El Gobierno de Entre Ríos dispuso la cesantía del médico Oscar Ariel Reyes, quien se desempeñaba como profesional asistente en el Hospital San Martín de Paraná, luego de que un sumario administrativo concluyera con la acreditación de una conducta grave y sistemática en el ejercicio de sus funciones, en un contexto de denuncias por presuntos abusos a pacientes.
La medida fue formalizada mediante el decreto N° 2026-504-E-GER-GOB, fechado el 6 de marzo de 2026 en Paraná y firmado por el gobernador Rogelio Frigerio, junto al ministro de Salud, Daniel Ulises Blanzaco.
El decreto aprueba y da por finalizado el sumario administrativo iniciado por la cartera sanitaria a través del decreto N° 1395/23 M.S. En sus considerandos, sostiene que durante la investigación se respetaron las garantías del debido proceso: el profesional fue debidamente notificado, ejerció su derecho de defensa, ofreció y produjo prueba, y accedió a una resolución fundada en un plazo razonable, dio a conocer este martes el sitio web del programa Y de repente la noche (FM Universidad 105.7).
A partir de los hechos acreditados, el Ejecutivo provincial resolvió aplicar la sanción de cesantía, al encuadrar la conducta del médico en lo previsto por el artículo 46, incisos D y H, de la Ley Provincial N° 9892, que regula la Carrera Profesional Asistencial Sanitaria. Reyes se desempeñaba en el escalafón sanidad del Hospital San Martín.
En paralelo, la norma dispone la intervención de la Coordinación de Registro y Fiscalización del Ministerio de Salud para iniciar actuaciones administrativas tendientes a evaluar la suspensión de la habilitación para el ejercicio profesional del médico, conforme a la Ley Provincial N° 3818. Esta instancia definirá si corresponde avanzar con una inhabilitación en el ámbito provincial.
La decisión administrativa contó con la intervención de la Comisión Asesora de Disciplina, que emitió el dictamen N° 200/25 incorporado al expediente.
En relación con el contexto del caso, fuentes vinculadas a la investigación indicaron que el sumario se nutrió de múltiples testimonios de pacientes que denunciaron conductas inapropiadas durante la atención médica. Según reconstrucciones incluidas en las actuaciones, algunas declaraciones señalaron situaciones de vulneración de la intimidad y prácticas alejadas de los protocolos profesionales.
“Se trató de episodios reiterados que generaron incomodidad y temor en las pacientes”, consta en uno de los tramos del expediente administrativo. En otra declaración incorporada al sumario, se describe que “las conductas denunciadas no se correspondían con procedimientos médicos habituales ni justificados clínicamente”.
Si bien el decreto no detalla de manera explícita cada uno de los hechos, la calificación de “conducta sistemática” y la aplicación de la máxima sanción administrativa reflejan la gravedad atribuida a los episodios investigados.
El decreto establece su comunicación, publicación y archivo, y fue refrendado por el Ministerio de Salud. La cesantía implica la desvinculación definitiva del profesional del sistema público provincial, mientras avanzan las instancias administrativas que podrían derivar en la suspensión de su matrícula.







