La Universidad Autónoma de Entre Ríos, en conjunto con la Municipalidad de Paraná y el Ente Mixto de Turismo, llevará adelante entre el martes 17 y el viernes 20 de marzo el programa educativo denominado Colectivo de la Memoria. Esta iniciativa consiste en un recorrido territorial por diferentes puntos de la capital entrerriana que funcionaron como centros clandestinos de detención y sitios de represión durante la última dictadura cívico militar. El proyecto, que se desarrolla en el marco de la Agenda M por cumplirse 50 años del inicio del proceso autoritario en Argentina, utiliza la infraestructura del bus turístico municipal para facilitar el traslado de la ciudadanía por una cartografía urbana marcada por el terrorismo de Estado.
La organización del evento cuenta con el acompañamiento técnico y testimonial de la Asociación Civil de Ex Presos y Presas Políticas La Solapa, cuyos integrantes aportaron datos fundamentales para la validación histórica de cada una de las paradas previstas. El circuito tiene su punto de inicio en la Catedral Metropolitana y contempla paradas en lugares como el Monumento a la Memoria ubicado en la Plaza Sáenz Peña, las unidades penales de la ciudad, la Base Aérea, el Hospital Militar y la Escuela Álvarez Condarco. También se incluyen en el itinerario el destacamento de la Policía Federal Argentina y el Museo Provincial de Bellas Artes, sitios que, mediante investigaciones judiciales y testimoniales, fueron identificados como piezas clave del engranaje represivo que operó en la región durante la década del setenta.
Durante cada jornada de recorrido, estudiantes avanzados de diversas facultades de la Universidad Autónoma de Entre Ríos oficiarán como guías especializados, brindando detalles sobre lo ocurrido en cada edificio o espacio público visitado. Esta mediación pedagógica se fundamenta en un trabajo previo de sistematización documental y cartográfica realizado por equipos de investigación de la Facultad de Ciencia y Tecnología y de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales.
Rosario Badano, docente investigadora y referente de la Dirección de Derechos Humanos de la universidad, señaló que la importancia de esta actividad radica en la capacidad de transformar el silencio en palabra pública mediante el reconocimiento de las huellas de dolor que permanecen en la ciudad. La propuesta busca que la comunidad pueda identificar la diferencia entre el ocultamiento de la época dictatorial y la señalización actual, entendiendo que el acto de nombrar y marcar estos sitios es una forma de fortalecer la democracia.
Además de los viajes programados en el colectivo, las instituciones organizadoras pusieron a disposición una plataforma de consulta digital donde cualquier ciudadano puede acceder a la información sobre los centros clandestinos de detención para realizar el recorrido de manera autónoma.






