El argentino terminó la competencia en el último lugar entre quienes la finalizaron.
Este domingo se desarrolló la sexta final de la temporada de la Fórmula 1. El Gran Premio de Mónaco reunió a los mejores pilotos del mundo en un circuito intrincado que forzó el abandono de siete de los 22 que componen la grilla. Entre los que no abandonaron estuvo Franco Colapinto, que de todas maneras terminó en el último lugar: 15°.
Tras la competencia, el argentino habló con la prensa en primer término sobre la sanción recibida por el exceso de velocidad en la calle de boxes. “Veníamos con el peak limiter (limitador de velocidad), pero se ve que salta. Hay muchos pozos acá en la calle de boxes y capaz es por eso”, evaluó el argentino.
Después definió a la carrera como “frustrante”: “No salió nada”. Valoró la buena largada y la lucha -infructuosa- por lograr superaciones, aunque después destacó que se trata de un circuito en el que es imposible pasar.
A posteriori realizó una crítica por elevación a la táctica de su equipo, Alpine: “Paramos temprano, perdimos dos puestos en la parada y después no paró nadie. Todos pararon y cambiaron gomas en la bandera roja”, relató, en referencia a los accidentes consecutivos de Lance Stroll y Charles Leclerc que forzaron el freno de la carrera.
En el relanzamiento no la pasó bien. Primero lo impactó Fernando Alonso desde atrás y luego de ese toque acabó golpeando a Nico Hulkenberg: “Un desastre”, definió el argentino que luego tocó a Carlos Sainz a poco de que el español abandone la competencia -la FIA no sancionó esta acción-.
“Una carrera muy aburrida y especialmente frustrante”, sostuvo el argentino, que adelantó que tendrán que trabajar en todas las cuestiones para poder volver a competir en Barcelona, competencia que se desarrollará el próximo fin de semana.





