TNA: Echagüe ganó con mucha entrega y se metió en los cuartos

Patricio Rodríguez fue un verdadero terror en el inicio, ya que cada vez que tuvo su oportunidad desde el perímetro concretó y en base a él su equipo revirtió la ventaja del AEC en el marcador (7-8), que vía Pablo Fernández logró anotaciones. Justamente, el capitán, desde la línea, volvió a poner al frente a los paranaenses.

Junto al rosarino, la tarea de Fabián Elías Saad también sobresalió arriba, capitalizando así lo hecho por Omar Cantón y Darnell Dodson en defensa, en la zona baja, donde a Monte Hermoso le costó mucho meter la bola con comodidad lo que lo llevó a probar seguido con Rodríguez de tres o bien con otro jugador desde el poste alto.

El conjunto de Sebastián Uranga continuó por la buena senda. Bien atrás, bien arriba y diferencia de nueve puntos (17-8), a 4.09 para el mini descanso. Siempre en ganancia, cuando los bonaerenses insinuaron un cambio y achicaron, el cierre llegó con un par de puntos más y defensa, para terminar 24 a 17.

A la zona de Monte Hermoso, Echagüe la intentó contrarrestar con triples. Así, con un bombazo de Elías Saad estiró a 10 unidades (27-17), ventaja que podría haber sido mayor con más puntería.

A 7.10 del entretiempo, Insaurralde, Hagg, Fernández, Franco y Centeno conformaron el quinteto de un AEC que siguió sin suerte desde el perímetro y vio como su rival sí empezó a meterla seguido desde los 6.75 metros (3/10 para el AEC, hasta aquí). La falta de gol obligó a Uranga a volver a apostar a sus figuras y el retorno de Cajal y Cantón fue un hecho.

Cuando faltaban 4.48, el Negro triunfaba 29-27 y la mayoría de los reflectores del Flesler se apagaron. El juego se reanudó 10 minutos después y la visita igualó todo en 29. Los entrerrianos atravesaron su peor momento y los de García, a pesar de quedarse sin Patito Rodríguez, quien abandonó el parqué tras una lesión (espalda), pasaron a ganar (29-31).

La escasez para encestar terminó de agrandar a un Monte Hermoso que sacó cinco puntos (39-34). Una par de puntos más de Cantón sirvieron para, al menos, irse a los vestuarios abajo por la mínima. Solucionar la ofensiva sería la misión para el futuro.

Primero fue la humedad, después la luz, luego la lesión de Rodríguez; si algo le faltaba a la noche era que las goteras, tras la incesante lluvia que cayó cuando empezaba el tercer parcial (solo corrieron cuatro segundos), no permita que el match continúe, ante la caída de algunos jugadores.

Pasaron 15 minutos y la historia no varió demasiado. Al AEC le costó vulnerar el aro y ese fue su principal problema. Al menos hasta que con los triples de Elías Saad el panorama empezó a ser otro. Dos bombas del Turco dejaron 47-44 a Echagüe y desataron el delirio de un público que llenó la cancha.

Lewis y Maldonado no la tuvieron fácil para atacar. La mayoría de los rebotes quedaron en Dodson. Sin embargo, lo del escolta santiagueño siguió siendo lo mejor, con una cuota de confianza extra que lo llevó a apresurarse de tres como sabiendo que la bola iba a entrar (52-44).

Pero así como lo demostró en otros puntos de esta pareja serie, Monte Hermoso resurgió vulnerando mejor el canasto para encender la alarma de un Echagüe con altibajos (54-53), los mismos altibajos que lo llevaron al último cuarto en tablas (57-57).

Lejos de olvidarse de su producción personal en el tercer chico, Elías Saad siguió haciendo gritar a su gente. El Negro, a 8.06 del epílogo, volvió a escaparse (64-57) y, esta vez, cuando los bonaerenses amagaban con resurgir, inclusive con el retorno de Rodríguez al juego (finalmente saldría lesionado), una nueva bomba de Elías Saad se los impedía (71-62).

Un nuevo bache llegó, el AEC se quedó en los 71 y la visita, poco a poco, otra vez ahí (71-67). Cajal se anotó también de tres cuando las papas quemaban. Los últimos dos minutos fueron para el infarto, siempre con Echagüe arriba pero con mucho sufrimiento.
Defender, ser paciente, sacar a relucir su experiencia sería primordial en el final.

Lewis sintió la presión en la línea (0/2) y el Negro, 77-73 al frente, con 43.4 segundos. La angustia no mermó pero el cierre favoreció a los entrerrianos, en una noche en la que pasó de todo, señaló El Diario.

Por Luis María Serroels (*)
(Imagen: Alfredo Sábat-La Nación)

(Imagen: Alfredo Sábat-La Nación)