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Discusiones y pases de facturas

El gobernador Rogelio Frigerio y la Liga de Intendentes Justicialistas se reunieron este martes.

La noticia política de estos días fue sin duda el encuentro que mantuvieron el gobernador Rogelio Frigerio y su gabinete con los intendentes peronistas. Si bien la reunión se desarrolló en un clima de cordialidad, hubo planteos fuertes por parte de los presidentes municipales (en especial José Eduardo Laurito y Adrián Fuertes), muchos de los cuales atraviesan en sus municipios situaciones que califican como insostenibles.

La baja en la recaudación, que desde el propio gobierno es calculada como peor a la de la pandemia o el 2001, y la merma de recursos hicieron que los municipios comenzarán a responsabilizarse cada vez de cuestiones que por ley no le corresponden. Esta modalidad se fue profundizando e instalando y hoy está naturalizado que un gobierno local se haga cargo de cosas que son obligación de la provincia o la Nación, como pueden ser arreglos y mantenimiento en escuelas, costear prótesis o medicamentos y hasta pagar la nafta de los patrulleros.

No obstante, lo que más molesta a los intendentes del peronismo es cierta discrecionalidad en el reparto de recursos que van por afuera de la coparticipación. Mencionan específicamente aportes no reintegrables de hasta 100 millones de pesos que siempre son para municipios gobernados por el oficialismo. Es más: en la reunión le mencionaron en detalle a Frigerio los municipios ligados al oficialismo y los montos otorgados a cada uno de ellos.

Hay que decir que esta queja es recurrente. Cuando gobernaba el peronismo se quejaban de lo mismo los intendentes de Cambiemos y de la UCR. Esto ha pasado casi siempre y es lógico que pase justamente por el carácter jurídico discrecional que rige el otorgamiento de estos aportes.

No hay una ley que diga cómo deben distribuirse y el criterio queda sujeto a la necesidad política del momento, a la afinidad, a la capacidad de gestión de un determinado intendente y a múltiples variables.

Los intendentes peronistas lo que plantearon ayer (por el martes) puntualmente es que los ATN y los anticipos financieros que llegan de Nación se repartan con la fórmula de la coparticipación.

Frigerio dijo que no se opone a esta posibilidad, pero entre líneas también afirmó que de alguna manera tampoco sería justo porque en el análisis que ellos hacen de la situación financiera de los municipios, no todas las realidades son iguales: hay jurisdicciones con recursos disponibles y otras con fuertes limitaciones y no puede el gobierno provincial no contar con una herramienta para auxiliar al que más lo necesite.

No estuvieron ausentes en el encuentro los cuestionamientos a Frigerio por su alianza con el gobierno nacional de Javier Milei. El razonamiento es: estamos mal por culpa de los recortes de Milei y el gobierno provincial apoya a Milei. Pero en cualquier caso son debates que se estancan en sí mismos, porque quedó claro que Frigerio no va a modificar su decisión de apoyar al gobierno nacional (tampoco se sabe cómo nos iría a los entrerrianos si esa relación se tensa o se rompe) e incluso ratificó este rumbo en las urnas con números holgados en las últimas elecciones.

Trabajar en conjunto, hombro con hombro, fue la síntesis de la jornada. Veremos cómo sigue este vínculo, desde ya que celebramos el diálogo entre el oficialismo y la oposición. Es lo que corresponde, más en una situación compleja como la actual. Veremos si Frigerio recibirá a los legisladores nacionales del PJ, que ayer ingresaron un pedido de audiencia por Mesa de Entrada de la Gobernación.

 

Caja de Jubilaciones

 

Otro frente que sigue abierto en la provincia es el de la reforma previsional. El gobierno se encuentra motorizando una mesa técnica que trabajará esta semana para recibir propuestas de los gremios estatales. Hubo un primer quiebre, porque no todos los sindicatos participan. Agmer se levantó y se fue de la última reunión con el gobernador y ATE ayer no fue al encuentro que hubo en la Caja de Jubilaciones y realizó una manifestación frente al edificio.

