Lucas Molina murió de un infarto masivo

El arquero suplente de Independiente murió de un paro cardiorespiratorio, provocado por un infarto masivo. El joven de 20 años fue llevado por su novia y un hermano al hospital pero llegó sin vida. Será velado en su casa de Berazategui; hoy será inhumado en un cementerio parque de la zona.

El mundo del fútbol argentino sufrió otro duro golpe. Lucas Molina, arquero de Independiente, de 20 años, falleció esta mañana por un paro cardiorespiratorio, provocado por un infarto masivo, mientras descansaba tras haber estado el viernes por la noche en el banco de suplentes en el partido que el Rojo empató 2-2 con Estudiantes, y haber jugado en el encuentro de reserva. El jugador de Independiente llegó sin vida al hospital y los médicos le hicieron la autopsia que determinó que el deceso se produjo por un infarto masivo.

Molina, suplente de Carlos Navarro Montoya, había debutado en Primera el año pasado frente a Boca. Era categoría 1984 y había pasado por la Selección Sub 15, Sub 17 y Sub 20, con la que fue campeón sudamericano, por lo que se descarta que tuviera una afección previa que no hubiera saltado en los exámenes periódicos que se le realizaron.

La muerte del arquero ocurrió a las 7 en Berazategui, en su domicilio particular de Berazategui, en la calle 116, entre 4 y 5, donde estaba acompañado de su novia. Según el relato de los familiares, Molina se encontraba durmiendo en una cama junto a ella, quien se despertó al advertir que el futbolista no podía respirar bien y tenía los ojos entreabiertos.

La joven fue a buscar de inmediato a los hermanos de Molina, quienes viven en una vivienda lindera, para pedirles ayuda. El futbolista fue trasladado hasta el centro hospitalario Ernesto Sábato de Berazategui, aunque dejó de respirar mientras lo llevaban al nosocomio.

Allí se estableció que sufrió un paro cardíaco, y la autopsia confirmó el infarto. No obstante, en el informe pericial se aclaró que esa presunción es "ad referendum de pericias químicas". La causa está caratulada como "Averiguación de causales de muerte" y está en manos del fiscal Alfredo Samprón.

A partir de las 17, por pedido de la familia, se lo vela en su propio domicilio de calle 116 N°462 de Berazategui, donde llegaron rápidamente numerosos vecinos y muchos conocidos de Molina, entre ellos, sus compañeros de Independiente. Los restos serán inhumados mañana a las 14, en un cementerio parque de Berazategui.

El pasado 2 de agosto falleció el que hasta ese momento era entrenador del Independiente, José Omar Pastoriza, de 61 años, a causa de una crisis cardíaca en su departamento del barrio de Puerto Madero, en Buenos Aires.

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