El desafío de reformar dialogando y sin soberbia
El sistema de partidos reventó. No suena académico, pero es así. Nuestra provincia no es ajena, solo se disimula. Quienes lideran espacios con recorrido histórico, los auto percibidos dirigentes, son responsables directos. No asumen, sueltan todo el tiempo. La cuota parte de cada uno ocupa el terreno de lo discutible y la justicia tiene la última palabra en algunos casos. Es evidente lo que hicieron y dejaron de hacer determina un presente donde el poder se reconcentra y las instituciones, debilitadas, están en jaque. Los que necesitan de esos espacios para defender derechos o sostener una idea, solo encuentran orfandad. Interlocuciones caídas y reformas en ciernes. Un presente con claroscuros, nuestro presente.
Por Néstor Banega
En apariencia todo funciona. Pero si se profundiza un poco, solo un poco, se nota que no de la manera esperable. Algo de caótico tiene el presente. La formalidad hueca no es atractiva para una ciudadanía que, a pasos agigantados, se aleja de la disputa de partidos hacia algún lugar, de contornos desconocidos y hasta peligrosos.
Atravesamos un tiempo de huida constante. ¿Un salto al vacío?
El desconcierto es generalizado porque, como hemos escrito, el cambio de época demanda adaptarse -rápidamente- si se pretende luchar por el poder. Para tomar las riendas y conducir hay que prepararse.
Muchos no lo entienden, por distracción o conveniencia. Quién sabe. Es que entre los despojos y la nada, algunos prefieren pelearse por lo primero. Un acto profundamente ordinario. No arriesgan, se conforman con el resto.
Deben procesarlo hacia su interior el peronismo y el radicalismo, entre otros. Se menciona a los que gobernaron esta provincia de 1983 a la fecha. Algo debe quedar de semejante recorrido. Experiencias, recuerdos, alguna anécdota movilizadora.
Así las cosas, quienes gobiernan la provincia de Entre Ríos se lanzaron tras una serie de reformas, propias unas y obligadas otras.
Tiene, el equipo que comanda Rogelio Frigerio, la posibilidad de abrir el diálogo. Hasta ahora no lo ha hecho. Hábil para usar la fragmentación opositora se limita a exponer su horizonte. Intuye que debe sostener las formas. Percibe que tiene un relato al que los ciudadanos le prestan atención. Pragmático, lo aprovecha.
En Entre Ríos la paz social ha sido una constante en estos años. Debería seguir así. Esto porque cuando se produjeron cimbronazos la caja de jubilaciones o la situación de la docencia, estuvieron en el centro.
Hay historias contundentes. Por eso hay que insistir con el diálogo político. Es fundante, por eso fundamental. Desde alguna discordia pueden achicarse distancia y soldar acuerdos que se sostengan en el tiempo.
La política, los políticos
En diciembre de 2025 escribí que algunos modos de construcción política se tornaron inviables, por agotamiento o desconexión con el entorno, aunque sobresale, como problema a resolver, la ausencia de líderes lúcidos. Conductores que puedan proponer o cuestionar. Proyectar y decir.
Ese vacío lo sufren especialmente partidos históricos, de raíz popular. Praxis incorrecta y profundo desapego por los principios fundantes.
Amplios sectores siguen esperando una explosión que no ocurre. Una protesta que no empieza. Ya va demasiado. Habría que pensar en elaborar proyectos y lanzar alternativas a lo que aplican los legítimos gobernantes de Nación y la provincia.
La incapacidad para generar y tramitar temas de interés público para hacerlos conversación motiva el rechazo a dirigentes que se desempeñan en espacios partidarios o institucionales, que suelen aparecer cada tanto y especulando.
Como en toda empresa esencialmente humana, hay excepciones. Está claro. Pero sobresale, una y otra vez, la banda negativa. Se vuelve sobre lo mismo. Hay causas sin resolver y demasiadas explicaciones que no se dieron a su tiempo. Ahora suenan a excusa, a desesperación de circunstancia.
Además, está presente la fuga de un número importante de ex funcionarios o pretendidos dirigentes, protagonistas de un transfuguismo silencioso, desvergonzado y constante. Estuve con los otros, pero ahora soy de otro, podrían decir algunos.
(Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 1168, del día 19 de marzo de 2026)






