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La trastienda de la denuncia del "Tavi" Celis a Leonardo Airaldi por el presunto plan para matar funcionarios

Airaldi (izquierda) fue denunciado por Celis en la Fiscalía Federal a cargo de Pedro Rebollo.

Daniel “Tavi” Celis tiene miedo de que lo maten. Temía por su vida antes del viernes y mucho más después de su denuncia en la Fiscalía Federal de Gualeguaychú y que la Gendarmería diera vuelta el pabellón de presos federales de la Unidad Penal N° 9, Módulo E. Para su protección, fue trasladado y quedó alojado en una celda de la cárcel de Paraná. Describió con detalles el presunto plan de Leonardo Airaldi para mandar a matar a funcionarios: el juez federal de Paraná, Leandro Ríos; el fiscal general José Ignacio Candioti; y el ministro de Seguridad de la provincia, Néstor Roncaglia.

El miércoles 18 de febrero el juez Ríos recibió una nota proveniente de la cárcel de Gualeguaychú con un escrito habeas corpus firmado por Celis, donde denunciaba un intento de homicidio y solicitaba protección. El otro juez federal de Paraná, Daniel Alonso, por razones de competencia territorial, resolvió que se debía enviar el caso al Juzgado Federal de aquella ciudad del sur entrerriano. Ante la Cámara Federal de Apelaciones, el fiscal Candioti coincidió con esta postura y los camaristas resolvieron el jueves 19 enviar la denuncia al juez federal de Gualeguaychú, Hernán Viri. Este magistrado la remitió al fiscal federal, Pedro Rebollo.

Hernán Viri, juez federal de Gualeguaychú.

Al mediodía del viernes, Rebollo pidió al Servicio Penitenciario de Entre Ríos el traslado de Celis desde la UP 9, ubicada sobre la ruta 136, hasta su despacho. Lo tuvieron ahí unas seis horas. En ese interín, llegó Rebollo con una numerosa comisión de Gendarmería Nacional y una orden de allanamiento dictada por Viri. Les abrieron las puertas y se dirigieron al pabellón donde están alojados Airaldi unos 50 internos más. Estuvieron hasta aproximadamente las 2 de la madrugada revisando cada celda y cada rincón donde pudieran encontrar algo escondido. Secuestraron tres celulares, unos gramos de cocaína y un manuscrito.

Celis fue trasladado hasta la Unidad Penal 1 de Paraná por razones de seguridad, y también hicieron lo propio con su hijo, Teuco Celis, procesado por narcotráfico junto a su padre, quien se encontraba alojado en la cárcel de Gualeguay. Ambos quedaron solos en una celda, aislados, a la espera de que este lunes lo trasladen a un pabellón o a otro establecimiento.

El Tavi hacía varios días que estaba en una celda para él solo en el penal de Gualeguaychú, porque había tenido problemas con algunos presos del pabellón de federales. En esa circunstancia es que envía la nota a Paraná y luego hace la denuncia que causó un gran impacto nacional. Dijo que Leonardo Arialdi había pagado 40.000 dólares a un sicario uruguayo para que asesinara a Ríos y a Candioti cuando estuvieran de vacaciones en Punta del Este, destino turístico que no fue elegidos por estos funcionarios para vacacionar. También que quería mandar a matar a Roncaglia, aunque esto era otro precio porque debía ser en Entre Ríos. El ministro no había aparecido en las noticias como blanco del supuesto plan criminal hasta que, extrañamente, el sábado comenzó a circular por WhatsApp una captura de la denuncia (que Rebollo tiene bajo siete llaves) donde Celis cuenta que sabían de los movimientos de Roncaglia en moto hacia una quinta en las afueras de Paraná, entre otras instrucciones que les habrían dado a los sicarios. Lo que aparentemente no sabían, es que Roncaglia, como exjefe de la Policía Federal Argentina, tiene asignado por protocolo un custodio personal que lo acompaña a todos lados desde 2019, cuando se retiró de la fuerza.

Solo Rebollo sabe hoy si la denuncia del Tavi tiene pies o cabeza. Algunos consideraron que era una jugada del narco que está hace más de 10 años preso para ser trasladado a Paraná, cerca de su familia, donde se encontraba antes de que el año pasado lo descubrieran al mando de una nueva banda que vendía drogas en distintos barrios y dentro de la cárcel, junto a familiares. Otros piensan que la verosimilitud de la denuncia radica en que Celis se jugó demasiado, que por su experiencia tumbera sabe que estas acciones tienen consecuencias violentas en la convivencia con la población penitenciaria, y más aún con presos y narcos con poder económico. Entre las distintas versiones que circularon luego del allanamiento al pabellón, una fuente de Gualeguaychú comentó que habrían encontrado datos elocuentes en un celular que sería de un preso uruguayo, el apuntado como nexo de Airaldi con los sicarios.

Néstor Roncaglia, ministro de Seguridad y Justicia de Entre Ríos.

Néstor Roncaglia, ministro de Seguridad y Justicia de Entre Ríos.

Genera ciertas dudas el motivo que, según circuló este sábado, estaba detrás del plan asesino: suspender el juicio a Airaldi y otras 13 personas que iba a comenzar este martes, pero que, por razones ajenas a este problema, se postergó para el 6 de marzo. Y que quería vengarse del juez que lo investigó y procesó, así como eliminar al fiscal que le iba a “dar 15 años” (se sabe que el fiscal es quien pide, y quien “da” es el Tribunal). También a Roncaglia, aunque su rol en las investigaciones no ha sido preponderante, ya que es la autoridad política de la Policía de Entre Ríos, desde muy poco antes de los allanamientos y la detención de Airaldi. De ser cierto, más que evitar el juicio y la condena era una venganza a sangre y fuego, un triple magnicidio.

