En una decisión técnica orientada a mitigar el traslado del precio internacional del petróleo al mercado interno, el Gobierno hizo modificaciones en la norma que regula la calidad de los combustibles en busca de que la refinación de naftas dependa en menor medida del valor internacional del crudo. Desde que comenzó el conflicto en Medio Oriente que llevó el costo del barril por encima de los u$s100, los precios de las naftas subieron ya un 20%.
La medida de la Secretaría de Energía elevó el límite máximo de oxígeno permitido en las naftas al 5,6%. Así las refinadoras podrán incorporar más bioetanol de forma voluntaria.
La Resolución 79/2026 no modifica el corte obligatorio de bioetanol ni impone nuevas exigencias a las refinadoras. Su objetivo es adecuar la normativa vigente para que, si una empresa lo considera conveniente, pueda incorporar voluntariamente hasta 15% de bioetanol en las naftas, dentro de los parámetros de calidad establecidos.
"En la práctica, esto les da a las refinadoras más flexibilidad para definir la composición de sus combustibles. Si optan por incorporar una mayor proporción de bioetanol, podrán reducir en igual medida la participación del componente fósil refinado del petróleo en la mezcla final", explicó la Secretaría que comanda María Tettamanti.
Asimismo, el comunicado oficial resalta: "La adecuación técnica responde a que el contenido de oxígeno de las naftas está directamente vinculado con el porcentaje de bioetanol incorporado. Por eso, para habilitar mezclas superiores de bioetanol sin afectar las especificaciones de calidad, resultaba necesario actualizar ese parámetro. La resolución tampoco introduce cambios en el régimen aplicable al biodiesel, ya que la especificación técnica vigente para el gasoil ya contempla mezclas de hasta 20%".
Las naftas ya subieron 20% en marzo
La tensión geopolítica por la guerra en Medio Oriente llevó a, entre otras cosas, encarecer el precio del petróleo. El barril de Brent superó los u$s100, lo que inevitablemente impacta en la nafta en Argentina. De hecho, ya acumula un ajuste del 19% este mes, y su valor ya llegó a los $2.000.
Asimismo, registró un aumento de hasta 63,6% en el último año, que casi duplicó a la inflación en su acumulado anual, del 33,1%. Sin embargo, la consultora Focus Market elaboró un estudio que revela que el 46,6% del precio que paga el consumidor son impuestos: 41,5% van a la Nación, 3% a las provincias y 2,1% a los municipios, publicó Ámbito.
La dinámica de precios en el surtidor no sólo responde al costo internacional del crudo, sino que depende de la carga impositiva, particularmente los Impuestos a los Combustibles Líquidos y al Dióxido de Carbono, cuya actualización funciona como una herramienta de política fiscal".
Un litro de nafta que se cobra $2.000 está gravado por $365,56 entre impuestos específicos ($18,45), IVA $347,11, con lo que el valor base es $1.634, el 81,72%. Según el desglose de la consultora a cargo de Damián Di Pace, $18,45 por litro se derivan entre $16,53 que va a la Nación y $ 1,92 a las provincias.
Lo perciben el Tesoro Nacional, $1,92, ANSES $5,29, Infraestructura hídrica $0,9, FONAVI $2,78 y $0,47, mientras las provincias reciben $1,92 también, como Nación. El 60% es dirigido a organismos viales para carreteras y vialidad, mientras que el 30% de la asignación a provincias va a obras y energía y 10% a desarrollo eléctrico.
Micropricing
Cuando comenzó la presión sobre el precio de las naftas, la petrolera estatal YPF, que tiene más de la mitad del share de mercado y marca el pulso de los aumentos, ratificó la implementación de un sistema de micropricing para amortiguar el impacto en los surtidores. ¿De qué se trata y cómo pueden ahorrar los consumidores?
Con el micropricing, que ya rige en todas las estaciones de servicios de YPF de todo el país, cargar combustible durante la madrugada puede ser hasta un 8% más económico. Se debe a que los precios de las naftas y el gasoil se ajustan en tiempo real basándose en algoritmos que analizan el flujo de tránsito, el volumen de despacho y los precios de la competencia en cada zona específica.
El micropricing abre una ventana de oportunidad para los usuarios que buscan ahorrar. La lógica del sistema premia el despacho en momentos de menor congestión:
-
Baja nocturna: Durante la madrugada, los precios pueden descender entre un 3% y un 4% respecto a los valores diurnos.
-
Plus por autodespacho: En aquellas estaciones que cuentan con terminales de carga autónoma, se suma una rebaja adicional de entre el 3% y el 4%.
-
Ahorro total: En escenarios óptimos, un usuario que carga combustible de noche en una estación de bajo tránsito puede pagar hasta un 8% menos que si lo hiciera al mediodía en una zona de alta demanda.






