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Reforma laboral: “Esta ley no va a generar más trabajo”, aseguró Ruberto

Ruberto Daniel

“Yo no creo que genere empleo, es más hay preocupación porque esto podría abaratar el despido de trabajadores", afirmó Ruberto.

El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio, Daniel Ruberto, cuestionó la ley de reforma laboral que obtuvo media sanción en el Senado de la Nación y marcó diversos puntos que perjudican a los trabajadores y a los sindicatos.

En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Ruberto evaluó que “a los 10 días de asumir, en 2023, el Presidente Milei presentó el decreto 70/23, que es lo mismo que se discutió ayer multiplicado por dos. O sea, directamente toda la balanza inclinada para el lado de la patronal y toda la balanza para eliminar a los sindicatos, cortando la fuente de aprovisionamiento o de cuotas. Esto se atenúa un poco porque, evidentemente, tuvieron que negociar para obtener los votos, pero también venían fortalecidos por la elección de segundo término o sea que las concesiones fueron pocas”.

“Las cuestiones que tienen que ver con los convenios colectivos se relacionan con sindicatos fuertes, y el espíritu de esta ley es tener un sindicato débil, debilitado. Por ejemplo, sobre el tema del banco de horas, a priori puede parecer bueno, pero si está controlado, porque si son todas para el patrón, no va. No hay horario definido para salir, no pagan las horas extras, que de hecho está sucediendo hoy en Paraná y en muchos lugares del país. No en la gran industria, pero sí en el pequeño comercio”, planteó.

“Nosotros queremos que, si realmente se hace una hora extra, se pague; si va a ir al banco de horas, como lo plantea la ley, que se cumpla con el tiempo exacto; que si las vacaciones se fraccionan- como hoy se están fraccionando- sea correcto. Y todo esto tiene que ser con sindicatos fuertes, que estén vigilando esto porque si no, sabemos lo que va a suceder. Y otra cosa que tiene que ver con la negociación colectiva, que teóricamente es libre, pero desde hace dos años y medio no es más libre en la Argentina. Por ejemplo, nosotros firmamos por 1,9 y nos obligaron a aceptar una paritaria de 1% para homologarla, entonces el salario que se venía atrasando, ahora se atrasó mucho más con respecto al alza de precios, sobre todo en la canasta básica”, advirtió.

En ese marco, resumió: “Yo no creo que genere empleo, es más hay preocupación porque esto podría abaratar el despido de trabajadores. Hay empresas importantes, internacionales, que se están yendo a la Argentina como el Grupo Libertad, el Grupo Carrefour, pero también el pequeño comercio, el comercio de cercanía, la carnicería, el supermercadito con lo que es alimentos y bebidas, y ni hablar de indumentaria, calzado y la línea blanca, que están con graves problemas; hay un parate total”.

Respecto de la preocupación por la precarización del trabajo y la mayor posibilidad de despidos que genera la reforma aprobada, Ruberto explicitó: “Argentina no es un país exportador neto de elementos manufacturados, con un gran agregado de mano de obra, sino que exporta y va a exportar el gas, el petróleo de Vaca Muerta o el litio, sin procesar; entonces hemos desarrollado una industria liviana, de sustitución de importaciones protegiendo un poquito a esta industria y se generó digamos un mercado interno, gracias al tema de los sindicatos que en la Argentina pueden pelear una paritaria un poquito mejor para que esto vaya al mercado interno y alimente ese círculo virtuoso que es el consumo interno, que hace que las pequeñas pymes y el trabajador vayan teniendo un crecimiento, que haya un cierto bienestar. Y eso se elimina cuando los salarios se deprimen, que es lo que está pasando hoy porque la gente no llega a fin de mes; no se puede vivir con un millón y pico de pesos, porque todo aumentó tremendamente, ya sean los servicios como la luz o los productos básicos de la canasta alimentaria. Entonces, si no nos ponemos de acuerdo en qué parte de la torta se llevan los trabajadores para retroalimentar el mercado interno, vamos a seguir viendo en el centro los locales cerrados, en los barrios locales cerrados y demás”.

En cuanto a las críticas hacia los cambios en los convenios colectivos de trabajo, sostuvo que “dejaría más desprotegidos a los trabajadores. Por eso nosotros peleamos por el Convenio Único Nacional, que fue lo que le dio a la Argentina una diferenciación con respecto a otros países de América Latina; nuestra clase obrera, nuestros trabajadores tienen un pequeño plus, que es su sistema de salud, su aporte jubilatorio, y un salario que va peleando a la inflación para que pueda haber consumo. Sin consumo, quiebra la industria. Y si encima favorecemos que los caños para el gasoducto vengan de la India en vez de fabricarse acá en Campana o si importamos sin aranceles 7.000 autos chinos, hacemos que las fábricas argentinas como Fiat, Toyota, Volkswagen y Ford, que nos dan trabajo, estén todas paradas”.

