Un brote de esa enfermedad se desató en un barco que partió de Ushuaia con 150 turistas. Ya hubo 3 muertos y varios contagiados. Hay una pelea por qué hacer con la embarcación.
Gabriel Michi
La pesadilla está a bordo. Y atemoriza a las 150 personas que permanecen en el barco. Pero también generan preocupación en el Mundo, El crucero MV Hondius, que el 30 de marzo partió de la ciudad de Ushuaia, en la sureña provincia argentina de Tierra del Fuego, está en el centro de la atención epidemiológica del planeta. Y es que un brote letal de hantavirus ya provocó la muerte de tres pasajeros y ha contagiado al menos a otras 5 personas más. El exclusivo barco de turismo exótico permaneció varios días frente a la costa de Cabo Verde, impedido de atracar en el país africano, y ahora se dirige a las españolas Islas Canarias, donde desembarcaría una vez que se conozco si ninguno de los pasajeros o tripulantes está infectado. Sin embargo, el caso ha despertado todo tipo de tensiones por temor a una propagación mayor en el lugar donde se produzca el arribo y el riesgo de que haya un contagio masivo a escala internacional más teniendo en cuenta que hace unos días -cuando ya se había detectado el primer caso de hantavirus a bordo- 23 pasajeros desembarcaron en la isla británica de Santa Elena, en el medio del Océano Atlántico, y hoy están siendo rastreados por la OMS.
En la tensa espera que se desató frente a Cabo Verde fueron evacuadas tres personas (dos en graves) que estaban contagiadas y cuyo destino final es Países Bajos. Los tres evacuados -un holandés, un alemán y un británico- son trasladados a hospitales especializados en Europa. En tanto, otro pasajero suizo -que había dejado el barco en Santa Elena- está internado en su país y su estado es severo. Según las autoridades sanitarias españolas, el resto de los los pasajeros y la tripulación no tienen ningún síntoma de la enfermedad. Los tres fallecidos son una pareja holandesa y un ciudadano alemán. Un avión ambulancia que evacuaba desde Cabo Verde a Países Bajos a dos pacientes con indicios de haberse contagiado aterrizó en Gran Canaria para cargar combustible, después de que Marruecos se negara a que entrara a su territorio.
Está previsto que en los próximos días el MV Hondius atraque en Tenerife. en las Islas Canarias, dentro de tres días. Allí se someterán a nuevos controles y, de mantenerse sanos, todos los ciudadanos no españoles serán repatriados a sus países de origen y los 14 pasajeros españoles serán puestos en cuarentena en un hospital militar de Madrid. La duración de la cuarentena dependerá del momento en que pudieron haber tenido contacto con el virus, teniendo en cuenta que se calcula que el tiempo de incubación es de 45 días.
Por su parte, Sudáfrica confirmó que había identificado entre las víctimas la cepa andina del virus que, en casos excepcionales, puede transmitirse entre humanos a través del contacto muy cercano. El Ministerio de Salud de ese país señaló: “Esta es la única cepa (de hantavirus) que se sabe que causa transmisión de persona a persona, pero dicha transmisión es muy rara y... solo ocurre debido a un contacto muy cercano”. Sudáfrica identificó a 65 personas que han estado en contacto con personas con casos confirmados o sospechosos de hantavirus, y otros países han identificado a 12.
MV Hondius, que pertenece a la compañía Oceanwide Expeditions, zarpó del extremo sur de Argentina a finales de marzo y viajó a algunos de los lugares más remotos de la Tierra. En un principio, Cabo Verde era el destino final del barco, pero la nación insular situada frente a la costa de África Occidental no permitió que los pasajeros desembarquen debido al brote. Lo que agravó la situación epidemiológica y generó un enorme debate internacional, ya que no sólo no concedieron permiso para la evacuación médica del barco ni para el control sanitario de sus pasajeros.
El hantavirus normalmente se transmite por roedores y el riesgo suele ser bajo. Si bien en la temporada 2025/2026 en Argentina hubo un pico de casos -101 contagios, con 32 muertos- no es habitual que se lo detecte en Tierra del Fuego ya que allí no está el ratón colilargo que la transmite. Por eso llama la atención lo que está ocurriendo.
Según Maria Van Kerkhove, directora de Gestión de Epidemias y Pandemias de la Organización Mundial de la Salud, “cuando hablamos de contacto cercano (de persona a persona), nos referimos a un contacto físico muy cercano, ya sea compartir una habitación con literas o un camarote, o prestar atención médica, por ejemplo; eso es muy, muy diferente a la COVID y muy diferente a la gripe”. Y agregó que la OMS está trabajando con los países para hacer un seguimiento de los pasajeros que abandonaron el barco en Santa Elena.
Mientras, en el barco, los pasajeros cuentan que el capitán los mantiene informados permanentemente y que limitan el contacto cercano con otros pasajeros, además de usar todo el tiempo desinfectante de manos. Según distintos testimonios se está tomando la situación en serio “pero sin pánico, tratando de mantener el distanciamiento social y usando mascarillas para estar seguros”. Siguen esperando que las autoridades de los distintos países encuentren una solución, “pero la moral en el barco es alta y nos mantenemos ocupados leyendo, viendo películas, tomando bebidas calientes y ese tipo de cosas”, señaló un pasajero.
