Concentrados en dos barrios de la ciudad de Paraná, la Gendarmería Nacional Argentina lleva adelante múltiples allanamientos simultáneos para desbaratar el Clan Aguilar, una banda dedicada al narcotráfico y narcomenudeo, con sede principal en el barrio La Palangana, lindante a la Escuela Hogar.
El operativo de la fuerza federal comenzó en horas de la noche, con la movilización de más de 100 efectivos de Paraná como de otras ciudades del país, que cumplen las medidas solicitadas por la Fiscalía Federal y autorizadas por el Juzgado Federal de Paraná a cargo de Leandro Ríos.
La investigación la viene desarrollando Gendarmería con el fiscal federal de la capital provincial, Leandro Ardoy, por venta de marihuana y cocaína, principalmente.
Los allanamientos se concentran principalmente en sectores del barrio La Palangana, calle Justo Stay entre Pascual Vergara y Miguel Castares, y en el barrio Thompson, en inmediaciones de calle Du Gratty.
La pesquisa apunta a una estructura familiar conocida como el "Clan Aguilar", liderado por Verónica Aguilar (“la Vero”), quien junto a otros miembros de su organización llevan adelante el comercio de drogas desde hace varios años.
En la investigación se estableció que la banda cuenta con una gran cantidad de adolescentes armados que le brindan seguridad custodiando el territorio las 24 horas. Los soldaditos se ubican en distintos puntos estratégicos y vigilan la zona para alertar ante el ingreso de fuerzas de seguridad u otras situaciones comprometedoras para la banda.
En algunos sectores del barrio hay pasillos internos, calles de difícil acceso, viviendas agrupadas, cámaras de seguridad orientadas hacia la vía pública y múltiples vías de circulación.
Droga ya violencia armada
Algunos de los investigados registrarían antecedentes vinculados al narcotráfico, uso de armas de fuego y hechos de violencia. Aguilar tiene al menos dos causas por narcomenudeo, en las cuales ha logrado obtener la prisión domiciliaria por tener hijos menores a su cargo. Pero siempre vuelve a aparecer en torno a hechos de violencia graves. Por ejemplo, el homicidio de Javier Fabián Pave, ocurrido el 8 de mayo de 2014 en calle Estado de Palestina de Paraná, ocurrido en el ingreso de la casa donde vivía la mujer, por el cual condenaron a dos de sus primos del mismo apellido, del grupo conocido como “los Monitos” Aguilar, quienes luego se pelearon con la Vero.
En el año 2021 estuvo con prisión domiciliaria en una casa del barrio Macarone, donde siguió oficiando de jefa narco y con las mismas prácticas con chicos, adolescentes y jóvenes: comprarlos con droga para ser su fuerza de choque armada. En mayo de aquel año, dos de sus soldaditos mataron a tiros a Carlos Paniagua, de 24 años.
Luego se mudó a La Palangana, y siempre que ella estuvo allí ese lugar fue un foco de violencia permanente, como ahora. En 2020, Aguilar estaba en pareja Luis Gabriel “Taca” Bravo, un joven de unos 18 años menor que ella, y vivían en conflicto con otras personas. En una de las balaceras, Bravo terminó asesinado en una de las balaceras.
El hijo de Aguilar, Tadeo Díaz, estuvo preso por hechos de violencia armada en la misma zona, como un fiel soldado de su madre. En noviembre de 2024, poco después de salir de la cárcel, fue detenido nuevamente por la Policía luego de un enfrentamiento armado en el barrio 1° de julio, donde incluso recibió un balazo en el pecho.
El año pasado, soldados que investigadores vincularon a Verónica Aguilar asesinaron a Yolanda Duré, en el barrio 1° de Julio. Buscaban ajustar alguna cuenta con un soldado de los Latorre, la familia narco de barrio Consejo. Uno de ellos era menor de edad y estaba ocupando una casa sobre Los Constituyentes que había “comprado” Aguilar. Era carne de cañón de este grupo narco liderado por esta jefa narco.
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