gran hito: se perderá la comunicación con la cápsula Orion durante unos 40 minutos. Es algo previsto, pues la Luna se estará interponiendo entre la nave y las grandes antenas de la NASA en la Tierra. El máximo acercamiento a la superficie lunar será de 6.550 kilómetros, ha detallado la NASA. En ese momento, los astronautas podrán contemplar un 21% del disco completo del satélite, debido a la posición del Sol, resaltó el portal del diario El País de España.

Aproximadamente una hora más tarde, la nave Orion alcanzará su punto de máxima lejanía de nuestro planeta. La distancia exacta estimada por la NASA es de 406.772 kilómetros de la Tierra, más de 6.000 kilómetros por encima del anterior récord.

 

 

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