El proceso previo a la confección del proyecto de ley destinado a reemplazar el régimen previsional que rige en la actualidad (ley 8732), el momento creado para su presentación, es un éxito. Ha sido construido por propios y extraños. Crece la expectativa todo el tiempo.
El oficialismo va paso a paso, analizando cada reacción, intentando instalar en forma definitiva sus ideas, sus vectores. Quienes deberían oponerse, y de hecho manifestaron posturas contrarias, no logran volumen ni articulación, por ahora, para torcer el camino trazado por el gobierno de Rogelio Frigerio.
El Ejecutivo arma reuniones. Pequeñas deliberaciones de mínima integración. Impide así estados de asamblea y controla los intercambios. Cuenta con aliados feroces, dispuestos a ir contra cualquier empaque que pueda empañar el proceso. Es un as en la manga. Hasta ahora lo ha controlado debidamente.
Nos acercamos a mediados de abril y aún no se conoce el texto que deberán estudiar en la Legislatura provincial, para saber realmente cuáles son los alcances de la reforma que impactará en el futuro de miles de entrerrianos, modificando el sistema de seguridad social.
Se discute sobre vectores, no sobre un texto legal. Por eso cada reunión que se hace sobre el tema, es un intercambio de pareceres. Dificil hacer afirmaciones sobre algo tan resbaladizo.
Una estrategia
Con este mecanismo se evitó la conformación de un espacio con volumen y fuerza, al que pudieran sumarse todos los que van construyendo, entre tanteos, una oposición a la postura del Ejecutivo.
Es que no hay artículos formales que puedan incluirse en un contexto jurídico constitucional. La Asociación de Magistrados presentó una mirada sobre los puntos que van y vienen. Hay indicaciones y, como han hecho tantos, reclama el proyecto.
Un párrafo es muy interesante. Sugiere que debería mantenerse la responsabilidad solidaria del Estado Provincial. El documento ya fue enviado a la oficina del gobernador Rogelio Frigerio que seguramente reenviará a las autoridades de la Caja de Jubilaciones y Pensiones.
Se puede encontrar en el documento una mención sobre que, buscando soluciones, deberían blanquearse algunos conceptos que están en los recibos, pero no aportan a la Caja. Detalles.
También se reunió el Congreso de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER) y, como no podía ser de otro modo, reclama el proyecto. Igual que los magistrados y como lo hicieron legisladores provinciales. Estamos en un tiempo que pone a prueba las mejores paciencias.
Caprichosa, la realidad se pone picante. La política sigue sin acomodarse y esto favorece una y otra vez, casi hasta el cansancio, a los que administran el Poder Ejecutivo.
No hay que perder de vista las formas. Hay una estrategia: mantener a todos los sectores divididos. Movilizados, tal vez, pero divididos, le resulta beneficioso a Rogelio Frigerio. No hay, aún, interlocuciones sólidas.
Percibe que, otra vez, sorteará inconveniencias que en otro contexto serían problemas importantes.
No tiene fondos, pero tampoco trabas y en cada oportunidad sigue alimentando la grieta entre lo público y lo privado. Recorre, se muestra y estira los tiempos a conveniencia.
Va distribuyendo, como hace el presidente Milei, el ajuste como única opción. Marca una tendencia que se irá acentuando. La administración provincial edifica un esquema para llevar acciones que antes desplegaba la provincia, que sostenía la provincia, a las órbitas municipales. Aún no está claro cómo se hará, pero hacia allá vamos.
Quizá transitamos el prólogo de una reforma del Estado. ¿Se buscará declarar la emergencia?
En los encuentros que mantuvo con intendentes de toda la provincia ya se desliza la posibilidad de cambios en la forma de coparticipar.
Mientras tanto, como al pasar, hay una coincidencia: los ingresos son cada vez menores, sobre ese punto, nació un gran consenso. Por eso hay que repensar alguna normativa.
El problema de muchos es un respaldo de tranquilidad para el Poder Ejecutivo, porque hasta ahora no ha tenido inconvenientes en la Legislatura, es decir que descuenta que lo que impulse tendrá aprobación.
La información oficial transmitió, en relación a los posibles nuevos modos de coparticipar que “la idea es construir, entre todos, una herramienta más justa y acorde a la realidad actual de las comunas”. Se avecina una discusión interesante.
Para sobrealimentar la lluvia de ideas que puede nutrir el tiempo político que viene, Mauricio Colello, secretario General de la administración entrerriana, después de sumar su voz al coro de preocupación por la merma en los ingresos de la provincia, promovió la discusión en materia de competencias y de recursos.
Rechazó cualquier idea de aumentar impuestos y dijo que hay que clarificar qué debe hacer cada estamento de gobierno y, por supuesto, cómo lo van a financiar. ¿Habrá un pacto de mayo a la entrerriana?
Compuso, el hombre de confianza del gobernador, una descripción sobre el déficit de la Caja de Jubilaciones llamativo, contó que, si no existieran esos números negativos, habría luz gratis para todos los entrerrianos.
Justo en jornadas en que las facturas que llegan a los hogares entrerrianos reflejando los cambios que provoca la quita de subsidios a la energía dispuesta por el gobierno nacional.
Es fuerte el aumento. Sin estridencia hay que reconocer que el gobierno provincial sostiene, hasta donde puede, con no poco esfuerzo, la protección para los hogares de menores ingresos. Elogiable en el marco de semejante descalabro y tanto bolsillo flacos.
Sin apuro, mejores resultados
Este tiempo, de tensiones, construido entre propios y extraños, porque todos aportan a que sea como es, oficialistas y opositores, nos hace mirar con atención, ante la demora del proyecto, a la Legislatura.
Es ahí donde podrán volcarse realmente todos los aportes. Donde durante el trabajo en comisiones se podrá asistir a exponer (algunos hasta podrán gruñir en el lugar correcto). Claro que para eso hay que contar con el texto que se hace esperar.
Un tema de tanta trascendencia merece toda la paciencia, la mayor concentración. Sacarlo a las apuradas en la búsqueda de algún récord sin sentido, no sería bueno para la democracia entrerriana.






