El flamante intendente de Villaguay, Adrián Fuertes, brindó un panorama de la situación de la ciudad tras el temporal que causó serios destrozos en la madrugada del miércoles.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza), Fuertes señaló que “a las 4 de la madrugada se desató un vendaval con vientos superiores a los 120 kilómetros por hora, que provocaron la voladura de 202 techos de viviendas –aunque puede haber alguno más de gente que no necesita la asistencia del municipio que esté fuera de nuestros registros-, la destrucción prácticamente total de las líneas de televisión y telefonía por cable, y de energía eléctrica por lo que se procedió al corte total de la energía en la ciudad lo que trajo aparejado quedarnos sin agua porque en la ciudad solo sacamos de pozos que funcionan con electricidad”.
“Vinimos de inmediato al municipio en la madrugada, pusimos grupos electrógenos y empezamos a dar asistencia de la mejor manera posible en medio del vendaval. No había ni una sola calle por las cuales se pudiera transitar por árboles arrancados de raíz, ramas quebradas, se declaró inmediatamente el asueto administrativo y que todos los administrativos vayan a los corralones, a los camiones, solamente funcionarios los sistemas de emergencia social y salud. Se activó la Junta de Defensa Civil donde están las fuerzas de seguridad: Gendarmería, Policía, Bomberos, municipio, hospital”, relató.
Entre los destrozos, detalló que “se cayó el tinglado del Polideportivo; se cayó un edificio del tamaño de una pequeña cancha de básquet de la escuela de policía; el techo de la dársena de colectivos de la terminal; en la escuela agrotécnica se volaron todos los invernáculos y el techo del depósito de mercadería. Eso fue un desastre porque ellos tienen cámaras y fabrican queso y dulce de leche y estuvieron sin luz; al Colegio Normal “Martiniano Leguizamón” se le volaron los techos de la galería, además de una cantidad innumerable de toldos, escaparates, ventanas en toda la ciudad”.
Sobre lo sucedido, comentó que “según lo que me explicaron desde la Fuerza Aérea que trabajan con los Servicios Meteorológicos, al sobrepasar los 120 kilómetros por hora, ya se considera algo que técnicamente se llama viento huracanado, lo que se conoce como cola de tornado” y destacó que “no hubo víctimas fatales porque se dio a la madrugada y no había casi nadie en la calle”.
En cuanto a la respuesta del gobierno provincial, indicó que “fruto que hace 72 horas que estamos en el cargo no hemos podido todavía tejer los lazos de relaciones entre funcionarios con la Nación y estamos en eso, vino un agente de Defensa Civil que se presentó acá, pero básicamente lo que tuvimos fue la comunicación y la asistencia inmediata de la provincia. Se hicieron presente el gobernador (Rogelio Frigerio); el ministro de Gobierno (Manuel Troncoso); Mauricio Colello que es secretario General de la Gobernación; Ricardo Vales que es funcionario de Desarrollo; me llamó el ministro (de Infraestructura, Darío) Schneider; hablé con la presidenta del CGE para que se suspendan las clases; después vino el ministro (de Seguridad, Néstor) Roncaglia”.
Como resumen, resaltó que “el gobierno provincial estuvo desde el minuto cero junto a nosotros” y destacó que estuvieron “las diputadas de Juntos por el Cambio Mariana Bentos y Susana Pérez, además de todos los concejales de todos los partidos trabajando conmigo así que desde el punto de vista político estamos muy agradecidos”.
Consultado por el costo económico de las reparaciones, señaló que “sin tener en cuenta los daños del Polideportivo y el techo de un corralón que se cayó encima de un camión, solamente en techos de viviendas y de la terminal, tenemos una cifra de daño de 489 millones de pesos; y ni quiero pensar lo que será el gasto para la provincia en la escuela agrotécnica, el Colegio Nacional, la escuela de Zajaroff que también le voló el techo, la escuela de policía”.
Ante esto, mencionó que “los corralones no están vendiendo porque no tiene ni precio ni mercadería, así que estamos tratando, vía amistad, que nos puedan vender, que tengan la deferencia de darnos un precio y vendernos, o que nos den las chapas y cuando se arregle el precio, pagarlas”. “Para comprar 3.000 chapas, en un estimado con el precio viejo hacen una cifra de 274 millones de pesos y hemos resuelto que todo lo que se obtenga será canalizado y controlado por una comisión de emergencia del Concejo Deliberante integrado por los tres presidentes de bloque y no por el intendente”, anunció.
Sostuvo además que “anoche la gente durmió sin techo, así que por el momento empezamos la distribución de chapas con fondos propios del municipio, de lo que se pudo comprar con la buena voluntad de algunos corralones” y adelantó que “se van a pensar otras herramientas para alivio de los afectados”.
Por último, planteó que “el rol del Estado es muy importante pero además hay una agrupación de muchachos que tienen por hobbie coleccionar jeeps y se pusieron a disposición para ayudar con sus vehículos. Toda la ciudadanía, la comunidad y el espectro político de la ciudad están todos juntos sumados a trabajar, como si fueran todos de un solo partido. Por ahora estamos trabajando con puros recursos municipales y haciendo la documentación pertinente para llegar a la provincia y a la Nación”.






