Silvio llenó tres Movistar Arena. Herrero brindó una suerte de manifiesto de época.
Los balances siempre son incómodos e incompletos. Lejos de intentar abarcar “lo mejor” de la música popular de 2025, este artículo del diario Página/12 se propone repasar algunos momentos destacados de la música de raíz folklórica ocurridos durante el año: lanzamientos, discos, conciertos y acontecimientos importantes. Una de las novedades discográficas más esperadas en la escena folklórica fue la publicación de un nuevo disco de la cantora e intérprete entrerriana Liliana Herrero, Fuera de lugar, una especie de manifiesto de época. Las muertes de Raúl Barboza, Leo Dan, Musha Carabajal, Osvaldo Piro y Raúl Mercado (Los Andariegos) también fueron hechos significativos que golpearon a la comunidad de la música popular argentina. Y, sin dudas, el regreso al país del trovador cubano Silvio Rodríguez después de siete años fue uno de los acontecimientos musicales del año.
En sintonía con el clima de época, la artista y referente cultural Herrero revisitó en su nuevo disco a autores como Atahualpa Yupanqui, Charly García, Luis Alberto Spinetta, Teresa Parodi, Edgardo Cardozo, Mocchj y Raúl Carnota. Con la consigna de “fundar otro lugar”, el disco ofrece nueve versiones con la intención de buscar algunas respuestas o plantear nuevos interrogantes para trazar un nuevo horizonte político y social en el seno de la cultura.
Después de diez años sin editar material nuevo, el influyente compositor, guitarrista, cantor y docente santafesino Jorge Fandermole reapareció en las bateas con Tiempo y lugar. Editado por Sagrada Medra, el disco de Fander se caracteriza por un sonido austero –guitarra, cello, voz-, pero con un poderoso contenido poético, a través de canciones como la milonga “Invocación”, el chamamé “Río de ausencias” o el manifiesto ético “Décimas de identidad”, consignó el diario Página/12.
El regreso de Silvio al país luego de siete años fue, sin dudas, una de las noticias más celebradas en materia musical. Con tres Movistar Arena agotados, el cubano entregó una serie de conciertos atravesados por la emoción, la belleza, la melancolía y, claro, la esperanza. El músico de 79 años es una leyenda viva de la canción popular latinoamericana y lo demostró con la vigencia de canciones como “Quien fuera”, “Ala de colibrí”, “Pequeña serenata diurna”, “Rabo de nube”, “Tonada del albedrío”, “Canción del elegido”, “El necio”, “La maza” y “La era está pariendo un corazón”, que sonaron en el recinto de Villa Crespo. En el marco de la gira de presentación de su último disco, Quería saber (2024), Rodríguez estuvo acompañado por una banda impecable que supo navegar muy bien entre la sutileza y el barroquismo. La novedad de la gira fue el set de canciones que el cubano dedicó a sus compañeros de generación: Noel Nicola, Vicente Feliú y Pablo Milanés.
Otra de las novedades para destacar de 2025 es la publicación del disco debut de la cantora e intérprete catamarqueña Nadia Larcher, una artista con un largo recorrido en la música popular argentina con proyectos colectivos como Seraarrebol, Proyecto PATO, Don Olimpio y Triángula. En Trinar: La flor no solo firma el disco con su nombre, sino que todas las composiciones son suyas. Se trata de un conjunto de ocho canciones que transitan por territorios folklóricos, pero que amplían sus límites. La música de raíz folklórica está ahí como abrazando, pero con una búsqueda más abierta y dinámica.
Con un enfoque más criollo, tradicional y latinoamericana, en tanto, la cantante y compositora Maggie Cullen lanzó su segundo disco, Décimas, con producción de Popi Spatocco. La joven nacida en Ciudad de Buenos Aires ofrece un disco en el que combina versiones de otros autores, como “Coplas del valle” (Ramón Navarro), y canciones propias, como “Ay carnaval”, compuesta con el charanguista jujeño Pachi Herrera. En un viaje musical que va desde tonadas cuyanas hasta chacareras, chamamé, música andina y surera, Cullen también se animó a grabar una canción de Charly García, “Cuando ya me empiece a quedar solo”, publicó el diario Página/12.
