El ex Mercado Central de Paraná sufrirá profundos cambios en su conversión a shopping

Este sábado los constructores se disponían a empezar a nivelar el piso antiguo, que descenderá 60 centímetros, para que coincida con la vereda de siete metros de ancho que se está creando justo ahora y que se extenderá hasta la mitad de calle Venezuela, con una altura de más de un metro sobre el nivel de la calzada.

Ya se están abriendo y rellenando los sótanos, porque si se dejan tal cual están –explicaron los constructores- los pisos no resistirán el peso de la losa con la que se creará la futura planta alta.

Luego, se copiará la fachada principal que da a calle Venezuela sobre calle Chile, donde hoy hay un ingreso de diseño diferente, y se dejarán sin efecto las entradas sobre Pellegrini y sobre Bavio. Se modificarán todas las aberturas y se pondrán vidrieras: algunos locales tendrán entrada desde la vereda y desde el interior.

Aunque aún no está definido cómo se hará la planta alta del shopping, los proyectistas ya decidieron quitar las dos bóvedas laterales de hierro que forman el techo, quedando solamente la arquería central. Se explicó que las bóvedas laterales de hierro se sacan porque, si no, no les da la altura para poner negocios en la planta alta. Como se recordará, la estructura del techo de hierro con cubierta de chapa y vidrios sigue, modernizándolo, el esquema constructivo de tres naves, cubiertas por una bóveda central y dos bóvedas laterales más angostas, separada la del centro de las laterales por dos hileras de columnas.

Sótano

En diálogo con El Diario, el responsable de la empresa Quindt Construcciones, que lleva adelante la obra, dio detalles de cómo están avanzando los trabajos y adelantó los pasos que se irán dando a futuro, para llegar a diciembre con el shopping terminado.
“Se harán siete metros de vereda. Estamos haciendo excavaciones en las columnas viejas para reforzarlas. El piso antiguo tenemos que bajarlo 60 centímetros” de modo que quede al nivel de la vereda, comenzó diciendo Ezequiel Quindt, titular de la firma.

“Estamos abriendo toda la parte del sótano. Eso va todo rellenado pero tenemos que hacer columnas nuevas (en el sótano, antes de rellenar) y también reforzar más columnas porque va ir una losa arriba”, dividiendo el cuerpo del edificio en dos pisos.

Conjeturó que los escombros que vayan quedando luego de la demolición de los tabiques internos: “Seguro no van a alcanzar pero vamos a traer tierra” para completar el relleno de los sótanos. Describió después que hay una serie de sótanos a lo largo de todo el perímetro del Mercado, sobre Chile, sobre Venezuela, sobre Bavio y sobre Pellegrini, pero no bajo la nave central del edificio. “Los sótanos están por afuera de las columnas. Los usaban para guardar mercadería: íbamos rompiendo y nos encontrábamos con botellas viejas, basura”, contó Quindt.

Ingresos y techo

“Afuera queda todo igual. Se arreglará el revoque, y el frente que da a calle Venezuela tenemos que copiarlo sobre Chile”, donde el ingreso tiene otro diseño, agregó el constructor. En tanto, los ingresos al edificio desde Bavio y desde Pellegrini dejan de existir porque allí se colocarán también locales.

Sucede que se harán 36 locales en la planta baja, dispuestos en hilera a lo largo del perímetro de toda la manzana, con vidrieras e ingresos desde la vereda y desde adentro. También habrá locales comerciales en el centro del edificio. Entre los perimetrales y los del centro, habrá un pasillo, según describió el profesional. Las ventanas “van nuevas, todo chapa”.

En cuanto a la estructura de hierro del techo, “los laterales se sacan y se hace losa: la del medio queda, los laterales se sacan porque en el segundo piso los locales dan toda la vuelta”. Pero la losa no cubre todo el espacio sino que se dejará un sector con doble altura (sobre Bavio) para que se vea la estructura de hierro vidriada que permitía la iluminación natural del edificio. “De la parte central (de la estructura de hierro) queda todo, cambiaremos vidrios y chapas, y pintaremos toda la estructura”, finalizó diciendo Quindt.

Protección integral

“Que un edificio haya sido declarado de protección integral (como el Mercado Central) significa que sólo recibe obras que tengan que ver con la restauración, manteniendo la integridad del edificio, el aspecto general del edificio. No está mal que cambie de funciones porque esto permite que se conserve a futuro, pero éstas deben ser compatibles con la caja del edificio", definió la arquitecta Mariana Melhem, especialista en patrimonio urbano arquitectónico y representante del Colegio de Arquitectos en la comisión que asesora a la Comuna en la materia.

"Las intervenciones deben ser reversibles, es decir que se pueda volver atrás: si hago una obra con hormigón, es gravitante para el edificio entero y al sacarla causa daños. Es decir, los agregados deben poder desmontarse, deben ser por ejemplo materiales de hierro y madera, secos, no húmedos como el hormigón”, finalizó.

(Foto: El Diario)

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