Un clan dedicado al narcotráfico y la violencia en la zona oeste de Paraná hace varios años tiene una particularidad: el uso de los niños y adolescentes que crían e involucran en las actividades delictivas. En la última ocasión de una intervención policial, este martes encontraron un arma de fuego que los adultos ocultaban entre la ropa de una niña de 11 años.
En el año 2024, en el marco de una investigación por los enfrentamientos armados entre dos grupos del barrio Mosconi, se hicieron allanamientos y secuestraron celulares. En uno de estos teléfonos, se encontraron mensajes de un chico de 15 años que le pedía en forma urgente armas y balas al proveedor. Su madre y su padre tienen causas por narcomenudeo y violencia armada.
Este adolescente fue quien, el 3 de mayo de 2025, mató de un disparo a Facundo Bracamonte en la zona del balneario Thompson, por una discusión que mantuvieron en la caravana de motos. Quedó detenido e imputado por tener 16 años.
Recuperó la libertad y volvió a cometer un hecho gravísimo el 5 de enero de este año: tras un cruce de palabras en comentarios de una publicación en Instagram, junto a un cómplice fue en una moto hasta calle República de Siria y Segundo Sombra y abrió fuego con una pistola calibre 9 milímetros contra un joven que estaba en la vereda. Uno de los proyectiles impactó en la cabeza de una vecina, que no tenía nada que ver. La chica de 15 años estuvo muy grave varias semanas hasta que se recuperó y pudo salir adelante.
El adolescente volvió a ser detenido, se cumplieron los 90 días de prisión preventiva en un centro cerrado del Copnaf, quedó libre y regresó al mismo entorno de siempre. A inicios de este mes habría sido el autor de un ataque a un joven a quien lo golpearon con un arma de fuego, lo desfiguraron y le robaron.
Por esta causa caratulada por amenazas calificadas y lesiones, la División Homicidios de la Policía allanó este martes la casa de un tío de ese adolescente. Había unos 90 gramos de marihuana, pero no encontraban el arma de fuego que buscaban. Hasta que pudieron saber que una niña la ocultaba en la ropa.
Se trataba de un revólver calibre .22 con seis cartuchos colocados. Fue secuestrada y quedaron detenidos los dos hombres que estaban en la casa, de 40 y 42 años, uno de ellos padre de la menor de 11 años. Se dio intervención al Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia por su situación.