En cuanto a voces femeninas, también se presentaron este año discos nuevos de la cantante fueguina Casiana Torres (Soy milonga: Romance de la llanura); la guitarrista, compositora y cantante de Buenos Aires Cecilia Zabala (Sagrado Grito); la cantora formoseña Charo Bogarín (Areté); la vientista salteña Micaela Chauque (Corazón de agua); la compositora, cantante y guitarrista bonaerense Inés Bayala (Condenadas al olvido), y el grupo de amplio recorrido María y Cosecha (El corazón como abrigo). Además, se publicaron discos del bandoneonista y compositor Dino Saluzzi (El viejo caminante); el trío cordobés La Ira de Atahualpa (Las Causas); el compositor y cantor chaqueño Coqui Ortiz (Álbum de memoria); la orquesta de cumbia La Delio Valdez (El Desvelo); el compositor y cantor riojano Ramiro González (El ojo de la tormenta 2), y el cantautor santiagueño Raly Barrionuevo (Mujeres caminantes).
En materia de música en vivo, el grupo porteño Duratierra despidió a mitad de año su celebrado disco criollo A los amores con una notable presentación en el ND Teatro –y además se llevó un Premio Gardel como Mejor Grupo de Folklore- y el compositor y acordeonista Chango Spasiuk presentó el espectáculo Taco y Suela en el Teatro Xirgu. El misionero convirtió la sala de San Telmo en una verdadera bailanta chamamecera a través de la interpretación de obras de autores tradicionales, como Tarragó Ros, Monchito Merlo, Tránsito Cocomarola, Los Hermanos Barrios, Ernesto Montiel e Isaco Abitbol. También estuvieron de visita la cantora peruana Susana Baca (Ciudad Cultural Konex), el cantante y compositor paulista Arnaldo Antunes (Deseo) y la dupla uruguaya Cabrera-Fattoruso (Café Berlín), quienes también publicaron el disco en vivo Teatro Solís Montevideo.
Desde un plano más actual, el tercer disco del joven cantante, compositor y rapero Milo J, La vida era más corta, sorprende por su abordaje original, maduro y ambicioso. Con producción del propio Milo, Tatool y Santiago Alvarado, el disco descansa sobre la música de raíz folklórica argentina, pero a través de recursos de producción del trap y la música urbana, como la utilización de beats, samples, loops y sintetizadores. En ese cruce, el pibe oriundo de Morón encuentra un territorio musical nuevo e inexplorado. No es música fusión o mezcla de estilos, sino una metabolización armónica y contundente de la tradición y lo contemporáneo. A partir de un imaginario visual y poético enmarcado en Santiago del Estero, el músico de 18 años ofrece quince canciones que transitan por la zamba, la chacarera, el carnavalito, la milonga y la murga, pero no se queda en ningún lugar fijo. Y lo hace con un elenco de invitados que van desde Silvio Rodríguez y Soledad hasta Nicki Nicole y Trueno, resaltó el diario Página/12.
En una línea similar, la compositora y cantante cordobesa Zoe Gotusso presentó durante el invierno un ciclo de once shows con un fuerte espíritu performático y teatral. Bajo el título “Pequeños Conciertos”, la joven de 28 años encontró un estilo personal en el cruce entre la canción pop y la música popular latinoamericana. Con una voz cálida y un carisma único, Gotusso repasó en el Teatro Xirgu sus dos discos solistas, pero hizo hincapié en el segundo, Cursi (2024), un material en el que interpreta canciones como “Pensando em você”, del cantautor brasilero Paulinho Moska; o una versión en ritmo de cumbia de “Voy a olvidarme de mí”, del colombiano Carlos Vives. La cordobesa, al parecer, está profundizando en una búsqueda folklórica latinoamericana desde el pop, un camino allanado por artistas como la mexicana Natalia Lafourcade.


