"Estamos negociando". El titular de la Unión Industrial Argentina (UIA) Martín Rappallini, se retiró raudamente, sin hacer anuncios, por el garage del Ministerio de Economía. Fue luego de mantener una reunión a puertas cerradas durante 1 hora y 30 minutos con el ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario coordinador de Producción, Pablo Lavigne, para discutir la fragilidad del sector manufacturero y sus reclamos, incluyendo una rebaja de impuestos.
"Dialogamos sobre la necesidad de seguir desarrollando el mercado de capitales para reducir el costo financiero de las empresas y conversamos también sobre la continuidad del proceso de reducción de impuestos nacionales para mejorar la competitividad de los bienes transables, dijo Caputo en un tuit casi después de terminada la reunión, y agregó que también coincidieron en la importancia de que provincias y municipios bajen impuestos y tasas.
Rappallini llegó pasadas las 14 a la sede del Palacio de Hacienda, acompañado de una comitiva integrada por Rodrigo Pérez Graciano (Stellantis), David Uriburu (Techint), Luis Tendlarz (Federación de la Industria Textil) y Eduardo Nouguez (Ledesma). La agenda que llevaron incluyó la situación de la industria, el foco en las pyme y propuestas técnicas de la central fabril en linea con el pedido de "nivelar la cancha", según informaron fuentes de la entidad.
De buen diálogo con el equipo económico, el líder de los industriales levantó el tono en los últimos días luego de que Caputo anunciara un Super RIGI para nuevas actividades. En una carta pública, Rappallini elogió las nuevas medidas, pero se quejó de que la industria compite contra el mundo en un contexto de "apertura, caída de ventas y fuerte presión sobre márgenes", advirtió que la industria está financiando el nuevo esquema fiscal y pidió "equidad".






