“En los tangos te vas a encontrar reflejado”

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Entrevista con Oscar Cacho Gauna

Florencia Penna

Cantor, locutor, animador, periodista, pero sobre todo tanguero, el paranaense Oscar Cacho Gauna sigue trabajando y apostando a la música que, según él, le ha dado “un lugar preferencial en la vida”. Mientras termina de preparar Tangos en vivo, su último disco que incluye la pieza-homenaje Omar “Gurí” Martínez, y que ya tiene circulación “casera”, Gauna dialogó con ANALISIS sobre sus comienzos con el tango y sus proyectos actuales.

A Oscar Cacho Gauna se lo puede encontrar animando algún festival solidario o la Fiesta Nacional del Mate. O, como en alguna oportunidad, cantando como invitado junto a la Nueva Orquesta Filarmónica del Paraná. O también participando de un ciclo de tango matinal en el Teatro; de algún Orilla y Tango; de La noche de los nuestros. O en el Honorable Concejo Deliberante, donde es Director de Comunicación y Relaciones Institucionales. Pero la cita segura es en Un cacho de tango, el programa que conduce desde 1988 y que se emite de lunes a viernes de 20 a 21, por FM Ciudad (99.5). Hasta allí se acercó este semanario con el fin de indagar en la trayectoria de un gran amante del tango, y mientras el envío radial iba realizándose, se sucedió la conversación amenizada por las canciones del día y al compás intermitente de los anuncios y despedidas de las piezas. Varios llamados de los oyentes al principio dejaron pedidos: Pavadita, El tarta, Nieve y Triste destino, entre otros, quedaron anotados. Y así, tras No me hablen de ella, con Héctor Varela y Rodolfo Lesica, vino Señora princesa, interpretado por El rey del compás con Mario Bustos.

-¿Como nació esta pasión?
-Siempre cuento que hubo hechos puntuales que marcaron mi acercamiento al tango, y tuvo que ver con un tío. Hace muchos años, cuando él volvía del laburo se sentaba en el patio de la casa paterna debajo de una parra a tomar mate, con la pava -no con el termo como ahora- y con una revista que se llamaba El alma que canta, cantaba tangos. Yo era un chiquilín que andaba ahí, embobado viéndolo al tío, que a lo mejor desafinaba pero para mí era un ídolo. Así comenzó, y después observando a hombres que transitaban hacia las milongas; personajes, así se me pintaban porque los miraba desde otra dimensión. Seguramente ellos se sentían hombres comunes y silvestres, pero sumando el atractivo que me provocaba el cantar de mi tío y la imagen de los que usaban trajes y pañuelos, me llamaba mucho la atención.

-¿Y cómo siguió en la adolescencia?
-En la adolescencia era la barra, los amigos, la guitarra, el salir a bailar y volver a la madrugada. Antes los bailes terminaban a las tres o cuatro de la mañana, distinto a como es ahora que comienzan cerca de ese horario. Cuando volvíamos había un espacio de tiempo que todavía era noche, y la terminábamos con mateada, guitarra y canto. Así que seguíamos despuntando un poco el vicio arrimándonos al tango de esa forma.

-¿Cómo fue ese camino hasta la profesionalización?
-Debuté ante público, para decirlo de alguna manera, con una improvisación en la Marina (donde le tocó el Servicio Militar), en el Destructor Rosales (D22), que había participado en la guerra del ‘44 y que los polacos le vendieron a la Argentina. Ese buque era de la flota de la Armada y yo era parte de la tripulación. En alguna incursión de dos o tres meses en el mar, se armó una orquesta con bandoneón, guitarra y violín. Un trío musical, yo cantando. Me gusta decir que debutamos ante público porque pasaría mucho tiempo hasta hacerlo profesionalmente. Así seguimos cantando en cada oportunidad que había. El otro paso que tuvo que ver con el canto fue en Buenos Aires. Por otra razón laboral estaba allá y armamos un dúo con un porteño, con el que cantábamos más sistemáticamente, más organizados. Esas incursiones las hacíamos en las cantinas y en los lugares tradicionales de Buenos Aires.

