“Hay que darle un tiempo prudencial a Bahillo para lograr un equilibrio”, analizó Longoni

El periodista y director del sitio web Bichos de Campo, Matías Longoni, analizó las primeras horas de Juan José Bahillo como designado secretario de Agricultura y la reacción de las entidades del agro.

En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio De la Plaza), Longoni dijo que la frase de Bahillo para que los representantes del campo ‘blanqueen su ideología política’, “no cayó bien, pero es de esas frases sacadas de contexto porque se produce en un medio oficialista, como es el Destape, y escuchándolo completo es un reportaje bastante mesurado y hasta divertido porque el conductor intentó dejar a todos los productores como especuladores y allí Bahillo le plantea que en realidad no es así y que es razonable que los productores retengan su soja ante la incertidumbre”.

“Una perlita que me encantó del reportaje es cuando el conductor le dice que los productores tienen grandes márgenes de ganancias, que están ganando mucha plata, y allí Bahillo le explicó que no todos los productores son iguales, que hay que ver la escala, y demás”, apuntó.

Destacó el periodista que Bahillo “tiene un origen más agropecuario que del peronismo o la política” y lo calificó como “un tipo sensato, que entiende de qué habla y en estas últimas horas aunque haya sectores del campo que, tomando esa frase, empezaron a confrontar y a no darle el crédito necesario de los 10 días, lo veo que en sus primeras declaraciones es muy moderado”. En ese sentido, advirtió que “hay un sector del campo al que nada le va a venir bien y menos Sergio Massa”.   

De todos modos, planteó que “ahora estamos en un escenario nacional donde Sergio Massa claramente le tendió una señal a la Mesa de Enlace planteando un diálogo positivo, le dio instrucciones a Juan José (Bahillo) de armar la reunión que iba a ser hoy pero se pospuso para la semana que viene, pero es una agenda acotada que no incluye por ahora ni retenciones ni tipo de cambio, que son dos temas centrales para el productor agropecuario pero que escapan a la lógica de agricultura y recién la semana que viene se podrá empezar a ver cómo se dibuja este diálogo entre Bahillo y las entidades rurales y qué medidas concretas va a ofrecer el massismo”.

Explicitó que “aunque no se hable de retenciones ni de tipo de cambio que serán temas para decidir después, está claro que también hay una agenda agropecuaria interesante que empieza con los cepos a las exportaciones, los fideicomisos, con las intervenciones del Estado en los marcados y ahí sí Bahillo tiene mayor posibilidad de maniobra para darle algunos gestos conciliadores a los productores. Por ahora me parece todo prematuro y por eso no me subo a eso de demonizar al secretario recién llegado por esa frase, porque en el contexto es entendible”.

Sobre la figura conciliadora del ex ministro entrerriano, analizó que “es un tipo que viene del medio y está bueno porque ambos sectores, el campo y el gobierno o el peronismo, van a tener que ceder cosas si quieren finalmente llegar a algún tipo de acuerdo después de 15 años de incordio, y me parece bien que le demos un tiempo prudencial a Bahillo para que pueda lograr un equilibrio”. “El tema es cuánto crédito le da el campo a la ilusión Massa, si dura esto y ojalá que dure porque si no nos vamos todos al tacho, pero lo cierto es que el campo necesita un gesto concreto y ahí se va a ver incluso el pasado liberal y de UCeDé tanto de Bahillo como de Massa”, sentenció.

Finalmente, afirmó que “está muy clara la conformación que se está haciendo en el Gabinete de Agricultura” y reveló que “Bahillo no fue la primera opción de Massa, la primera opción fue Gabriel Delgado que es un economista que lo acompañaba pero debía renunciar al IICA (Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura) y no quiere hacerlo”.

En tal sentido, recordó que “Delgado iba a sumir con Alberto Fernández en 2019 pero no asumió porque el kirchnerismo metió la cola y finalmente asumió Luis Basterra, después iba a ser interventor de una Vicentin estatal, intervenida pero no expropiada, y se enteró de la expropiación cuando lo sentaron para hacer los anuncios, y después de esa segunda frustración con el gobierno de Alberto esta parecía que sería la tercera pero se negó al cargo para quedarse en Brasil en el IICA”.

Por último, apuntó que “Bahillo está armando su equipo en este momento aunque le quedan pocos cargos por llenar porque ya el massismo llenó varios, e incluso el jefe de Gabinete de Agricultura es Juan Manuel Fernández Arocena que es un hombre del INTA y está ligado a Delgado; buena parte de la estructura de secretarios y subsecretarios va a permanecer, imagino que Bahillo va a colocar a su viceministro que ahora será subsecretario y no mucho más, tendrá un par de hombres de confianza pero no mucho más y así deberá cabalgar la tórrida y difícil relación con el agro”.

  

Por Luis María Serroels (*)
(Imagen: Alfredo Sábat-La Nación)

(Imagen: Alfredo Sábat-La Nación)