Leonardo Airaldi eligió el día de su cumpleaños N° 45 declarar otra vez en el juicio que se le sigue por considerarlo el líder de una organización narco que operaba tanto en Santa Fe como en Diamante. Junto a él hay otros ocho imputados, pero solamente imputados en la causa entrerriana.
Airaldi será trasladado este martes desde la Unidad Penal de Ezeiza, en la provincia de Buenos Aires, por una comitiva del Servicio Penitenciario Federal. El productor se encuentra alojado desde febrero cuando fue declarado un preso de “Alto Perfil”. Esto sucedió porque el productor rural quedó involucrado como el supuesto autor ideológico de una plan criminal para asesinar al juez Federal, Leandro Ríos; al fiscal General José Ignacio Candioti y al ministro de Seguridad de la provincia, Néstor Roncaglia.
En las cinco audiencias que pasaron, luego de la primera declaración de Airaldi, se difundieron en el debate numerosas escuchas telefónicas entre los imputados. En las conversaciones queda en claro que las charlas giraban en torno a la venta de estupefaciente.
Hasta el momento en el proceso declararon el sargento de la Policía de Entre Ríos, Roberto Coronel, Joel Schonfeld y Sebastián Armocida.
Coronel se complicó sólo en el proceso, ya que las escuchas que reveló el fiscal auxiliar, Juan Podhainy, lo dejaron expuesto. El representante del Ministerio Público Fiscal sacó a la luz la información extraída de un iPhone 14 secuestrado a Airaldi en 2024. Los mensajes allí alojados no hablaban de una relación casual, entre Coronel y Airaldi, sino de una operatividad logística directa.
Podhainy leyó conversaciones donde se coordinaba qué puestos camineros evitar para evadir controles. La situación del sargento se agravó cuando el fiscal le pidió explicaciones sobre pedidos explícitos de Airaldi para “golpear”, “cogotear” o “educar” a terceras personas. Coronel, que minutos antes lloraba asegurando su ajenidad al delito, no supo qué contestar y quedó visiblemente acorralado.
Después fue el turno de los imputados, Joel Schonfeld y Sebastián Armocida. Ambos optaron por una declaración breve y se negaron a responder preguntas de la Fiscalía y del Tribunal. Su estrategia fue clara: admitir su adicción a la cocaína para desvincularse de la estructura comercial de la banda. Schonfeld aparece en muchas comunicaciones telefónicas hablando con María Soledad Touzet sobre venta de droga.
Este martes, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Paraná —presidido por Noemí Berros, junto a Emilce Rojas y José María Escobar Cello—, escuchará otra vez al productor rural. La primera declaración fue censurada a la prensa a pedido de la defensora Mariana Barbitta que representa al empresario diamantino.
Además de Airaldi, Coronel, Schonfeld y Armocida están acusados: Juan Andrés Erbes, Marino Martínez, María Soledad Touzet, Walter Gonzalo Olivero y Cristian Emanuel Sánchez. Los abogados defensores, son: Mariana Barbitta y Lucas Melo (Airaldi), Claudio Berón (Coronel), Leopoldo Meresman y José Monge (Erbes y Martínez), Nelsón Schlotahuer (Touzet); y las defensores públicas subrogantes Noelia Quiroga y Gisela Cancilleri (por Armocida, Schonfeld, Olivero y Sánchez).
Otros cuatro procesados —Manuel Enrique Cuello, José Nicolás Godoy, Armando Marcelo Balcaza y Carlos David Schumacher— negocian juicios abreviados y no forman parte de este debate.
Por la acusación intervienen el fiscal general José Ignacio Candioti, el fiscal auxiliar Juan Sebastián Podhainy; el titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), Diego Iglesias, y el fiscal coadyuvante Martín Uriona.
Dos expedientes unificados
El caso santafesino se originó en agosto de 2022, cuando se secuestraron casi 30 kilos de cocaína en una vivienda de Puerto Gaboto. La Fiscalía sostiene que la logística y las propiedades rurales utilizadas pertenecían a Airaldi, quien habría coordinado operaciones desde una estancia en una isla del río Paraná. Por este caso está prófugo Diego Torres, el puestero que cuidaba las islas de Airaldi, y se sospecha que fue asesinado.
En paralelo, la Justicia Federal de Paraná investigó desde 2019 a Airaldi y a más de una decena de personas por integrar una organización dedicada al narcotráfico, con operaciones terrestres y fluviales en la región.
(Fuente: Ahora)






