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Fuertes: “Trato de hacer lo mejor para Villaguay y el viaje a China fue una apertura a un mundo desconocido”

El intendente de Villaguay, Adrián Fuertes, brindó un panorama de la gira por China, describió el impresionante avance tecnológico que posee ese país y refirió a los posibles proyectos que se podrían encarar a futuro. 

“Lo que más me impactó es el sistema educativo”, afirmó Fuertes en declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7). “Vi algo que nunca había visto en mi vida, que es cientos de jóvenes siendo formados por la propia empresa que luego los va a contratar. Nunca he visto más allá de un curso de capacitación o ese tipo de cosas, pero una fábrica concreta como es XCMG tiene como una universidad dentro de la fábrica. Yo creo que todo lo que ha pasado en China en los últimos 60 años, que es de público conocimiento, que pasaron de ser un país con amplísimos niveles de exclusión a un país que en materia comercial y de tecnología, es equiparable a Japón, Estados Unidos, Alemania, los países más desarrollados del mundo, claramente tienen que ver con un proceso educativo y también con un proceso político que puede ser cuestionado desde una mirada occidental”, refirió.

Agregó que “son 1.400 millones de personas, y para alguien que vive en una ciudad como Villaguay, ver colectivos que se manejan solos, o un complejo minero en Kazajistán, por ejemplo, con una fábrica donde todas las retroexcavadoras y todos los camiones eran eléctricos y autónomos, es decir, carecían de chofer. Después los robots que todos conocemos, robot que hacen el delivery, toman el ascensor y se lo llevan a la puerta de su habitación del hotel. El transporte público urbano es eléctrico y autónomo. También me sorprendió muchísimo el parque automotor eléctrico y, en combo, miles y miles de árboles recién plantados en todas las rutas, que yo creo que tienen que ver con el tema de la polución. Me impactó, más allá de la hipertecnología, la enorme cantidad de árboles que están en lugares donde hay rascacielos inmensos. Estuvimos en el segundo edificio más alto del mundo, que tiene un ascensor que en 36 segundos lo lleva allá arriba, un edificio de 480 metros de altura. Estuvimos en un tren que iba a 246 kilómetros por hora, y usted estaba dentro del tren y parecía que estaba en el living de su casa, porque no se movía para ningún lado. Y nos contaron de otro tren, que es un tren magnético, que ni siquiera toca las vías. La verdad que es una tecnología enorme”.

Del mismo modo, planteó que “lo que pudimos ver en varias empresas, realmente le saca un prejuicio a uno. Hago un mea culpa con esto, yo he sido intendente tres veces y siempre he mirado de reojo la maquinaria que no sea americana, o japonesa, u occidental, cuando la verdad es que empresas como Huawei son proveedores de Volvo, de Audi, de Mercedes-Benz, de Bentley, de Chevrolet, de Ford, e incluso camionetas que vemos todos los días en nuestras ciudades, como la Ford Territory, se fabrica ahí con los estándares de calidad de Ford, que es una multinacional norteamericana”.

“Lo otro que me impresionó es la libertad. O sea, a cualquier hora del día o a cualquier hora de la noche no vi un operativo policial, no vi un operativo de tránsito, no vi una persona en situación de calle, prácticamente no existe eso. Y si uno empieza a investigar y a googlear y se da cuenta que es un país con bajísimos niveles de desocupación”, agregó.

En relación a la desocupación, comentó: “Le pregunté a un ejecutivo de una empresa cómo hicieron porque hay tres soldadores y lo reemplazan por un robot, hay tres soldadores que se quedan sin trabajo. Y me explicaban que eso fue una transición y que en su momento pasó, pero que luego, en un proceso de formación universitaria y capacitación, esa persona que no suelda más porque suelda el robot, va a una fábrica de robots, diseña el software del robot o pinta el robot, o le hace el mantenimiento y la actualización del software del robot. O sea que el robot quita un trabajo, pero a su vez genera otro montón de trabajo y obviamente hay un proceso educativo que necesita capacitar a esa mano de obra para que atienda al robot”.