Audiencia preliminar del juicio a Airaldi, en diciembre, con el fiscal general José Ignacio Candioti y los abogados defensores.

La abogada de Airaldi, Mariana Barbitta, presentará este lunes la designación para representarlo ante esta denuncia que, afirma, “es un disparate absoluto”. Además, afirma que ya habían manifestado la preocupación que tenía el hombre de Diamante por los problemas y amenazas de otros internos, en particular Celis, como parte de los fundamentos para solicitar la prisión domiciliaria.

El gobernador Rogelio Frigerio se expresó en sus redes sociales destacando que la maniobra “fue neutralizada gracias al profesionalismo del Servicio Penitenciario y a la rápida intervención de la Justicia Federal”. El mandatario calificó el hecho como “un ataque directo a la Justicia y al Estado de Derecho”, y remarcó la gravedad institucional del intento de atentado contra funcionarios que investigan delitos complejos: “Mi respaldo absoluto a quienes enfrentan al narcotráfico con coraje y determinación. En Entre Ríos no vamos a retroceder frente al delito”.

Leandro Ríos, juez federal de Paraná.

La antesala de un juicio

Airaldi está procesado en dos causas: una que se investigó en el Juzgado Federal de Paraná por distribución y comercio de drogas en Diamante y la capital provincial; y en otra de Santa Fe, por el hallazgo de casi 30 kilos de cocaína en Puerto Gaboto, en la casa de quien era su puestero en su isla El Pillo, en la zona de Las Cuevas. En la de Santa Fe se comprobó la hipótesis principal de la causa de Paraná: que el productor agropecuario ponía toda su infraestructura de tierras, islas, camiones y embarcaciones a disposición del tráfico de drogas a gran escala, en sociedad con proveedores paraguayos y grandes bandas de Rosario. El puestero que perdió aquel cargamento millonario de cocaína está con pedido de captura, aunque muchos creen que lo mataron. Unos meses después de la detención de Airaldi, en 2024, la Policía encontró enterrado un tanque de 5.000 litros en el campo del narco, al lado de una pista de aterrizaje ubicada cerca de un arroyo que desemboca en el río Paraná.

Ambas fueron acumuladas y serán juzgadas en un solo juicio oral y público en el Tribunal Oral Federal de Paraná, con 51 testigos. El juicio iba a empezar este martes, pero por la destitución del defensor oficial Mauricio Zambiazzo, la nueva defensora pública de dos acusados, Noelia Quiroga, necesitaba más tiempo para estudiar la causa. Comenzará el 6 de marzo. Airaldi está con prisión preventiva desde marzo de 2024. Todo indica que la denuncia y el allanamiento del viernes no modificará el calendario de audiencias ni postergará otra vez el debate.

Celis está cumpliendo una condena de 15 años y medio de prisión, pena en la cual se unificaron dos: la del asalto a una estancia en Las Cuevas en marzo de 2016 y la de la causa Narcomunicipio en la cual fue sentenciado junto al exintendente de Paraná, Sergio Varisco, fallecido en 2021. La conocida trama de la narcopolítica en la capital provincial. También, en el mismo juicio, fue condenado por el caso Narcoavioneta, la llegada a un campo de una aeronave con 317 kilos de marihuana. Se encontraba con salidas transitorias a la casa de su pareja, cuando lo volvieron a allanar y procesar por comercio de drogas con parientes y allegados, 13 personas más en total. Entonces, además está con prisión preventiva en el marco de esta causa y lo mandaron al penal de Gualeguaychú.

Historias en común

En la denominada Granja Penal El Potrero los dos viejos conocidos volvieron a encontrarse. Hace más de una década que los dos narcos fueron vinculados por varios datos en distintas causas que dejaban en claro que hacían negocios juntos.

La primera fue el hallazgo de 1.300 kilos de marihuana en cercanías a la planta asfáltica municipal de Paraná, el 19 de agosto de 2015. Al lado del cargamento, hallaron un tráiler rojo cuya titular era Airaldi. El productor agropecuario y presidente de la Sociedad Rural de Diamante, que hasta entonces no había aparecido nunca en una trama delictiva, denunció luego que se lo habían robado. Una versión extraoficial narraba que Airaldi había recibido varios miles de kilos de marihuana de parte de unos paraguayos y se los dio a Celis para que los vendiera. El hombre de Paraná no quería saber nada, pero el de Diamante lo apuraba porque se le iba a podrir la droga. Una semana después apareció otro cargamento, de 1.700 kilos, en la casa de un empleado municipal en calle Alemanes del Volga, del barrio El Paracao. En los dos casos fueron condenadas y se relacionaron a gente directamente vinculadas a Celis, quien en esos días estaba en plena campaña proselitista del Movimiento Vecinalista del Oeste a favor de Cambiemos.

En marzo de 2016, Celis y otros hombres asaltaron a la familia Tulián en su estancia “El Retiro”, en Las Cuevas, al sur del Departamento Diamante, en busca de una millonada de dólares de una supuesta venta de un campo, que no estaban allí. El matrimonio víctima del robo son los tíos de Leo Airaldi. Aparecieron peones y los policías de la comisaría del pueblo y el robo fue un fracaso. Celis terminó detenido varios meses después por las evidencias que lo incriminaban y recibió la condena de siete años y seis meses de prisión en un juicio abreviado. A muchos les quedó la impresión de que el dato para el atraco fue aportado por el propio Airaldi.

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