El escritor entrerriano Darío Carrazza presentará este viernes 13 de marzo a las 20:30 su nuevo libro titulado Sonetos de La Dominga en la Sala de Arte del Instituto Magnasco, ubicada en Camila Nievas 78, de la ciudad de Gualeguaychú. La actividad contará con la presentación del escritor Luis Castillo y la conducción de Estela Gigena. La obra reúne una serie de sonetos inspirados en el paisaje natural entrerriano y toma como referencia un espacio rural ligado a la vida personal del autor, con el objetivo de acercar al lector imágenes, escenas y sensaciones vinculadas al monte, al arroyo, las aves, los peces y otros elementos de la naturaleza de la región.
Durante la presentación se compartirá con el público el proceso de creación del libro y a la trama que propone la obra. La publicación incluye además una introducción escrita por Enrique Fischer, conocido como Pipo Pescador, que acompaña el recorrido literario de Carrazza con un texto inicial que contextualiza el conjunto de poemas.
En una entrevista que mantuvo con el programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Carrazza expresó su expectativa por el encuentro con el público. "No, no, no, ya somos lechuzas cascoteadas en esto", dijo entre risas al ser consultado por cómo afronta los nervios en la presentación de un nuevo libro. Y agregó: "Va a estar Luis Castillo además, que es un escritor también con mucha trayectoria. Y por eso estamos contentos y vamos a estar contándole a la comunidad de esta nueva publicación".
El escritor señaló que Sonetos de La Dominga se suma a una producción literaria que comenzó a desarrollar desde muy joven. Aunque inicialmente se lo mencionó como su tercer o cuarto libro, el propio autor aclaró que la cifra es mayor si se consideran todos sus trabajos publicados. "Yo diría que es como el quinto ya, porque arranqué desde muy chico".
El nuevo libro representa además una continuidad en el trabajo del autor con esa forma de escritura. "Es el segundo libro de sonetos que hago seguido. Es una cosa rara, porque realmente el soneto es como una lengua muerta, es algo muy antiguo que data del siglo XV o XVI. Y bueno, aceptando el desafío de armar un poema en el ceñido contorno de 14 versos de 11 sílabas que es el formato del soneto", explicó.
El título de la obra remite a un lugar concreto que forma parte de la vida familiar del escritor. Según contó, La Dominga es el nombre de una chacra ubicada en el ámbito rural entrerriano, un espacio que se transformó en el eje del libro. "La Dominga es para mí y para mi familia un lugar que era de Dominga, mi suegra, una suegra a la cual yo quise mucho, no como la idea de la suegra que hay en general en la cultura. Así es que le pusimos 'La Dominga' a la chacra", relató.
En cuanto la geografía del lugar, explicó que "La Dominga es una chacra de 20 hectáreas y que tiene partes de reserva muy agreste, de monte nativo, y partes que hemos cultivado", contó. En ese mismo espacio también desarrollan una pequeña actividad vinculada a la producción de vino. "Ahí tenemos un pequeño hobby, un pequeño viñedo y una bodega donde hacemos vino. Y por eso está el racimo de uvas ahí en la tapa, que simboliza un poco de lo que habla el libro", explicó.
En los sonetos que integran el libro aparecen diferentes elementos de ese paisaje. "En este caso también hablándole un poco a la naturaleza, al monte, a los peces, a las aves, a las tortugas, el ventebeo, a las cosas de nuestra naturaleza provincial, al arroyo, el ocaso, el amanecer, la lluvia, los fenómenos naturales", describió.
Carrazza recordó que su vínculo con el soneto comenzó hace muchos años, incluso antes de publicar sus primeros libros. "Yo recuerdo que una vez me presenté a un concurso de sonetos, con un soneto bastante inconfesable, como todas las cosas que uno hace cuando empieza", comentó. Con el tiempo volvió a interesarse por esa forma poética y comenzó a desarrollarla con mayor regularidad. "En el año 2014 o 2015, ahí empecé a escribir sonetos y saqué mi primer libro, y ahora el segundo. Dicen que es más fácil escribir diez sonetos que uno, porque una vez que a uno se le mete en la cabeza esa sonoridad, le resulta más fácil", explicó.
El autor también habló sobre las dificultades técnicas que implica trabajar con una estructura métrica tan precisa. "Hay un problema, porque cuando tenés más limitaciones métricas y rítmicas, o sea de rima, estás más limitado para escribir, para decir lo que tenés que decir o lo que querés decir", señaló.
Además de su actividad literaria, Carrazza ejerce la abogacía, una profesión que convive desde hace años con su trabajo como escritor. Consultado sobre esa doble faceta, señaló que ambas disciplinas comparten el uso del lenguaje como herramienta principal. "El derecho se ejerce con palabras, tienen eso en común", explicó.
El autor mencionó en ese sentido una frase que suele recordar cuando se habla de esa convivencia entre dos mundos diferentes. "Federico Peltzer decía que es una saludable esquizofrenia. Era un juez de la capital que ganó el premio Planeta en novela. Le preguntaron cómo convivían esas dos cosas y contestó eso", recordó.
Más allá de las diferencias entre el ejercicio del derecho y la escritura literaria, Carrazza señaló que ambas actividades pueden complementarse a partir del uso del lenguaje y la observación de la realidad. "Los escritores, no en mi caso, pero los buenos escritores, tienen mucha observación de la condición humana, entonces dan cuenta de cosas que por ahí normalmente nosotros pasamos por alto. Y bueno, eso es importante en la abogacía también", afirmó.
Respecto a la recepción que puede tener el libro entre los lectores, el autor señaló que la poesía ocupa hoy un lugar distinto al que tuvo en otros momentos de la historia literaria. "La poesía fue muy importante hasta el siglo XIX, en la época de Andrade, de Gervasio Méndez. Después en el siglo XX entró en una declinación y en la literatura hoy está más el predominio de la novela", comentó. Aun así, consideró que el poema mantiene una capacidad particular para generar emociones. "De todos modos siempre el poema es algo que conmueve especialmente, y la idea es tratar de con alguna línea, con alguna hoja, llegar a conmover a alguien o a generar una reflexión o un pensamiento", expresó.
Finalmente, Carrazza planteó una reflexión vinculada con los cambios tecnológicos y el desarrollo de nuevas herramientas de inteligencia artificial. "Yo estoy muy impresionado últimamente con la evolución de la inteligencia artificial, que hace muchas cosas que hacen los humanos. Hace poemas, hace payadas, hace canciones y tantas cosas. Y cada vez las hace mejor", señaló.
Frente a ese panorama, sostuvo que la escritura sigue siendo una forma de comunicación entre personas. "La idea es transmitir desde un ser humano a otro la emoción, que es indudablemente el rasgo característico de nuestra especie", concluyó.
La actividad será libre y gratuita.







