Sebastián Vega, capitán y una de las principales figuras de Boca Juniors.
En medio de la preparación para la vuelta a la actividad en el marco de la Liga Nacional de Básquet, el gualeguaychuense Sebastián Vega habló del presente de Boca Juniors, su equipo. El alero acumula en el Xeneize 18 presentaciones en igual cantidad de partidos esta temporada, con un promedio de 27,1 minutos y 9,6 puntos por juego.
Este campeonato no ha sido el mejor para su equipo: está 10° con un récord de 10 victorias y ocho derrotas (dos de ellas cerraron el calendario 2025). Con la mira puesta en la vuelta a la actividad el próximo 23 de enero a las 21.05 en el estadio Luis Conde y frente a Gimnasia de Comodoro Rivadavia, Vega habló sobre las obligaciones del plantel.
“Estamos en falta”, reconoció. Para Vega es importante competir y entregarse en el juego, pero la tabla de posiciones les responde con un resultado que no es el esperado. Esto no hace decaer el ánimo del alero: “Tenemos capacidad y material para hacer las cosas como sabemos”.
En el arranque del campeonato, Boca atravesó la falta de dos fichas y la lesión de Martín Cuello que dificultaron su andar, pero no fueron puestos como excusa. Vega consideró: “Con un plantel ahora más largo, la prioridad es subir la intensidad defensiva y construir desde ahí una identidad más agresiva y sólida”.
La intención del Xeneize vuelve a ser la de volverse un equipo incómodo. “Le sumamos mucho trabajo en mejorar los porcentajes de tiro, una de las claves que el grupo está puliendo día a día para que el funcionamiento colectivo crezca y los partidos se empiecen a cerrar a nuestro favor”, comentó.
Con 37 años, Vega es uno de los más experimentados del plantel y además es quien porta la cinta de capitán. Se trata de su cuarta temporada en el club (tercera de manera consecutiva) y para el entrerriano esto tiene un gran valor: “Vestir la camiseta de Boca es un privilegio que trasciende lo deportivo. El vínculo con el club y con la gente es profundo y eso nos empuja a redoblar el compromiso”.
Para concluir, destacó: “El equipo sabe que está en deuda, pero también sabe que trabaja todos los días para devolver ese apoyo dentro de la cancha. No hay promesas vacías, hay esfuerzo, autocrítica y la convicción de que Boca va a volver a estar donde merece”.


