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Una de las empresas que pujaba por quedarse con la Hidrovía Paraná-Paraguay habría quedado descalificada

Imagen de archivo de una draga operando en el río Paraná.

Aunque todavía no hay un dictamen formal, un informe interno para la Comisión Evaluadora dejó constancia de que la compañía brasileña DTA Engenharia (una de las tres empresas que pujaba para quedarse con el contrato para la operación de la Hidrovía) no habría presentado la garantía de mantenimiento de la oferta que estipula en el pliego.

“Para afianzar el mantenimiento de la oferta hasta la firma del contrato, cada oferente deberá acompañar una garantía de oferta en favor del concedente por el importe de US$20 millones y por un plazo de duración igual al plazo de mantenimiento de la oferta más sus eventuales prórrogas”, estipula el texto.

DTA Engenharia presentó una garantía por 0,1 centavo, que podía rectificar al momento de presentar la póliza original, cosa que finalmente no sucedió. Esta garantía podía ser devuelta si la oferta no cumplía con los requisitos mínimos establecidos en los sobres uno y dos, si la empresa no resultaba adjudicataria o si vencía el plazo de mantenimiento de la oferta.

La garantía debía presentarse certificada por una autoridad notarial con domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El pliego exigía el formato papel hasta dentro de las 24 horas posteriores al acto de apertura, que se realizó el viernes 27 de febrero a las 13. En el artículo 21 del pliego, se aclara que no presentar la garantía solicitada en los sobres 1° y 2° es causa de inadmisibilidad de la oferta, consignó el diario La Nación.

El procedimiento licitatorio se llevará a cabo en etapas múltiples, y está dividido en tres sobres:

1) Deberá contener los antecedentes legales y económicos, además de los requisitos técnicos mínimos.

2) Los oferentes deberán presentar el plan de trabajos y los antecedentes técnicos generales y específicos.

3) Incluye la propuesta económica con la cotización de la tarifa básica del peaje, algo muy discutido, ya que hay una tarifa mínima en el pliego

Lo que está en juego es la selección de un concesionario para la realización de tareas de modernización, ampliación, operación y mantenimiento del sistema de señalización, así como tareas de dragado y redragado y mantenimiento de la vía navegable troncal, comprendida entre el kilómetro 1238 del Río Paraná, punto denominado Confluencia, hasta la Zona de Aguas Profundas Naturales, en el Río de la Plata exterior, actualmente en el kilómetro 239,1 del canal Punta Indio. Es un negocio que ronda los US$15.000 millones en 25 años.

Las promesas brasileñas

Aun al tanto de su probable descalificación, João Acácio Gomes de Oliveira Neto, presidente de DTA Engenharia se refirió (después de haber presentado los sobres, pero antes de que se difundiese su contenido) a las inversiones que realizaría en caso de ganar la licitación, entre ellas, la puesta a punto del Astillero Río Santiago para fabricar dragas argentinas para la Hidrovía.

Hizo referencia también a una propuesta “revolucionaria” para la Hidrovía y a la posible apertura de una gran oficina en la Argentina.

Consultado al respecto por el diario La Nación, el director de Relaciones Institucionales de la firma, Labieno Mendoca, respondió: “Tenemos una estrategia. Vamos a ver lo que va a pasar”. No especificó, sin embargo, cuál era esa estrategia.

El presidente de la compañía brasileña había hecho referencia a su descontento con el costo que significaría pagar la requerida “garantía de impugnación”, en caso de querer hacerlo, ya que se fijó desde el Gobierno un importe de US$10 millones, por el plazo que lleve resolverla.

Carta de protesta

En un nuevo capítulo de la saga por el dragado y mantenimiento de la Hidrovía, João Acácio Gomes de Oliveira Neto confirmó al diario La Nación que preveía que podría ser descalificado, y aclaró los motivos: “Presentamos un precio inferior al mínimo fijado en el pliego. En realidad, DTA no fue descalificada oficialmente. Por esa razón, obviamente no presentamos la garantía mencionada y en su lugar consolidamos una carta de protesta detallada, que forma parte de nuestra propuesta. Aquí en Brasil no existe precio mínimo sino precio máximo, porque el interés público así lo exige”, agregó.

En la citada carta dirigida a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn), con fecha 27 de enero de 2026, a la que tuvo acceso el diario La Nación, la empresa habla de “vicios” en la licitación y de una “vehemente protesta” por parte de DTA. Agrega que su propuesta económica estaría por debajo de las tarifas mínimas de peaje que exige la Anpyn. Por ejemplo, para la Etapa 0, mientras que el pliego establece un precio mínimo de US$3,80, DTA propone US$3,59.

Ofertar por debajo del precio mínimo también es una barrera en el proceso de selección para el próximo responsable de las obras para asegurar la navegabilidad de la Vía Navegable Troncal.

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