El 2 de mayo Jake Rosmarin, un pasajero a bordo, publicó un video en el que decía: “Para aquellos que hayan visto las noticias recientes, sí, actualmente estoy a bordo del M/V Hondius”, y agregó que no deseaba decir más, “por respeto a los involucrados”. Al día siguiente, con su barco varado frente a las islas de Cabo Verde y sin permiso para desembarcar a sus pasajeros y tripulación, un Rosmarin visiblemente angustiado dijo: “Lo que está sucediendo ahora mismo es muy real para todos nosotros. No somos solo titulares. Somos personas con familias, con vidas, con gente esperándonos en casa. Lo único que queremos es sentirnos seguros y volver a casa”.
Las 150 personas que permanecen atrapadas en el barco habían visitado algunos de los lugares más remotos de la Tierra, Según la documentación de la compañía, el Hondius zarpó de Ushuaia, en el sur de Argentina, el 30 de marzo, en un viaje promocionado como una expedición de naturaleza antártica, con precios de camarote que oscilaban entre los 16.000 y 25.000 dólares. El 3 de mayo, antes de llegar a aguas caboverdianas, pasó por la Antártida continental, las Islas Malvinas, Georgia del Sur, la Isla Nightingale, Tristán, Santa Elena y la Isla Ascensión. Luego vendría la sucesión de muertes y contagios.
El primer pasajero afectado, un hombre holandés de 70 años, falleció el 11 de abril mientras el barco navegaba hacia Tristan da Cunha. Su cuerpo permaneció a bordo hasta el 24 de abril, cuando “fue desembarcado en Santa Elena, acompañado por su esposa en la repatriación”, Tres días después, la esposa del hombre (de 69 años) también enfermó y falleció posteriormente. Luego falleció un pasajero alemán. Mientras que otro, un británico, enfermó gravemente y fue evacuado por vía aérea a Sudáfrica. Las autoridades sudafricanas han confirmado que la paciente británica, que está siendo tratada en un hospital de Johannesburgo, dio positivo por hantavirus. Los Países Bajos han confirmado la presencia del virus en la mujer neerlandesa que falleció. Son los casos más terribles de este brote de hantavirus que pone en alerta al Mundo. Y que han convertido a un crucero que sólo prometía placer y bellezas naturales, en un viaje de terror. Una pesadilla en alta mar.
Las claves del hantavirus
¿Qué es?
Los hantavirus son virus transmitidos por roedores que pueden infectar a las personas y causar enfermedades. La Organización Mundial de la Salud estima que cada año se producen entre 10 000 y 100 000 casos en humanos a nivel mundial, y la gravedad varía según la cepa.
¿Cómo se propaga el virus?
El hantavirus se transmite principalmente a través de roedores, infectando a las personas por contacto con ratas o ratones, o con su orina, excrementos o saliva; a menudo, cuando el virus se dispersa en el aire durante la limpieza de áreas infestadas. Con menos frecuencia, se transmite a través de superficies contaminadas.
La cepa andina del hantavirus, presente principalmente en Argentina y Chile, es la única variante conocida que puede transmitirse mediante contacto humano estrecho y prolongado. La OMS confirmó el miércoles que el brote en el crucero se debe al hantavirus andino.
¿Cuáles son los síntomas de una infección?
Los hantavirus, comunes en diferentes partes del mundo, provocan distintos síntomas o enfermedades, y algunos no provocan ninguno.
Según la OMS, los síntomas suelen comenzar entre una y ocho semanas después de la exposición y pueden incluir fiebre, dolores musculares y problemas gastrointestinales.
En Europa y Asia, se sabe que los hantavirus causan fiebre hemorrágica con síndrome renal, que afecta principalmente a los riñones y los vasos sanguíneos.
En América, la infección puede causar el síndrome cardiopulmonar por hantavirus, que progresa rápidamente y provoca acumulación de líquido en los pulmones, además de complicaciones cardíacas.
Según la OMS, la tasa de mortalidad por el síndrome cardiopulmonar por hantavirus alcanza el 50%, en comparación con el 1-15% de las infecciones comunes en Asia y Europa.
¿Se puede tratar la infección por hantavirus?
No existe un tratamiento específico para la infección por hantavirus, por lo que la terapia actual se centra en cuidados de apoyo, que incluyen reposo e hidratación. Los pacientes pueden necesitar asistencia respiratoria, como un ventilador.
La prevención se centra en limitar el contacto con roedores mediante medidas como mantener limpias las áreas y las superficies.
Durante los brotes, el rastreo de contactos puede brindar a otras personas potencialmente expuestas al virus un acceso más temprano a la atención hospitalaria, mejorando los resultados y previniendo una mayor propagación.
¿Cuáles son los riesgos para el público en general?
El brote en el crucero es inusual y está siendo investigado por expertos de la OMS y de varios países, pero el riesgo para el público sigue siendo bajo, según la OMS.
En términos más generales, la rama de las Américas de la OMS advirtió en diciembre que las infecciones por hantavirus estaban aumentando en la región, particularmente en Bolivia y Paraguay. Brasil y Argentina, que tiene la mayor cantidad de casos, también han experimentado un aumento en la letalidad.
(Con información de Reuters).
(*) Esta columna de Opinión de Gabriel Michi fue publicada originalmente en el portal de MundoNews.






