Gabriel Díaz habló tras el susto del domingo y llevó tranquilidad en cuanto a su recuperación.
El estado de salud de Gabriel Díaz generó preocupación durante el partido entre Patronato y Chacarita, luego de que el defensor sufriera un fuerte golpe en la cabeza que le provocó una conmoción cerebral y una convulsión en pleno campo de juego. Horas después del dramático episodio, el futbolista recibió el alta médica por la noche del domingo.
En este marco, en las últimas horas, el jugador llevó tranquilidad a los hinchas, mediante un mensaje difundido por el programa de streaming La Casa de Patrón. “Les mando este audio para contarles que estoy bien y llevar un poco de tranquilidad también. Fue un susto grande el de ayer (por el domingo), gracias a Dios ya pasó todo”, expresó el jugador en el mensaje reproducido durante la emisión realizada en las redes oficiales del club entrerriano.
El defensor también agradeció las muestras de apoyo recibidas tras el impactante episodio ocurrido en el estadio Presbítero Bartolomé Grella.
“Quiero agradecerle a toda la gente que se tomó un tiempito para escribir un mensajito, les agradezco de todo corazón. Ahora a recuperarse y volver lo más pronto posible. Muchísimas gracias, le mando un abrazo a todos”, manifestó Díaz.
La situación se produjo a los 15 minutos del segundo tiempo, en medio de la victoria de Patronato por 2 a 0 ante Chacarita, por la fecha 14 de la Zona B de la Primera Nacional. El Monito intentó despejar la pelota de cabeza y recibió un fuerte impacto en el rostro cuando el delantero de Chacarita, Favio Cabral, levantó el pie para disputar el balón.
El defensor cayó desplomado sobre el césped y generó una inmediata preocupación tanto entre los jugadores como en el público presente. Producto del golpe, el defensor convulsionó y debió ser asistido rápidamente por los médicos dentro del campo de juego.
El futbolista formado en Patrón fue asistido en el terreno de juego y luego trasladado a una clínica de la capital entrerriana donde horas después recibió el alta médica.