-¿Ahí se abrió otro panorama del tango, en relación con lo que pasaba aquí?
-Digamos que por ese entonces no establecía relaciones, no lo miraba con la óptica de qué estaba pasando en cuanto a si la actividad era buena, pobre, o relacionarla con otros tiempos. Sí notaba que había sitios fijos y determinados. Pero Paraná tuvo varios lugares importantes para el tango, para bailarlo y también hubo muchas orquestas y cantores. Después vino la etapa negra de la Argentina, con los militares, con la discriminación artística. Los creadores eran perseguidos; algunas obras tangueras porque tenían lunfardo eran cercenadas, obligadas a corrección. Los mareados por ejemplo se llamaba Los dopados, como muestra chiquitita de lo que sucedía. Se pretendió dar una forma especial, aggiornada, a los gustos de los mandamases de turno. Felizmente con el tiempo se superó, aunque sabemos bien que esa etapa política aún nos pesa porque se mató a mucha gente, generaciones completas desaparecieron y se perdió un poco la ilación de la historia. Se produjo un vacío y cuesta retornar al tango, a la generación de escuela, de trasvasamiento de los mayores a los jóvenes, justamente porque ocurrieron otras cosas que superaron lo cultural, pero esto siempre prevaleció. Creo que si de la Argentina algo podemos decir es que estamos colonizados prácticamente en todo, lo único que se mantiene imbatible es nuestra cultura. Imbatible. A pesar de que ha habido un importante trabajo de inserción cultural de otras cosas, por políticas financieras que se dan con los grandes mercados musicales.

-¿No ve bien que convivan diferentes culturas?
-Me parece que hay que compartir todas las culturas, lo que no hay que hacer es privilegiar los inventos comerciales que no son la cultura de ningún país sino eso, productos comerciales y nada más. Lo inglés, lo norteamericano tienen sus riquezas musicales. Si hablamos de música representativa, en ese caso vayan todos mis respetos porque habla de sus historias, de sus lugares, de sus gentes. Lo lamentable es cuando se inventan grupos que rápidamente generan una atracción momentánea y no dejan nada en lo absoluto.

-Entre la diversidad de estilos musicales, el tango sigue vivo y desarrollándose…
-A su vigencia no la pongas en duda, nunca murió. Ocurrió que fue duramente atacado. Pero también dije que nuestra cultura es imbatible, y dentro de ella está en un lugar preferencial el tango.

-¿Y qué lo hace vigente?
-Hablar de su gente, de sus cosas. Debe ser una de las pocas obras que tiene comienzo, desarrollo y final, generalmente en tres minutos. Una canción romántica de pronto no está narrando una historia sino un momento de amor o de pareja, digo para intentar establecer comparaciones, no es que esté en contra. Entonces lo que ocurre con algunas de esas historias es que produce identificación en algunos. En los tangos, solemos decir los tangueros, pero cualquiera podría decirlo si escucha un poco, te vas a encontrar reflejado, o alguna parte de tu vida. Vas a sentir como que lo hiciste o que lo hicieron para vos. Por eso digo que los jóvenes cuando le abren el oído por curiosidad, le prestan atención, el tango suele encargarse de enamorarlos o de quedarse de ellos. A veces por la danza, que es lo que más generalizado está.

-¿Por qué se da este fenómeno?
-Por su sensualidad, por su vestimenta, por su elegancia, por el abrazo que también rescata en su recorrida por el mundo. Y cuando chicos formados en la música, por ejemplo los roqueros que tienen gran preparación o preocupación por formarse, siguen su desarrollo, encuentran cosas en el tango que tienen que ver con ellos. He compartido y hay pasajes de tangos que los enganchan y bienvenido sea.

(Más información en la edición gráfica de ANALISIS de esta semana)

Judiciales

Cristina Kirchner

Hotesur y Los Sauces son dos causas que investigan los negocios hoteleros de la familia Kirchner.

Poder Judicial

Fue la postura del gobierno y de la Corte Suprema ante el pedido de abogados en una causa judicial en la que se pide que la justicia sea declarada esencial y que funcione mediante el teletrabajo.

Cultura

"Cuentos a la hora del té"

Este domingo, a las 17, Víctor Villarraza y Malena Sarrot servirán un té y masas virtuales para acompañar sus narraciones que llegarán a cada hogar a través de YouTube.

patrimonio arquitectónico en monumentos nacionales

Está dirigido al público en general y también a profesionales del área; no hace falta tener conocimientos previos en la materia.

Por Luis María Serroels (*)
Por Fernando González*
Visita

Alberto Fernández fue recibido este jueves en Formosa por Gildo Insfrán.

Por Alberto D. Rotman*
Cordobazo

Recuerdo a los 51 años del Cordobazo.