No quedan del todo claras las estrategias de uno y otro lado. Los gremios que no participan del debate ¿en qué instancia creen que podrán tener alguna injerencia en el texto final? Porque el gobierno claramente va a seguir adelante sin ATE y sin Agmer. Y está visto que con el aval del “siempre listo” de José Ángel Allende, que mañana va por un nuevo mandato al frente de UPCN Entre Ríos -donde conduce desde 1989-, parece que le alcanza y le sobra al oficialismo.

Del otro lado, ¿el gobierno estará haciendo una ronda de consultas formales para la tribuna y al final redactará el proyecto a su medida como pasó con el Iosper? Lo cierto es que a los votos el oficialismo en principio los tiene. Cuenta con amplia mayoría en la Cámara de Diputados y votos peronistas aliados en el Senado. Si están dispuestos a pagar costos como pasó con la obra social, no necesitan consensuar demasiado. Mientras tanto, el bloque justicialista de diputados provinciales hoy exigió que se dé a conocer de una buena vez el proyecto de reforma previsional, que viene girando en borrador desde noviembre del año pasado y que se respete el rol de la oposición.

Uno de los puntos más controvertidos de la reforma que pretende el gobierno tiene que ver con calcular el haber previsional tomando toda la historia laboral de un trabajador. Actualmente se promedian los últimos diez años, un lapso que tiene sentido porque es en los últimos años de su trayectoria cuando un trabajador usualmente tiene un mejor ingreso, por la antigüedad, porque logró una mejor categoría, porque sumó algún título.

Si se promedia la historia laboral completa bajaría sustancialmente la jubilación a cobrar y sería probablemente muy inferior al sueldo que el trabajador venía cobrando. Uno se pregunta: si hoy a un estatal promedio el sueldo no le alcanza para vivir, ¿cómo podría subsistir al jubilarse con esta fórmula?

También hay que ver la historia completa de lo que ha sido el salario estatal en la provincia. Si se promedian 35 años de sueldos, como quiere el gobierno, entrarían, por ejemplo, los tiempos de Sergio Montiel en los que un enfermero, un maestro, un administrativo, cobraba 300 pesos y 300 Bonos Federales. ¿Cómo se hace esa cuenta?

En cualquier caso, hay un acuerdo macro de que algo hay que hacer con la Caja de Jubilaciones. El sistema arrastra un déficit mensual cercano a los 39 mil millones de pesos y si no se corrige no falta mucho tiempo para que no se puedan pagar las jubilaciones. Esa es la realidad.

ATE tiene una contrapropuesta que apunta a cubrir el déficit con impuestos a la minería, el juego y el poder financiero. Esto podría haberse debatido quizás en los gobiernos peronistas. Pero, no se hizo. Difícil que progrese una propuesta de esta naturaleza en un gobierno que llegó al poder prometiendo la baja de impuestos y que, además, insiste en que no deben todos los entrerrianos hacerse cargo del problema de la Caja en la que se van a jubilar solamente los estatales.

 

Fabián Boleas y Rogelio Frigerio

 

Mientras tanto, aunque nadie lo quiera decir públicamente, tanto en el oficialismo como en la oposición ya se empiezan a mover fichas para el proceso electoral de 2027. En especial en el gobierno hay una especie de consenso para que Frigerio vaya por un nuevo mandato en Entre Ríos. La pregunta es ¿hasta dónde está convencido de ello el gobernador? ¿Está realmente convencido? Mientras tanto, algunos nombres del oficialismo ya empezaron a rodar. Sorprendió a propios y extraños, la semana pasada, el discurso que hizo el ministro Fabián Boleas, en un encuentro provincial del radicalismo, en Villa Elisa. A todos les quedó claro que el ministro levantó la mano para ser un posible candidato si el actual mandatario declina su posibilidad de reelección; valiéndose de su rol en el gobierno y también de su historia familiar. Claro que, si Frigerio no se presenta en las próximas elecciones, Boleas tendrá que competir contra otros como Manuel Troncoso, Mauricio Davico (intendente de Gualeguaychú, que también estaría decidido a ser parte de la pelea) y quizás hasta el senador nacional libertario Joaquín Benegas Lynch. Lo único claro es que falta mucho tiempo y de acá a octubre del año próximo puede pasar cualquier cosa en este país y en esta provincia. Porque esto es Argentina, ni más ni menos.

 

(*) Editorial compartida en el programa “Cuestión de Fondo” (Canal 9, Litoral) del miércoles 8 de abril de 2026.

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