“En la discusión del convenio colectivo, si el trabajador tiene vacaciones paga o si tiene una licencia por enfermedad o licencia por maternidad, lo establecieron los convenios colectivos, y a todas estas cosas las consiguieron los sindicatos”, agregó.

“Esta es una discusión difícil, es lo que la gente va eligiendo por ahora, pero yo no sé cuánto aguantaremos. De cualquier manera, esta ley se atenuó bastante, en cuanto al tema de la autoactividad, en que si el trabajador expresa que quiere que le descuenten las cuotas sindicales, el empleador va a tener la obligación de descontársela, y a nosotros nos abre un compás de espera para que se forme una dirigencia o alguien que proponga un proyecto de país que incluya a los trabajadores. No con leyes sino con crecimiento, es que va a haber más trabajo”, refirió.

Consultado por el fondo para indemnizaciones, con aportes del propio Estado Nacional, el dirigente admitió que “la opinión de nuestro sindicato es controvertida porque no lo vemos mal, en el sentido de que hay muchas empresas que hoy no pagan indemnización. En Paraná hubo 450 trabajadores de empresas grandísimas que se fueron de la ciudad y que no cobraron la indemnización, y a nivel país son 5.000 trabajadores de Garbarino. Por eso no vemos tan mal que se forme un fondo, pero el tema es de dónde van a salir esos fondos, y nosotros pretendemos que la Cámara Empresaria aporte a un fondo, que sea inembargable, y que cuando se despide a un trabajador sin justa causa, el trabajador lo pueda cobrar”. “La opinión nuestra es controvertida porque la experiencia nuestra es que no siempre se pagan las indemnizaciones por despido. En el pequeño comercio, ni hablar, no se pagan nunca. En Garbarino no les pagaron un mango a los 5.000 trabajadores; en Paraná, SuperSpar a 300 trabajadores no le pagaron, y El Entrerriano a 170 trabajadores no les pagó un mango. Y además hacen esto de hacerles renunciar y cambian la razón social, y el trabajador está indefenso ante eso”.

De todos modos, aclaró que “en su conjunto nos oponemos a esta ley”.

En el mismo contexto, ante las promesas de generar empleo registrado en blanco, consideró que “cuando se retira el Ministerio de Trabajo, cuando se debilitan los sindicatos, vienen con el tema de la industria del juicio, en fin, yo no veo que esto vaya a reactivar. Esta ley no va a generar más trabajo”.

Sobre la figura del colaborador que implementa la ley, Ruberto cuestionó que “sobre 12 sueldos, cuando el empleado de la Argentina cobra 13 sueldos porque hay un decreto, el N°333 de 1946, que estableció el aguinaldo, que es un salario más, y el colaborador no tiene vacaciones. Y seguramente va a haber un montón de empresas chicas que van a optar por el colaborador porque es más barato”.

En este panorama, Ruberto también admitió hacer un mea culpa: “Milei es un producto de un fracaso. Ampliamente ganó y lo reafirmó en las elecciones de medio término; entonces, hay que hacer un mea culpa, pero también tenemos que ver quién fue el dirigente principal, cómo se manejó el gobierno, qué ideas tuvimos, porque el crecimiento que tenemos que exigirle este Presidente, además de la baja de la inflación, también se lo exigíamos al anterior, porque la pérdida de empleo y el decrecimiento de nuestra economía no viene de hace tres años, viene de hace bastante más, y de gobiernos a los cuales yo personalmente adhería”.

“Hace mucho que no se crea empleo en Paraná, no se instaló ninguna industria, entonces nosotros tenemos que motivar, mirar un poco la economía y estudiar qué dice el que vamos a votar, porque ahora esto se va a profundizar, de acá a un año o dos, y la mano no viene bien. Esta ley se puede decir que moderniza en el sentido que avala que un chico se haga Uber o se haga Rappi, pero eso no es modernización, es lo que está sucediendo, y después no agrega nada”, apuntó.

En cuanto a la perspectiva de que Diputados pueda modificar la ley, fue contundente: “Ya no se va a modificar nada, el gobierno tiene todas las armas para sacarla: primero, la legitimidad de la última elección, y segundo, ya tienen los números. Entonces no se va a modificar nada. Además, salió con un claro liderazgo desde la Cámara de Senadores de la ex ministra Bullrich y en la Cámara de Diputados, no va a haber ninguna figura líder que lo impulse, o sea que prácticamente no va a haber cambios”.

“Hoy los trabajadores tienen un complejo social que incluye su obra social, su camping, sus salones, su descuento en farmacias, un montón de cosas que nos fuimos haciendo a través de este sistema solidario que la legislación del país nos permitió. Y esto tiene una alta adhesión de los trabajadores. Todo esto se quiere terminar ahora, el objetivo último de esta reforma es terminarlo. Que no haya más un intermediario, una red de contención entre el que trabaja y el que gobierna ocasionalmente”, concluyó.

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