Respecto de los logros para su ciudad como consecuencia del viaje, el intendente mencionó que “tenemos en este momento una obra de saneamiento de la ciudad, que es lo más avanzado que tenemos en la Argentina y eso no se usa más en China hace ya 20 años”. “Hoy usted está viendo un partido de fútbol de la Liga China (6:52) y abajo tiene la planta de tratamiento de efluentes y nadie se entera; o en una plaza donde hay cientos de chicos jugando, las cloacas de la ciudad están siendo tratadas ahí y el agua sale automáticamente para regar las plantas o los sembradíos porque sale con un nivel de saneamiento que no es para consumo humano, pero es perfectamente apta para regar calles, regar sembradíos. Hay máquinas que riegan todo el tiempo los canteros, que parece una frivolidad, pero la verdad es increíble, porque hicimos miles y miles de kilómetros y no vimos un pozo, un cantero, una autopista, que no sea una multitud de colores de flores, árboles, plantas de todo tipo”, ejemplificó.

No obstante ello, también comentó que “en el interior de una provincia china lo que se ve es otra infraestructura de otro nivel, pequeños sembradíos de arroz que eran cortados con guadañas a mano, pero todo lo que podíamos ver no era de una pobreza extrema, era gente laburante, que trabaja con dignidad. Y, además, no vi ni un solo pedazo de tierra que no tenga una plantación de sandía, de frutilla, de arroz; me impresionó las parcelitas de arroz de media manzana, y también otras cuatro trilladoras trillando arroz en un campo grande como podríamos ver acá. Pero no hay esta pobreza extrema que nosotros vemos acá, eso no existe. Inclusive hasta nos contaban que, no es porque haya ninguna ley ni ninguna normativa, pero una persona que no tiene para comer, se arrima a un restaurante y se le da un café con comida y agua, que es como una costumbre social, cultural de ellos”.

Apuntó también que “estamos necesitando mejorar nuestro parque industrial. En estos últimos dos años en Villaguay hubo una inversión muy importante de la empresa Las Camelias, de más de 6 millones de dólares en galpones de producción avícola, donde ayer estuvo el gobernador. Si esa empresa avícola que está invirtiendo cada vez más en nuestro Departamento Villaguay, y que además ya hizo por el año 2008 una inversión de una enorme planta de alimento balanceado, es de lógica que cerca de la planta va a empezar a hacer inversiones en gallineros por una cuestión del menor costo de la logística del transporte de alimentos. Pero si hoy en Villaguay quisiéramos pensar en el corto plazo en un frigorífico de aves, no lo podríamos autorizar porque nunca lograría la autorización de medio ambiente, ni del municipio ni de la provincia, porque no tenemos planta de tratamiento de fluentes. Por eso concretamente, una de las cosas que yo fui a ver a China es la posibilidad de la compra –obviamente mediante una licitación pública- y conocer nuevas tecnologías para plantas de tratamiento de efluentes industriales, porque los necesitamos en el parque industrial porque no podemos darnos el lujo de perder una inversión en una época como esta por no tener planta de tratamiento de fluentes”.

En ese marco, valoró que “el parque industrial de Villaguay va creciendo, ahora estamos adjudicando una planta asfáltica que va a estar en nuestro parque industrial; estamos trabajando en un Instituto de Tecnología que también es una idea que nos trajimos de China para articular la robótica que estamos dando en la Municipalidad con ser la única ciudad que tiene una carrera universitaria de inteligencia artificial y una de las tres carreras de robótica: una con la UTN, la otra con la UADER y robótica de la Municipalidad, porque haber visto eso en China me dice que el camino es por ahí. Claramente es por ahí, sin desmerecer humanidades y otro tipo de formaciones académicas”.

