En Concordia se realizó un allanamiento que permitió desbaratar “un kiosco” vinculado al narcomenudeo.
En distintos puntos de la provincia, y casi en paralelo, la Policía de Entre Ríos desplegó una serie de operativos que reflejan la dinámica permanente de la lucha contra el narcomenudeo. En menos de una jornada se concretaron cinco allanamientos -en las ciudades de Concordia, Villa Elisa y Federal- además de un procedimiento vial en San Jaime de la Frontera. Cada intervención tuvo su propia escena y particularidades, pero todas respondieron a un mismo objetivo: debilitar los circuitos de distribución minorista de drogas que se instalan en barrios y pequeñas ciudades.
El procedimiento más amplio se registró en Concordia, donde una investigación derivó en un allanamiento con resultados significativos. Durante la irrupción policial se secuestraron 102 envoltorios con clorhidrato de cocaína y restos de la misma sustancia que totalizaron 39,3 gramos, además de 24 envoltorios de marihuana con un peso de 106 gramos. También se incautaron 21 teléfonos celulares, dinero en efectivo por $814.150, una balanza de precisión, recortes de nylon utilizados para el fraccionamiento y distintos elementos asociados al acondicionamiento de estupefacientes.
El procedimiento dejó un saldo de 17 personas identificadas y sujetas a la evolución de la causa -se trata de nueve hombres y ocho mujeres- y 16 detenidos en carácter de incomunicados. Entre los objetos hallados en la vivienda también aparecieron dos cráneos posiblemente humanos, que quedaron bajo resguardo de los Bomberos Zapadores para su correspondiente análisis.
Villa Elisa
Mientras tanto, a unos 180 kilómetros al Sur, en Villa Elisa, personal de la Jefatura Departamental Colón junto con efectivos de la Prefectura Naval Argentina llevó adelante dos allanamientos vinculados a una investigación por narcomenudeo.
Allí se incautaron 78,1 gramos de cocaína; 32,1 gramos de marihuana y 34 mitades de pastillas cuya composición será analizada.
En los domicilios intervenidos también se hallaron cuatro balanzas de precisión, recortes para fraccionamiento, cinco teléfonos móviles, dos cámaras de seguridad, equipos de comunicación tipo HT y dinero en efectivo por $137.100.
La intervención culminó con siete personas identificadas y sujetas a la profundización de la causa judicial: se trata de cinco mujeres y dos hombres, además de otros tres hombres detenidos e incomunicados.
Federal
En la ciudad de Federal, en tanto, la Policía ejecutó otros dos allanamientos vinculados a la comercialización minorista de drogas. Allí se secuestraron pequeñas cantidades de cocaína -apenas un gramo con un miligramo- y marihuana, además de cigarrillos armados con esa sustancia. También se incautaron teléfonos celulares, un picador, papel de seda y varios blíster de medicamentos. En ese operativo fueron identificadas cinco personas y una mujer quedó detenida.
Los investigadores explicaron que, aunque en algunos casos las cantidades secuestradas parezcan reducidas, el valor de estos procedimientos radica en el desmantelamiento de puntos de venta barriales, donde la droga se fracciona y distribuye en pequeñas dosis. Ese circuito -conocido como narcomenudeo- es el último eslabón de la cadena del narcotráfico y el que tiene mayor impacto directo en la vida cotidiana de las comunidades.
Secuestro de 50 balanzas de precisión
La jornada operativa se completó con un procedimiento realizado por la Dirección General de Prevención y Seguridad Vial en el puesto de control de San Jaime de la Frontera, sobre la Ruta Nacional 127. Allí fue interceptado un vehículo Volkswagen Gol Trend que transportaba 50 balanzas de cocina marca Electronic Kitchen.
La mercadería fue secuestrada por una presunta infracción al Código Aduanero (Ley Nacional 22.415) y quedó a disposición de la Aduana de Concordia.
Aunque el hallazgo no estaba vinculado directamente a drogas, los investigadores subrayan que las balanzas de precisión o de pequeño porte suelen ser herramientas habituales en el fraccionamiento de estupefacientes.
En conjunto, los procedimientos muestran una estrategia policial que combina investigación judicial, inteligencia criminal y controles preventivos en rutas. En un mapa provincial atravesado por corredores viales que conectan el litoral con grandes centros urbanos, la vigilancia constante se vuelve una pieza clave para contener el avance del narcotráfico en su escala más cercana: la que se instala, silenciosa, en los barrios.