Consultado por los intereses que pueden tener los chinos en Argentina, el intendente consideró que “el interés es mutuo”. “Yo me tomé el trabajo de hacerme una tarjeta en chino, de llevar cartas de intención de inversiones y las entregué en todas y cada una de las empresas que recorrimos. También llevé unas camisetas de Argentina de Messi porque la única forma de hacerles entender qué éramos nosotros era decirles Messi, y ahí el común de la gente ni siquiera sabe que el país se llama Argentina, más allá de la gente formada, docente o dirigente de alguna clase. En realidad, yo particularmente estoy más interesado en que venga una ensambladora de maquinaria agropecuaria o de tractores a mi parque industrial que ellos. La mayoría de las fábricas que vimos tiene más empleados que los habitantes que tiene Villaguay, de hecho, hay una que tiene 170 mil empleados, más que Concordia, por lo tanto, la escala de interés de ellos con respecto a nosotros es bastante menor que la que tenemos nosotros con respecto a que pueda venir alguna inversión de China”, admitió.

En relación con las reuniones de los BRICS, Fuertes mencionó que “había alcaldes de todo el mundo BRICS, no sólo de los miembros directos que son Rusia, China, India, Brasil, sino también los países adherentes que no son miembros plenos de BRICS. Y lo que vimos es una relación clara de horizontalidad y de asociativismo en un pie de igualdad; no lo vimos como una especie de comisariato como se puede ver en la OTAN, por ejemplo, donde todos sabemos decide un solo país”.

“No es que haya una intención de ellos de cooptar algo, sino que nosotros por el cuidado de los recursos de nuestro municipio y el haber visto esa tecnología –que además es a precios más competitivos por su propia escala- nos hace ver otras cosas y entender que hay que iniciar procesos y resignarse a que uno no va a ver el resultado de eso, porque son procesos educativos que duran 10, 20, 30 o 40 años. Pero si uno pretender ser un dirigente y no un cachivache de la política tiene que encarar ese tipo de cosas para las próximas generaciones”, reflexionó.

Consultado por la posibilidad de que lleguen inversiones, Fuertes refirió que “hay un proyecto de irrigación que se llama Mandisoví Chico que estuvo adjudicado a una empresa china para incorporar posibilidades de riego a territorios del noreste entrerriano para la producción de arroz y citrus, que luego naufragó no sé por qué cuestiones administrativas. Lo del puerto Ibicuy en Entre Ríos ha sido el papelón más grande de la historia de la provincia. No sé por qué, porque un puerto es lo más neurálgico y estratégico que puede tener una provincia o un país, y el papelón ha sido histórico, 50 años de papelón. Eso debería ser el centro neurálgico del desarrollo de esta provincia y jamás le dieron importancia; incluso yo me he reunido en embajadas y he llevado propuestas, pero seguramente se habrán muerto de risa de mí. Ahora yo me ocupo de Villaguay y trato de hacer lo mejor para mi ciudad, y la verdad que el viaje a China fue una experiencia y una apertura a un mundo desconocido”.

Por último, dijo que recibió “bullying” por esta gira: “Yo he ocupado unos cuantos cargos y es la primera vez en mi vida que viajo a una misión comercial y fui por lo del parque industrial y por el proyecto de sistematización del Gualeguay, porque la cuenca del río Gualeguay de mi pueblo tiene un tercio del territorio de la provincia de Entre Ríos y hay un proyecto de sistematización, con protección medioambiental y demás, que es de la década del ’80, que sumado al proyecto del Mandisoví Chico y a Estacas La Paz podría incorporar 200.000 hectáreas a la producción de la provincia. Y no pudimos hacer ninguno de los tres ni hay ninguna perspectiva que podamos hacer ninguno de los tres. Por eso creo que nos hemos pasado distraídos en disputas menores, en cuestiones que no le interesan a nadie y ahora, por lo menos, me parece que nos trajimos un montón de ideas”.

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